España acepta dilatar las entregas del A400M y no pedirá compensación

  • Pedro Morenés revela una negociación para alterar el calendario. Confirma que Defensa dispondrá de su primer avión en septiembre.

A principios de mes, la ministra de Defensa alemana, Ursula Von der Leyen, anunció que su país exigirá a Airbus una compensación por cada día que el gigante aeronáutico se retrase en la entrega de los A400M, el avión de transporte militar que se ensambla en Sevilla. Además de afectado por los sobrecostes, su montaje está pasando por un momento complejo por los problemas detectados en los motores, que van a obligar a Airbus a reemplazar a partir de septiembre la caja reductora (una especie de caja de cambios), que presenta defectos en dos de los motores.

En contraste con la postura alemana, el ministro de Defensa español, Pedro Morenés, sostuvo que el país aceptará que se dilate el calendario de entregas porque este menor ritmo permitirá asumir más fácilmente la compra. "Se trata de una conjunción entre las restricciones presupuestarias del Ministerio y el tiempo necesario para un desarrollo más perfecto del avión por parte de la compañía", afirmó Morenés, que reveló una negociación entre empresa y Gobierno para adecuar los intereses de ambas partes y dejó entrever que no pedirá Airbus compensación.

El ministro -que estuvo de visita en la planta para comprobar la evolución del primer A400M que será entregado a España, previsiblemente en septiembre- afirmó que, aunque se alarguen los plazos, se mantiene el encargo de 27 entregas del A400, aunque no aclaró si se continúa con la idea de exportar a países terceros 13 ó 14 de esos aviones.

Este primer avión que adquirirá España -que se destinará a la base aérea de Zaragoza con matrícula T-23-01- ya viene con retraso, ya que su entrega se fijó en un principio para finales de 2015 o principios de 2016, luego se pasó a mayo, después a entre mayo y agosto y finalmente a septiembre, una fecha que el ministro Morenés dio como segura porque así se lo habían confirmado los directivos de Airbus.

España recibirá el avión con los problemas ya detectados en los motores y deberá esperar para que sean corregidos por Airbus. Eso no impedirá, en todo caso, que esté operativo, pero sí será necesario un férreo control. Así, una vez superadas las 200 horas de vuelo deberá revisarse la caja reductora y sustituirla por una nueva si presenta anomalías. Si no hay problemas, la revisión se producirá cada 20 horas extra. También se vigilará el fuselaje, ya que en algunas unidades del A400M se han detectado fisuras.

A pesar de los retrasos, la firma sigue entregando aviones con regularidad. En lo que va de año, han ido tres al Reino Unido, uno a Francia y otro a Malasia, además de estar a punto otro para Alemania y tener previstas algunas entregas más antes de la de España.

Morenés visitó ayer la factoría de ensamblaje final de Airbus en Sevilla acompañado por el director de la división de aviones de transporte militar de Airbus y del grupo Airbus en España, Fernando Alonso; del secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles; y del jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), el teniente general García Arnaiz, entre otras autoridades.

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