Las palmas

Un visitante en la hamaca

  • El Betis, con la permanencia virtualmente lograda, recibe a Las Palmas, con dos puntos más, que se toma el partido a título de inventario. Cejudo y Portillo, novedades.

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El mensaje en el Betis no deja de insistir en que la permanencia no está lograda, algo tan evidente como que Las Palmas, su rival de esta noche, tampoco la tiene en su bolsillo. A ambos equipos los separan sólo dos puntos a favor de los canarios, pero mientras en la isla ya se planifica en todos los sentidos la próxima temporada, en verdiblanco se le quiere dar al encuentro una trascendencia que, por fortuna, no tiene.

Claro que la permanencia aún no es matemática en ninguno de los bandos, pero, con un derbi en lontananza, bien haría Juan Merino, al menos en sus decisiones a la hora de alinear, sustituir, etcétera, en modificar lo que en absoluto es un vida o muerte. Se trata sólo un partido más de la competición que llega en mal momento pero no por la situación del Betis, sino por tener que jugar en Nervión cinco días después.

Tampoco se trata de tomarse el pleito de esta noche en Heliópolis a título de inventario como su rival, porque tampoco es lo mismo sumar 40 puntos que 38, pero siempre hubo grises y ese término medio en el que está la virtud, que tampoco parece de recibo que Quique Setién casi haya asegurado que vienen no sólo en chanclas sino con la sombrilla, la hamaca, la nevera y hasta la cremita por mucho que el partido vaya a jugarse ya de noche en la ciudad del sol. Vamos, que sólo le ha faltado que en cierta zona de Los Remedios aún se despachasen caldos como los de la semana pasada.

Con todo, aquí podría residir el principal peligro para el Betis, que, siendo más objetivos, sí podría necesitar al menos un puntito más para respirar del todo tranquilo. No en que Las Palmas vaya a jugar mejor con el bañador puesto, sino en que la confianza con que viene a visitar la ciudad provoque que los hombres del técnico linense no sean capaces de meterle al partido esa pizquita de más intensidad necesaria para ganar.

Y es que el conjunto de Quique Setién es el quinto mejor de la segunda vuelta y sólo ha perdido uno de sus últimos ocho partidos, en los que ha sumado 19 puntos. Además, tras llevarse gran parte de la Liga sin vencer fuera de casa, lo ha conseguido en sus cuatro últimas visitas, Eibar, Villarreal, San Sebastián y La Coruña, lugares donde el propio Betis, salvo en Ipurúa, donde aún no ha viajado, no ha ganado.

Quiere ello decir que el conjunto canario ha sabido jugar bien con presión y quizá cuando ha desaparecido ha bajado el pistón, como demostró el sábado en el Estadio de Gran Canaria ante el Sporting, encuentro en el que sumó un punto y hasta fue silbado en algunos momentos por su hinchada, algo incomprensible pero que es signo de exigencia.

Por eso a los béticos esta noche debería bastarles con un punto más de ritmo que a su rival. No es cuestión de enseñarle los tacos, que eso deberán dejarlo para el domingo, pero sí de hacerle ver que si alguien necesita los puntos son ellos. En la ida, el Betis perdió a última hora con un gol de Willian José, pero aquí la importancia del goal average ya ha desaparecido por completo.

Cejudo, Portillo, Varela y Fabián son las novedades de la lista ofrecida por Merino para el partido, de la que se cae por lesión Montoya y es duda Musonda. Por su parte, Vargas sigue fuera de la convocatoria verdiblanca por lesión y el objetivo es que pueda estar disponible para el derbi. No han sido convocados por decisión técnica Xavi Torres ni Damiao. 

La convocatoria compuesta por los siguientes 18 futbolistas es ésta: Adán, Dani Giménez, Molinero, Pezzella, Bruno, Westermann, Varela, Petros, N'Diaye, Dani Ceballos, Fabián, Portillo, Cejudo, Joaquín, Kadir, Musonda, Van Wolfswinkel y Rubén Castro. 

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