Bancos y cajas recuerdan que alargar la hipoteca requiere su visto bueno

  • Una guía editada por los firmantes del acuerdo aconseja "reflexionar" antes de tomar una decisión · Retrasar la amortización puede encarecer el préstamo hasta el 56%

La ampliación del plazo de amortización de las hipotecas sin coste para el titular, una de las medidas estrella del plan de reactivación económica aprobado el viernes pasado pasado por el Gobierno, vio ayer la luz de forma oficial, aunque las partes implicadas se esforzaron en aclarar sus condiciones. La principal es que serán las entidades financieras las que decidan en última instancia si alargan o no el plazo de pago y qué cliente. Además, si el titular de la hipoteca decide posteriormente reducir de nuevo el periodo de amortización o cancelar anticipadamente el préstamo, deberá hacer frente a todos los gastos que implique la nueva operación.

Son algunas de las características del acuerdo para la ampliación del plazo de las hipotecas firmado ayer por el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes; el titular de Justicia, Mariano Fernández Bermejo; la Asociación Española de la Banca, la Asociación Hipotecaria Española (AEB), la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc), la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), el Colegio de Registradores de la Propiedad y el Consejo General del Notariado. Solbes destacó que el acuerdo, que busca "impulsar la economía y proteger a las familias más vulnerables en el actual escenario de desceleración", tendrá vigencia hasta el 22 de abril de 2010.

Las entidades se comprometen a promover entre sus asociados, a partir de ahora y durante dos años, que no se cobren comisiones por ampliar el plazo de pago de la hipoteca, mientras que los notarios y registradores no aplicarán aranceles notariales ni registrales a las mismas y el Gobierno las eximirá del gravamen del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados. En total, el Gobierno calcula que, para una hipoteca con un capital pendiente de amortización de 150.000 euros, el ahorro ascenderá a 328 euros (unos 150 al no tener que pagar la comisión bancaria equivalente al 0,1% del capital pendiente, 90 euros por aranceles notariales, 85 euros por aranceles registrales y 3 euros por el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

Entidades, registradores y notarios se comprometen además a confeccionar una guía informativa para los usuarios que estará a disposición del público en las notarías y registros de la propiedad y en las webs del Ministerio de Economía y Hacienda (www.meh.es) y del Ministerio de Justicia (www. mjusticia.es). Entre otros aspectos, la guía recuerda que, para que la ampliación del plazo se realice sin coste, los beneficiarios deberán ser personas físicas, con un préstamo con garantía hipotecaria para la financiación de la construcción, rehabilitación y adquisición de su vivienda habitual, y siempre que la hipoteca recaiga sobre esa vivienda habitual.

Además, es necesario un acuerdo entre el titular de la hipoteca y la entidad de crédito. En la guía se recuerda que la ampliación de la hipoteca supone, a corto plazo, reducir la carga financiera, pero también otras serie de implicaciones. Si los plazos del préstamo hipotecario son ya largos, la disminución de la cuota puede ser reducida y además implicará que el titular esté "más años pagando su préstamo, intereses incluidos", advierte el folleto.

El documento aclara además que, si en un momento posterior las condiciones financieras del titular mejoran y decide reducir el plazo o cancelar anticipadamente su préstamo, deberá hacer frente a todos los costes de la operación, y reitera que la eliminación de los costes notariales y registrales se refiere sólo a la ampliación del plazo y no a otras modificaciones que puedan acordarse.

Pero no es oro todo lo que reluce. Quienes opten por alargar su hipoteca podrán ahorrarse hasta 1.000 euros, según cálculos del Gobierno, pero a la larga harán frente a un sobrecoste que puede alcanzar el 57% del valor inicial del crédito contratado debido a un mayor pago de intereses. En el caso de una hipoteca de 149.000 euros a 26 años y un tipo de interés variable del 5,3% (según el Euríbor de abril), el coste de la cuota mensual ascendería a 880,79 euros. La ampliación a 40 años rebajaría la carga a 748,33 euros mensuales, unos 130 menos.

Si a la hora de realizar esta ampliación el usuario llegase a un acuerdo con su entidad de crédito, podría ver su situación económica desahogada al ahorrarse hasta 1.000 euros en cláusulas y al disponer de 130 euros más todos los meses. Sin embargo, una vez amortizado el crédito habrá pasado de pagar 274.806 euros a afrontar 359.198; es decir, habrá soportado un sobrecoste de hasta 84.392 euros, un 56,6% del valor de la hipoteca (149.000 euros). De ahí que la guía informativa advierta a los ciudadanos de las implicaciones de la ampliación y les pida una "reflexión" previa, además de dejarse asesorar antes de tomar cualquier decisión.

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