Economía reconoce ahora que el alza de los precios puede ser "duradera"

  • BBVA cree que la desaceleración será peor de lo esperado y que las cuentas del Estado resultarán deficitarias en 2009

Los precios no están dispuestos a dar una tregua al bolsillo de los españoles. Al menos así lo cree el Ministerio de Economía que, después de varios meses defendiendo la tesis de que el IPC se relajaría a partir de marzo -cuando alcanzó una tasa del 4,4%-, ayer reconoció que su tendencia ascendente puede ser "más duradera" que los "rebrotes inflacionistas" del pasado. La causa radicaría en la existencia de "tensiones de demanda" a nivel mundial, tanto en el ámbito de los bienes energéticos como en el de las materias primas.

Según el último número del boletín Síntesis deInformación Económica, que edita el Ministerio, la "pronunciada senda alcista" que el IPC muestra desde el pasado septiembre obedece a un "amplio" abanico de factores, entre los que destaca el encarecimiento del petróleo y el shock de los precios alimenticios. "Si bien en el pasado los shocks de esta naturaleza han sido transitorios, en esta ocasión parece que hay importantes tensiones de demanda que hacen que exista el riesgo de que sea más duradero", subraya.

Precisamente, el servicio de estudios del BBVA presentó ayer un informe sobre la situación de la coyuntura económica en España, y advirtió que el proceso de desaceleración en el que se encuentra inmersa -y en el que también tiene su papel la inflación- será peor de lo esperado, debido, en buena medida, al deterioro de la construcción residencial. No obstante, auguró el inicio de una "suave recuperación" en la segunda mitad de 2009 y subrayó que "lo peor" de la crisis financiera "ya ha pasado".

El director del servicio y economista jefe del banco, José Luis Escrivá, situó la previsión de crecimiento para 2008 en un 1,9%, tasa que rebajó hasta 1,4% de cara a 2009. En caso de que la crisis financiera internacional persistiera, el crecimiento previsto podría resentirse, según Escrivá, medio punto durante el presente ejercicio y ocho décimas el próximo.

El informe insiste en los efectos negativos que el escenario internacional adverso puede tener para España en cuestiones como el aumento de las primas de riesgo, el empeoramiento del sector exterior, el tipo de cambio, la alta inflación o el previsible retraso en la bajada de los tipos de interés, que el BBVA no espera que se produzca hasta septiembre. Por otra parte, el responsable del servicio de estudios subrayó que el deterioro de la construcción está siendo peor de lo esperado: este año podrían perderse 400.000 puestos de trabajo y la inversión residencial caerá un 7,5% (el 14,5% en 2009). Pese al escenario descrito, indicó que la economía española seguirá creando empleo en 2008 (repuntará un 0,9%), pero alertó de que se "estancará" en 2009. Asimismo, coincidió con el Banco de España en que el superávit del Estado desaparecerá el año que viene, pudiéndose registrar, incluso, un déficit del 0,3% del PIB.

El ministro de Economía en funciones, Pedro Solbes, también habló ayer sobre coyuntura y, tras reconocer que España vive momentos de desaceleración, incidió en que está afrontando bien las dificultades, lo que permitirá que en un par de años vuelva a avanzar a ritmos del 3,5%.

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