Pulido destituye al director general de Cajasol ocho meses después de la fusión

  • La falta de sintonía con el presidente de la caja y la lentitud del proceso de integración provocan la salida de Ramírez Loma

Cajasol sorprendió ayer con el anuncio, tan sólo ocho meses después de que se formalizara la fusión entre El Monte y San Fernando, el relevo de su director general, José María Ramírez Loma. Esta decisión, que será abordada hoy por el consejo de administración de la entidad en sesión extraordinaria, fue justificada desde la caja de ahorros que preside Antonio Pulido por la necesidad de "relanzar el proyecto" y "acometer una nueva etapa de consolidación y expansión" en tres frentes: comercial, tecnológico y operativo.

Según el comunicado remitido por la propia entidad, la "sustitución" de Ramírez Loma, a quien Pulido ha propuesto que continúe mediante su vinculación al grupo empresarial, se produce después de culminar "la difícil tarea inicial de acoplamiento" entre las firmas a las que Cajasol debe su origen. El ejecutivo que suceda al hasta ahora director general no procederá ni de El Monte ni de San Fernando (José María Ramírez Loma provenía de ésta última), y la caja de ahorros espera que su nombramiento se produzca en las próximas semanas. Bajo el mandato del nuevo director estarán las áreas de riesgo, intervención, medios tecnológicos y materiales, planificación y recursos humanos.

Pese a que desde Cajasol se insistió en agradecer "el esfuerzo y la dedicación" de Ramírez Loma, lo cierto es que fuentes del consejo subrayaron que su gestión ha estado rodeada de "luces y sombras". Sobre este punto, señalaron la pérdida de sintonía con Antonio Pulido y, sobre todo, que el proceso de integración no se ha llevado todo lo bien y rápido que se esperaba.

Las fuentes consultadas indicaron que "no se han dado los pasos mínimos para garantizar una integración serena y eficaz", lo que ha generado "descontento y nerviosismo en la plantilla". Incluso aseguran que aún queda "la parte más difícil de la fusión, la integración operativa", lo que podría explicar, en parte, la determinación de Pulido de cambiar de director general.

Muestra de ese descontento son las 3.000 firmas que CCOO ha recogido entre la plantilla de la caja de ahorros -tiene más de 5.000 empleados-. Estas firmas se incorporaron a una comunicación que un grupo de trabajadores repartió el pasado viernes entre los asistentes a la asamblea general convocada por la entidad -para hacer balance de 2007 y fijar las líneas de actuación de cara a 2008-.

El consejo de administración de hoy tendrá como único punto del día el cese de José María Ramírez Loma, una decisión para la que Antonio Pulido ya cuenta con el respaldo de la mayoría de los miembros de este órgano de gobierno.

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