Puleva enseña cómo vender salud con éxito

  • Gregorio Jiménez, presidente de Puleva Biotech, señala que los productos individualizados revolucionarán el consumo

"La innovación no es algo espontáneo y su objetivo es que la empresa logre un crecimiento rentable y sostenido en el tiempo". Con esta declaración de principios inició ayer su intervención en el Club 2i Gregorio Jiménez, presidente de Puleva Biotech y uno de los estandartes de la innovación en Andalucía. El directivo granadino, que lleva 34 años ligado al grupo Puleva, desgranó la historia de la compañía y la función que las actividades de I+D+I (esta última i no en minúscula, sino en mayúscula, como al propio Jiménez le gusta resaltar) han jugado en ella.

Este club es un proyecto que nace en el seno de la Plataforma 2i, que desde 2005 impulsa la innovación en Andalucía. En esta iniciativa participan compañías como Agrosevilla, Ayesa, Ybarra, Grupo Joly (editor de este diario), Hispacold, Merkamueble, Sadiel o Persán, entre otras. Antes de la intervención del directivo de Puleva, tomó la palabra Alejandro Klecker, director general de Clarke, Modet & Cº, que presentó a los asistentes los distintos modelos de protección de la propiedad industrial, sector en la que esta firma es la primera multinacional en países de lengua española.

Para Gregorio Jiménez, también director general de Puleva Food, la innovación no sólo es que no sea espontánea sino que muchas veces viene motivada por una situación límite dentro de una compañía. Tal es lo que ocurrió con Puleva, que pese a contar con un pionero departamento de I+D desde 1974 y de adquirir la mitad de la farmacéutica valenciana Edda, no era capaz de diferenciar sus productos.

"Generábamos conocimiento pero no éramos capaces de trasladarlo al negocio porque había un cortocircuito en el proceso. Entonces, en 1986 y con la amenaza de que nos iban a cortar la cabeza, cambiamos de ideas y, en cinco años, logramos hacernos con el 25% del mercado de leche español ". ¿Cómo? "Nos dimos cuenta de que la característica de un producto no vende, vende la confianza del consumidor en la marca. Así que invertimos sobre la marca para llevar con ella la I+D hasta el cliente".

Pero de nuevo fue otra crisis interna la que provocó un vuelco en la compañía. En 1994, Puleva vendió su "joya de la corona", la división de alimentación infantil, a la multinacional farmacéutica Abbott. "Pero tras esta crisis sabíamos que la marca ya estaba consolidada, por lo que decidimos invertir en ligar la alimentación con la salud, en producir alimentos funcionales".

Jiménez destacó que hoy son el mayor productor mundial de omega 3, ácido graso de origen marino beneficioso para el corazón. "En Granada tenemos la Alhambra y una magnífica Universidad, pero no tenemos mar. Por eso trabajamos con caladeros de Perú, Marruecos o Asia". Jiménez destacó el logro de que el 83% de las ventas de Puleva procedan de leche con aditivos.

Sobre el escenario actual de desaceleración económica, Jiménez destacó que ésta va unida a la subida de las materias primas, lo que provocará cambios estructurales. "El consumidor se desplazará hacia la marca blanca y, para seguir creciendo, tendremos que aportarle, sobre todo, productos individualizados y cómodos. Este será el dúo que revolucionará el consumo", concluyó a modo de premonición y consejo.

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