Andalucía suspende en patentes pese a ser la segunda potencia biotecnológica

  • Sólo cinco empresas de las 54 que integran el sector en la comunidad registraron sus invenciones en 2007 · Aportaron 11 de las 144 patentes nacionales, el 7,6%, a pesar de que el peso global de la región es del 18%

Se trata de un fenómeno paradójico, pero pone de manifiesto que Andalucía sigue sin tomar conciencia de lo importante que es la propiedad industrial. Y es que el despegue empresarial de la comunidad en el área biotecnológica no está siendo secundado por la producción de patentes.

Así, si Andalucía se ha consolidado en el segundo puesto del ranking nacional por número de empresas, con 54 enseñas -tan sólo por detrás de Madrid y ligeramente por delante de Cataluña-, su registro de invenciones aún está a años luz de las comunidades más dinámicas. Sin ir más lejos, sólo cinco compañías del más de medio centenar que opera en la comunidad generó alguna patente el año pasado, lo que supone que únicamente el 9,2% destinó tiempo y dinero al registro de los avances desarrollados en su seno, según datos del Informe Propiedad Industrial de las Empresas Españolas en el Ámbito de la Biotecnología, 2007, elaborado por el Círculo de Innovación en Biotecnología (CIBT).

Sin embargo, a nivel nacional ese porcentaje se disparó hasta el 24,7% -casi triplicó la cifra andaluza-, lo que quiere decir que las firmas del resto de España se mostraron mucho más convencidas de las bondades de la propiedad industrial. En cifras, 72 bioempresas patentaron sus innovaciones de las 291 que engrosan el sector.

Por número de patentes, los números tampoco apuntan en otra dirección. De este modo, entre las cinco empresas andaluzas -una almeriense, Antas Pharma (Apsa), y cuatro sevillanas, Neocodex, Dieta Mediterránea, Newbiotechnic (NBT) y Peptonas Vegetales (Pevesa)- se registraron 11 patentes en 2007, lo que representó sólo un 7,6% de las 144 generadas a nivel nacional. Si se observa el dato con perspectiva, se aprecia que no existe sintonía entre el mismo y el peso que tiene el sector biotecnológico andaluz en el panorama empresarial español, ya que éste asciende en torno al 18% tanto en número de firmas como en facturación.

Desde el punto de vista de su localización, las catalanas fueron, con bastante diferencia, las empresas más activas en el registro de innovaciones, ya que casi duplicaron a sus inmediatas perseguidoras, las madrileñas: 30 versus 17. Entre ambas regiones acapararon el 65% de las 72 titulares de patentes biotecnológicas. A gran distancia se situaron País Vasco, con seis enseñas, Andalucía y Comunidad Valenciana, ambas con cinco, Castilla-León, con cuatro, Aragón, con dos, y Asturias, Cantabria y Navarra, con una. El resto de las comunidades no generó ningún registro.

Por sectores, más de la mitad de las 72 bioempresas más dinámicas centran su actividad en el campo de la salud -el 35% está especializadas en terapia y el 21% en diagnóstico-; el 19% en biotecnología-agroalimentación; y el 9% en sanidad animal. El resto se divide en distintos sectores como bioprocesos, ingeniería, medio ambiente, nanotecnología...

En particular, de las cinco firmas andaluzas más dinámicas, tres se dedican a los temas de salud humana -Apsa, que generó dos patentes; Neocodex, con otras dos; y NBT, la más prolífica, con 4-, mientras que las dos enseñas restantes trabajan en el área de la agroalimentación -Dieta Mediterránea, con dos registros; y Pevesa, con uno más-.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios