El Gobierno italiano aprueba el plan de ajuste

  • Las medidas, que incluyen una reforma de las pensiones y subidas de impuestos, pretenden ahorrar 30.000 millones de euros.

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El Consejo de Ministros del Gobierno italiano presidido por Mario Monti aprobó este domingo el primer ajuste presupuestario del Ejecutivo de tecnócratas por un monto de 30.000 millones de euros, que el lunes será presentado por el ex comisario en el Parlamento de Italia, informaron fuentes gubernamentales.

El plan de ajuste prevé entre 12.000 y 13.000 millones de euros en reducción de gastos y otros 18.000 millones de euros de aumento de los ingresos en las arcas públicas, dijeron. En dicho plan, 20.000 millones de euros corresponden a ajustes presupuestarios y otros 10.000 millones de euros en gastos a favor del crecimiento, del sistema productivo y del trabajo, según un comunicado de la Presidencia del Gobierno. La aprobación del paquete de medidas económicas y financieras estaba prevista para el lunes, pero se decidió adelantar el Consejo de Ministros, que ha durado más de tres horas, tras terminar Monti finalizara la presentación del plan a sindicatos, empresarios y agentes sociales.

Monti, que compareció en rueda de prensa, explicó que su Gobierno tiene "un mandato de corta duración" y "el severo compromiso de ayudar a Italia a salir de una crisis gravísima". Avanzó que la reforma laboral será abordada las próximas semanas y en cuanto a los costes de la política refirió que su Ejecutivo va "a declarar no sólo lo que se nos pide actualmente a los cargos púbicos, sino también a declarar por entero nuestro patrimonio". Monti afirmó además que renuncia a la compensación retributiva como primer ministro y ministro de Economía. "El ente que más merece la donación de sueldo de primer ministro y ministro de Economía es el Tesoro italiano y por eso he decidido no cobrarlo más y dárselo a alguna causa benéfica", espetó.

El presidente del Gobierno, que seguirá cobrando su sueldo como senador, agregó que apoyará la propuesta de crear un impuesto sobre las transacciones financieras en sede europea, sobre lo que Italia hasta ahora había tenido una posición contraria. Y alegó que habrá "sacrificios" pero también acciones en apoyo de las empresas, liberalizaciones en interés de consumidores y de la competencia y que la lucha contra la evasión fiscal es una prioridad del Gobierno que excluye la opción de recurrir a amnistías.

Por su parte, la ministra de Trabajo, Elsa Fornero, abordó el sistema de pensiones, con el aumento de 42 años para los hombres y 41 para los mujeres del mínimo de años cotizados para poder percibir la pensión "anticipada", dijo. La jubilación en el sector privado la obtendrán las mujeres a partir de los 62 años y los hombres a los 66 años, a partir de 2012, con una penalización del 3% por año para los que se jubilen antes. La equiparación total de edades será de 66 años en 2018, añadió. Al finalizar con lágrimas la ministra su intervención, Monti refirió que el plan contempla la congelación de la compensación por la inflación de las pensiones por encima de los 960 euros y la salvaguardia de las pensiones mínimas, que conservarán el 100 por ciento de la adecuación a la inflación.

El ministro de Desarrollo Económico, Corrado Passera, anunció por su parte que habrá un reforzamiento del fondo de garantía para asegurar entre de 20 y 25.000 millones de euros de crédito a las pymes y señaló que "se premiará fiscalmente el capital que se invierta en las empresas".

Según el comunicado del Gobierno, se establece un impuesto al patrimonio y al lujo "para superar la crisis". A ello se añade una intervención fiscal con 1,5 por ciento a cargo de los capitales que han vuelto a entrar en Italia con el llamado "escudo fiscal" y otros impuestos sobre ciertos bienes de lujo como automóviles de gran cilindrada, embarcaciones y aviones. Y para evitar la evasión fiscal, se establece que a partir de 1.000 euros hay que justificar su procedencia.

El plan contempla también la liberalización de todos los obstáculos para la apertura de nuevos negocios comerciales, incluidas las farmacias, y evita cualquier límite de horario y de día de apertura. Suprime además diversas agencias públicas "ya no consideradas útiles" y, en cuanto al aumento del IVA, "se ha pensado en dos puntos porcentuales a partir de septiembre de 2012", sólo en el caso que sea necesario". El plan contempla también un impuesto "experimental" sobre la primera vivienda. El paquete de reformas, que busca "equidad, crecimiento y rigor" según Monti, pretende a "estimular el crecimiento y contener la enorme deuda pública", que alcanza el 120% del PIB, e incluye reformas estructurales para centrar el equilibrio fiscal para 2013.

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