Panrico alimenta su negocio con la compra de Filipinos

  • La firma de bollería industrial se hace con el negocio de galletas de Kraft en España, que incluye también a Chiquilín y Artiach

Panrico le ha dado un buen bocado al mercado español de galletas con la compra de las marcas Filipinos, Chiquilín, Artiach o Marbú, entre otras, a la multinacional estadounidense Kraft, un gigante mundial en el sector alimentario. El acuerdo, cuyo importe podría rondar los 100 millones de euros, incluye la histórica fábrica de Artiach en el País Vasco. Panrico se compromete a mantener sus 240 empleos al menos dos años.

Por estos activos pujaban también otras compañías como las también galleteras españolas Sos Cuétara, Siro y Guillón, así como Kellogs y algunos fondos de capital riesgo. El banco Goldman Sachs ha actuado como asesor en la operación de venta. La compraventa del negocio de galletas de Kraft en España es consecuencia de la decisión adoptada el año pasado por la UE. El Ejecutivo comunitario autorizó la adquisición por parte de Kraft del negocio global de galletas de Danone -incluyendo el negocio de LU en España-, aunque condicionada a la desinversión de un número limitado de marcas de la multinacional americana en nuestro país y Hungría.

Panrico, que facturó 590 millones en 2007 y tiene once fábricas en España y Portugal, controla marcas como la propia Panrico y otras como Donuts o Donetes. Kraft vende productos en más de 150 países y obtuvo ingresos de 23.300 millones el pasado año.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios