Fortunas 'on line': jóvenes audaces dan la campanada

  • Los 'cerebros' de YouTube, Facebook y Bebo se erigen en millonarios en apenas 3 años

No superan los 30 años y ya se han colado en el club de multimillonarios del mundo. Los fundadores de iniciativas como Youtube, Bebo o Facebook han fraguado su fortuna a una velocidad de vértigo y al calor de la nueva era del internet participativo (Web 2.0).

Los que se han colado más recientemente en este selecto club de ricos han sido los creadores de la red social británica Bebo, Xochi y Michael Birch (en la foto, a la derecha). Y es que el pasado mes de marzo, tan sólo tres años después del nacimiento de la web, la pareja logró colocar su participación a la compañía AOL -filial del gigante mediático Time Warner- por la friolera de 850 millones de dólares. Una cifra que, aún siendo suculenta, está aún por debajo de la alcanzada por los impulsores de YouTube, el sitio de videos en internet que supuso una revolución en la web. Los bolsillos de aquéllos, Chad Hurley, Steve Chan (en el centro) y Jawed Karim, dieron la bienvenida en octubre de 2006 a los 1.650 millones de dólares que pagó Google por su criatura, logrando, con ello, batir otro récord: fraguar su fortuna en sólo año y medio, puesto que el portal fue lanzado en febrero de 2005.

Pero, para campanada, la del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg (abajo, a la izquierda), que a sus 23 años de edad ya es el magnate más joven del mundo con un hueco, incluso, en la lista de multimillonarios de Forbes -ocupa el lugar 785-. Lanzó su comunidad social hace cuatro años y, hoy, su participación en la empresa -del 20%- ya vale 1.500 millones de dólares. El mayor impulso a la web vino de la mano de Microsoft que se hizo con el 1,6% de sus acciones por la escandalosa cantidad de 240 millones de dólares. Esto supuso valorar la compañía en 10.000 millones -casi tanto como el gigante General Motors-, una cantidad descomunal para un negocio que alcanzará este año ingresos de en torno a 150 millones de dólares. Por su parte, Google y otras firmas de capital riesgo también aspiran a quedarse con una porción de Facebook, una mina publicitaria por explotar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios