Colonial venderá hasta el 33% de su filial francesa y seguirá en FCC

  • Prevé obtener mil millones de euros en la operación para afrontar su deuda

El grupo inmobiliario Colonial estaría dispuesto a vender hasta un 33 por ciento del capital de su filial francesa Société Foncière Lyonnaise (SFL), frente al 24 por ciento previsto inicialmente, en caso de que fuera necesario. Con ello obtendría unos ingresos totales de unos 1.000 millones de euros, informó ayer el presidente y consejero delegado de la empresa, Mariano Miguel.

El directivo ha sustituido a Luis Portillo a la cabeza de la empresa tras la dimisión del empresario sevillano el pasado 28 de diciembre. Colonial, en la que Portillo controla el 40 por ciento, tenía programada para este año la venta de un 24 por ciento del capital de SFL por imperativo legal, con lo que reduciría su participación desde el 84 hasta el 60 por ciento.

Esta operación, aunque viene impuesta por una exigencia de la legislación francesa, le reportará unos 700 millones de euros que, junto a otros 300 millones que ingresará por rotación de activos, destinará a afrontar el pago de 900 millones de euros de deuda programado para 2009 con los bancos que le financian (Royal Bank of Scotland, Calyon, Eurohypo y Goldman Sachs).

En 2008 debe hacer frente a unos 150 millones que asegura tener cubiertos por la venta de activos y los ingresos recurrentes de unos 350 millones de euros anuales que reporta el alquiler de su cartera de patrimonio.

Colonial asegura así que cuenta con liquidez suficiente para atender a su negocio y su deuda, que cerró 2007 en 8.600 millones de euros, de los que el grueso (unos 6.100 millones) corresponde al crédito sindicado suscrito en sus operaciones corporativas.

Paralelamente, el presidente de la compañía reiteró que la empresa no tiene previsto deshacerse de la participación de su 15 por ciento como segundo accionista de FCC, "uno de los activos más rentables de la compañía". Colonial ya aseguró la semana pasada que no está haciendo ninguna gestión ni ha iniciado ningún trámite para salir del grupo controlado por Esther Koplowitz, que hasta septiembre había obtenido un beneficio atribuible de 613 millones, el 52 por ciento más.

Respecto a Gecina, la inmobiliaria francesa que controla el jerezano Joaquín Rivero -antiguo aliado de Portillo-, De Miguel aseguró que la compañía no ha vuelto a hablar con ella sobre una eventual fusión, aunque indicó que desconoce si lo ha hecho alguno de sus accionistas, después de que las dos empresas reconocieron en diciembre "conversaciones preliminares" pero "sin decisión o acuerdo alguno".

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