Centros privilegiados de compras

  • La Administración regional apoya los espacios comerciales abiertos como una fórmula positiva para revitalizar la economía de los cascos históricos de las ciudades andaluzas

La actividad comercial ha pasado a constituir uno de los sectores de mayor importancia en el conjunto de la economía, jugando un papel esencial en la configuración de los espacios urbanos.

Para apoyar el mediano y pequeño comercio asentado en el centro de las ciudades, la Junta de Andalucía ha optado por distintas fórmulas de revitalización comercial, entre las que destacan los Centros Comerciales Abiertos (CCA). Se trata de una iniciativa interesante para los empresarios porque se aprovecha el atractivo paisajísitico, monumental y la concentración de la oferta, permitiendo recuperar espacios y actividades tradicionales.

capacidad competitiva

Definir un Centro Comercial Abierto es hablar de una fórmula de organización comercial, con una imagen y estrategia propia, que cuenta con la implicación de todos los agentes de un área delimitada de la ciudad, y una concepción global de la oferta comercial, servicios, cultura y ocio. Nacen con la intención de revitalizar el comercio asentado en los cascos históricos de las urbes, aumentando la capacidad competitiva del pequeño comercio frente a la proliferación de las grandes superficies. Tanto comerciantes, como clientes salen beneficiados de las actividades y campañas de promoción que se realizan a través del CCA.

No obstante, para que un CCA funcione de forma correcta son indispensables los siguientes factores: que exista una tradición comercial, es decir, que sea un espacio urbano que históricamente haya ejercido una influencia comercial entre sus habitantes. Tiene que darse una delimitación física definida, concreta y de dimensiones no excesivamente grandes. Es recomendable la ubicación en un entorno urbanístico de interés histórico y cultural.

Es importante que exista un número elevado de establecimientos adecuados y una oferta comercial diversificada de bienes y servicios (con predominio de los comercios de ropa, calzado, artículos del hogar, etc.), en consonancia con la demanda. También es determinante para un centro comercial abierto que su entorno urbanístico permita compatibilizar actividades de compra y servicios, como es el caso de la peatonalización.

voluntades

En definitiva, el éxito de la puesta en marcha de un Centro Comercial Abierto exige la aglutinación de diversas voluntades: en primer lugar, la de los comerciantes, quienes deben ceder parte del protagonismo individual de su establecimiento en beneficio de una imagen corporativa común; en segundo término, la de las administraciones públicas, principalmente ayuntamientos afectados, ya que la mayor parte de las acciones que han de acometerse son de competencia municipal; y por último, la de los consumidores, quienes deben encontrar en el CCA una fórmula atractiva en servicios, calidad y precio.

La figura de los centros comerciales abiertos es una fórmula que la Junta de Andalucía ha venido apoyando desde sus inicios, con el objetivo de impulsar el fomento de la cooperación empresarial de las pymes comerciales andaluzas y la adecuación comercial de los espacios públicos, por ello, la implantación de centros comerciales abiertos en el entorno en el que tradicionalmente se desenvolvían (el urbano), es un aspecto clave en la política de comercio interior de la Junta de Andalucía y una alternativa para la mejora de la competitividad de las pequeñas y medianas empresas comerciales ubicadas en el centro de nuestras ciudades.

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