Una venta para cuadrar el balance

  • El traspaso de N'Diaye al Villarreal, con el que Pina llegará al Betis, ayudaría a dar salida a los descartes.

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El futuro de Alfred N'Diaye está, ahora mismo, más cerca del Villarreal que del Betis después de que ambos clubes hayan acercado posturas durante la pasada semana para el traspaso del francés, en el que además de incluir a Tomás Pina, el conjunto castellonense abonaría entre cuatro y cinco millones de euros. Ese dinero permitiría a los verdiblancos cuadrar su balance veraniego, en el que además de las inversiones en fichajes -ya ha pagado por Durmisi y Jonas Martin- tendrá que desembolsar altas cantidades para rescindir los contratos de algunos de los descartes.

Aunque el mensaje que se lanza desde la entidad verdiblanca es de tranquilidad con las salidas, lo único cierto es que más de un mes después de que Miguel Torrecilla anunciase con una detallada lista los jugadores que no entran en los planes, sólo Tarek ha llegado a un acuerdo para abandonar la entidad. A esto se suma el regreso de los cedidos, de los que únicamente Álex Martínez y Álex Alegría tendrán una oportunidad con el primer equipo, por lo que el trabajo se acumula para Torrecilla y sus ayudantes, sobre todo a un Alexis Trujillo que es quien ha venido intentando aligerar la plantilla y que ahora también ha recibido la colaboración de Juanan Cabrera, una de las últimas incorporaciones a la secretaría técnica.

La insuficiencia de las propuestas que han llegado a Heliópolis -el Angers realizó una oferta formal por Digard que fue rechazada- y la negativa de algunos jugadores a abandonar la entidad verdiblanca han provocado una parálisis que preocupa a los técnicos. De hecho, si el club verdiblanco entendió que la salida de los descartes supondría un coste de unos dos millones de euros en el balance final, ahora mismo esa cantidad se podría multiplicar hasta por tres, lo que supondría una merma en la economía disponible. Además, la intención de la dirección deportiva es que la mayor parte de los descartes no comiencen la pretemporada, tanto para facilitar el trabajo del cuerpo técnico como para evitar problemas con la AFE.

Jugadores como Braian Rodríguez, Lolo Reyes, Caro, Varela o Dani Pacheco, que no entran en los planes del club y que no cuentan con fichas demasiado elevadas, se encuentran negociando una rescisión que supondría un coste menor para la entidad.

Más preocupantes son los casos de Westermann, Vargas, Digard, Van der Vaart, Xavi Torres y Kadir, con los que también se han sucedido las reuniones sin que se haya encontrado una solución satisfactoria para todas las partes. En algunos casos, los jugadores entienden que regresando a la disciplina verdiblanca el 7 de julio podrían hacer cambiar la opinión de Poyet y permanecer en el equipo, como sucedió el pasado año con futbolistas como Kadir o Vadillo; en otros, las propuestas que han llegado a Heliópolis apenas pagarían una parte de las fichas, con lo que el Betis seguiría asumiendo un coste, aunque al menos liberaría una plaza en la plantilla.

Ante esta situación y con la planificación avanzando en el capítulo de fichajes -las incorporaciones de Musonda y Felipe Gutiérrez están encaminadas-, Torrecilla se encuentra con la necesidad de eliminar costes y, a la vez, aumentar los ingresos, de ahí que la propuesta del Villarreal por N'Diaye, un jugador que tampoco es considerado imprescindible por Poyet, se haya tomado como la idea para continuar la planificación prevista.

En los próximos días, una vez que Tomás Pina regrese de sus vacaciones por Japón, se deberá aclarar este asunto. Al centrocampista del Villarreal no le ha sentado muy bien que el club castellonense lo incluya en una operación, aunque el Betis siempre fue un equipo de su agrado.

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