El BCE ve "signos crecientes" de que la crisis toca fondo y deja los tipos en el 1%

  • Trichet ve "apropiado" el actual precio del dinero, por lo que no prevé movimientos para los próximos meses · Dice que en 2010 se registrarán tasas trimestrales positivas en la Eurozona · El Euríbor sube por segundo día

Prudente pero optimista. Así se mostró ayer el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, tras mantener los tipos en el 1%, tal y como esperaba el mercado. Trichet insinuó que este tope se mantendrá así durante algún tiempo, ya que es "apropiado" para enfrentar una situación económica débil pero también con síntomas de recuperación. Así, el dirigente del organismo regulador afirmó que el ritmo de contracción de las economías europeas se está ralentizando "claramente" y que hay "signos crecientes" de que la recesión "está tocando fondo".

Los indicios son halagüeños, hasta el punto de que el BCE no descarta revisar al alza en septiembre sus previsiones. En junio, el BCE pronosticó que el PIB de la Eurozona caería entre el 5,1% y el 4,1,% este año y oscilaría en 2010 entre el -1 y el 0,4%. Ayer, Trichet anticipó que la actividad en lo que queda de año será débil, pero en 2010 se observará una "fase de estabilización", tras la cual se producirá una recuperación gradual con tasas de crecimiento trimestrales positivas.

Incluso llegó a advertir que al BCE "no le temblará la mano" a la hora de subir los tipos cuando se salga de la crisis. Recordemos que la entidad reguladora estaba inmersa, a mediados de 2008, en una dinámica de subida de tipos con el objetivo de controlar la inflación. Sin embargo, desde octubre del año pasado el precio del dinero ha bajado en 3,25 puntos, hasta situarse en el 1% actual. Uno de los temores del BCE es que vuelva a repuntar la inflación, que se ha situado, por otro lado en un mínimo histórico, del -0,6% en junio. Trichet cree que los precios volverán a subir en la segunda mitad del año, un alza cuyo origen estará en un nuevo ascenso del petróleo y el repunte de los impuestos indirectos ante la necesidad de los Estados de sanear sus arcas. Trichet pidió, en este sentido, políticas fiscales "ambiciosas y realistas", con el objetivo de reducir el déficit un 1% cada año en los estados más endeudados. En lo que el BCE no vio brotes verdes fue en el mercado de trabajo. Cree que continuará deteriorándose y urge a acometer reformas.

El euríbor, por su parte, volvió a subir ayer y marcó el 1,346% en su negociación diaria, horas antes de conocerse la decisión del BCE.

El Banco de Inglaterra, en la línea del BCE, acordó mantener los tipos en el 0,5% y amplió la compra de activos en 58.590 millones, hasta los 205.286. El BCE mantiene en 60.000 millones el tope para la recompra de cédulas hipotecarias. Desde el 6 de julio las operaciones ascendieron a 5.085 millones.

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