Caja Rural de Extremadura deja el SIP de Caja Rural del Sur

  • La salida se produce previo acuerdo y sin sanción para la entidad extremeña El Banco de España tendrá que aprobar la decisión

Caja Rural de Extremadura ha decidido abandonar el Grupo Cooperativo Ibérico y romper el Sistema Institucional de Protección (SIP) con Caja Rural del Sur y Caja Rural de Córdoba, un acuerdo que contempla la renuncia de la entidad andaluza a los 24 millones de euros en concepto de indemnización que le correspondería abonar a la extremeña.

La ruptura de esta unión -que se inició en 2010- ha sido firmada por los presidentes de la entidad extremeña, Román Prieto; el de Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios; y de Caja Rural de Córdoba, Manuel Enríquez, y comunicada en la tarde de ayer al presidente de Extremadura, José Antonio Monago. Esta decisión deberá ser aprobada ahora por los consejos respectivos y el Banco de España. Tanto los responsables de las cajas como Monago coincidieron ayer en asegurar que esta ha sido la mejor salida "para todas las partes", ya que carecía de sentido continuar con la unión, cuando Caja Rural de Extremadura, había mostrado (pública y privadamente) su deseo de separarse.

Según el presidente de Caja Rural del Sur, lo más coherente era "la disolución de este matrimonio" en el que todas las partes "han aprendido algo", ya que "sería absurdo" haber opuesto algún tipo de resistencia. García Palacios, tras recordar que fue la caja extremeña la que se acercó a la andaluza, resaltó que su entidad facilitará la salida de la caja del SIP con la "renuncia" a que los otros dos integrantes reciban las penalizaciones que pudieran derivarse del contrato inicial suscrito.

"Ellos (Caja Rural de Extremadura) querían, y es lógico y legítimo, tener la responsabilidad de los créditos que se vayan a dar aquí (en Extremadura), pero nosotros tenemos que fiscalizarlo, porque al final los últimos pagadores somos nosotros", explicó García Palacios. La entidad central del SIP comprende "que ellos quieran ser responsable de sí mismos, pero también tendrán que ser responsables de los fallidos que puedan ocurrir, y entonces lo mejor es amistosamente separarnos", resaltó, para a continuación ofrecer ayuda a la entidad extremeña "el día de mañana si es preciso".

Por su parte, el presidente de la caja extremeña señaló "el absoluto acuerdo" para esta salida y justificó la misma, entre otras cuestiones, en que sus culturas financieras "no es que sean distintas, sino diametralmente opuestas". Román Prieto desgranó algunas de las diferencias que han llevado a su salida: "No tenemos la idea de negocio enfocada exactamente de la misma manera", señaló, y "el personal está formado pero de manera distinta" en las tres entidades. Frente a las dudas que pudieran suscitarse sobre el futuro de la caja extremeña, su presidente destacó la "posición de solvencia" que mantiene la entidad. "Podemos mantenernos solos con los niveles de solvencia que exige la normativa bancaria", aseguró, reconociendo que si los otros integrantes del SIP hubiesen hecho efectiva la aplicación de las penalizaciones se hubiera hecho "inviable" el abandono de Caja Rural de Extremadura.

En cuanto al futuro de Caja Rural de Extremadura, Prieto explicó que el siguiente paso será el envío al Banco de España de un plan de viabilidad, que demostrará "que es completamente solvente por si misma", y sobre cuya ratificación por parte del organismo regulador no le cabe "la menor duda" a Monago. No obstante, aclaró que esa solvencia no implica que quieran "caminar solos", y se mostró partidario de la fusión de Caja Rural de Extremadura con otras entidades, como pudiera ser Caja Rural de Almendralejo, "una opción muy valida, pero no es la única", ya que hay entidades de comunidades autónomas próximas a la región que también han mostrado interés.

José Antonio Monago, por su parte, resaltó que hay que abordar este cambio "con naturalidad". No ha habido "vencedores ni vencidos", ya que se ha demostrado que una vez que han cambiado las condiciones "la situación era reversible". El presidente extremeño calificó el proceso de disolución como una buena noticia porque "no queremos que sea la tercera entidad con ADN extremeño de la que se perdería el control completo". En cuanto al pronunciamiento del Banco de España, auguró que el supervisor "va a entender las razones" de la salida del SIP.

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