Fitch cree que la banca española necesitará más dinero por el arbitraje de las preferentes

  • La agencia considera que las acusaciones de mala praxis de los clientes que recurran al arbitraje pueden equivaler hasta un 20% del saldo vivo de preferentes y deuda subordinada.

La agencia de calificación Fitch ha advertido de que persisten riesgos en la reestructuración financiera española porque queda por ver el desenlace de los bancos nacionalizados y da por hecho que necesitarán más dinero por el arbitraje de las participaciones preferentes. En un comunicado, Fitch insiste en que hay cuestiones pendientes que influyen en el éxito o fracaso de la reestructuración financiera y recuerda que se dan cinco años para reestructurar los bancos recapitalizados recientemente, por lo que el trabajo continúa.

Pero además cree que hará falta más dinero para recapitalizar al sector porque pronostica que las acusaciones de mala praxis de los clientes que recurran al arbitraje pueden equivaler hasta un 20% del saldo vivo de participaciones preferentes y deuda subordinada. Y esto se traducirá en mayores necesidades de capital, lo que contribuye a que la agencia reafirme su perspectiva negativa no sólo sobre estas entidades sino sobre el conjunto de la banca española. Fitch recuerda que los bancos que han recibido ayudas deberán reducir "sustancialmente" su negocio para reforzar su solvencia, liquidez y viabilidad a largo plazo. La agencia explica que después de transferir activos al banco malo deben cerrar miles de sucursales y despedir personal para poder centrarse en préstamos a particulares y pymes en sus principales regiones.

Sin embargo, Fitch es pesimista sobre el conjunto del sector y sostiene que la calidad de los activos seguirá deteriorándose porque la morosidad crecerá este año dado que se ha extendido ya a los préstamos a pymes y a las hipotecas. Eso conllevará más provisiones, lo que ejercerá presión sobre la rentabilidad, que sigue viéndose afectada por los bajos tipos de interés y la caída de la actividad en plena recesión. De ahí que la agencia deje entrever que podría rebajar las calificaciones de viabilidad de bancos que no han recibido ayudas, especialmente aquellos más expuestos al mercado interno. Por todo ello, espera más fusiones a lo largo de 2013 y reducción de capacidad no sólo de la banca nacionalizada sino del resto de entidades porque deben optimizar costes. Por último, Fitch analiza las consecuencias que puede tener en las calificaciones que asigna a algunos bancos españoles si se tiene en cuenta el modelo de rescate chipriota, que ha obligado a asumir pérdidas a los grandes ahorradores.

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