Dos hermanas

Nazarenos de los cuatro continentes

  • Las barriadas de La Moneda y Las Cruces concentran a la mayor parte de los inmigrantes que residen en el municipio

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La Moneda, Las Cruces, la Avenida de España, Los Montecillos, el Chaparral, Ibarburu. Así empiezan a sonar los nuevos puntos de la geografía extranjera de Dos Hermanas, que hacen ya las veces del Lavapiés madrileño o El Cerezo sevillano. Oficialmente no están contabilizadas más de 2.500 personas, pero los colectivos inmigrantes locales están seguros de ser más del doble. Son los nuevos nazarenos: vienen de Marruecos, Colombia, China o Rumanía.

La barriada de La Moneda, que la vía férrea de Cercanías separa del centro del municipio, concentra en los últimos años al mayor número de inmigrantes del municipio. Dos imagineros, Ruiz Gijón y Alonso Cano dan nombre a las calles con mayor densidad de residentes extranjeros. El principal colectivo vecinal de la barriada presume de haber logrado la pax nazarena: cada noche, un grupo de residentes capitaneados por el presidente de la asociación, Domingo Iglesias, patrulla la barriada para asegurarse de que todo está en calma. Iglesias conoce la zona palmo a palmo y no deja de saludar personas por la calle. "Sólo hubo problemas con un colectivo de rumanos que vivía en la calle Alonso Cano y que ya no viven allí. Ésta es una barriada muy tranquila".

La cooperación entre la asociación de vecinos de La Moneda y Las Cruces y el Ayuntamiento de Dos Hermanas permite que el colectivo extranjero disponga de una bolsa de empleo. Fundamentalmente, este registro ofrece trabajos en la limpieza de las calles de la zona o en el servicio doméstico. Juliana tiene 36 años, natural de la República Dominicana y licenciada en administración de empresas. En Madrid se casó con un español y puso rumbo a Dos Hermanas. Mientras le homologan el título, Juliana barre las calles de La Moneda. En las dependencias de los Bomberos municipales trabaja Soraya Benchelal, una joven marroquí de 24 años y madre de dos hijos. "Estuve un año y medio trabajando como camarera en un restaurante de Madrid, pero me empadroné aquí y el Ayuntamiento de Dos Hermanas me ha ayudado a trabajar". La inmigración no es ajena a los vaivenes de la economía y la crisis del sector inmobiliario se ha hecho notar. La construcción ha dejado de ser el reclamo laboral de muchos inmigrantes, aunque continúa siendo una de las ocupaciones fundamentales, especialmente en los colectivos procedentes del norte de África. La crisis en una empresa panadera de la localidad le costó el puesto de trabajo a José Manuel Vaca, que ahora es secretario de la asociación de inmigrantes nazarenos.

Vaca, que fue periodista de radio y televisión, se encontró con la dura realidad de tener que "mendigar un trabajo" en España. "Es un golpe muy grande y un gran error el venirnos sin visados; tendría que haber un gran acuerdo entre los gobiernos antes de que dejáramos nuestros países. El único derecho que realmente tenemos aquí es el de gastar", ironiza. La Venezuela chavista fue la escala en su viaje entre su Bolivia natal y Dos Hermanas. "Aquí he tenido la experiencia del engaño del dueño de la empresa en que trabajaba, que me prometió regularizarme y no lo hizo. Ahora me veo en el paro". José Manuel emplea la mayoría de su tiempo en colaborar con la asociación de inmigrantes , que está situada junto a la rotonda de acceso a La Moneda. En su modesto local no dejan de entrar inmigrantes de todos los orígenes, que solicitan información sobre alquileres o dejan demandas de empleo.

La comunidad china se ha hecho con una cuota fundamental de un sector del comercio muy específico: el de los bazares. Ge Jinxiang regenta un establecimiento de grandes dimensiones en plena barriada de La Moneda. Llegó a Dos Hermanas procedente de Barcelona. En Pekín dejó a su marido y a sus dos hijos, ya mayores de edad, que la visitan periódicamente. "Estoy muy contenta, muy bonito". Aún no domina el castellano, por lo que Jenny, una joven de la barriada, es algo más que su mano derecha. Le ayuda en el papeleo y con los clientes. "Apenas disfruta de tiempo libre, trabaja toda de la semana. Toman arroz a todas horas, incluso lo desayunan", dice la empleada. Los comercios regentados por ciudadanos chinos proliferan por la ciudad.Otra Dos Hermanas.

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