Repsol rescata a Sacyr al adquirir la mitad de su paquete accionarial

  • La constructora deja de ser el primer accionista de la petrolera. Pierde 690 millones en minusvalías · Da por resuelto el pacto con Pemex y aplaza a 2015 el resto del préstamo.

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El culebrón llega a su fin. Repsol salvó ayer a Sacyr de la asfixia financiera al adquirir la mitad de su paquete accionarial en la petrolera por un importe de 2.572 millones de euros. La operación se cerró a contrarreloj, a menos de 24 horas de que venciera el crédito de 5.200 millones de euros -de los que apenas había devuelto 300- concedido por un sindicato de 46 bancos, que permitió en 2006 a la constructora tomar el 20% del accionariado de Repsol.

Sacyr finalmente optó por vender a la propia Repsol la mitad de sus acciones de la petrolera después de que no hubiera tiempo de cerrar una venta a los distintos inversores que se interesaron por el paquete accionarial. A su vez, la petrolera evitó "una venta masiva y desordenada de títulos, dado el gran número de bancos involucrados y la heterogeneidad de sus planes". "Con ello se dota de una mayor estabilidad a la estructura accionarial de la compañía", justificó Repsol en un comunicado.

La operación se efectuó a través de una dación en pago, ya que Sacyr cedió los títulos en primer término a sus acreedores y éstos se los vendieron a Repsol.

Tras lograr el reembolso de la mitad del préstamo, el sindicato bancario superó sus reticencias y concedió a Sacyr la refinanciación del importe restante, algo más de 2.300 millones de euros, en un acuerdo que ha contado con el apoyo del 90% de los bancos sindicados. La constructora presidida por Manuel Manrique retiene el 10% de los títulos de Repsol y logra tres años más para devolver la otra mitad del crédito, concretamente hasta el 31 de enero de 2015, según informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El cierre de la operación tiene un sabor agridulce para Sacyr. Pese a que ha logrado refinanciar parte del crédito, se ha visto obligada a contabilizar un resultado consolidado negativo de 940 millones de euros. La mayor parte del impacto se debe a las minusvalías, que ascienden a casi 700 millones. En 2006, la constructora adquirió los títulos de Repsol a un importe medio de 26,71 euros y se ha visto obligada a desprenderse de la mitad de ellos a 21,06 euros, lo que supone un descuento de más del 21,1% sobre su precio de adquisición. Es más, ni siquiera logró una prima sobre su cotización en el mercado, ya que el pasado lunes Repsol cerró en 22,17 euros, un 5% más. Además, pierde parte del jugoso flujo de dividendos que reparte la petrolera, y que son fundamentales para el sostenimiento de sus cuentas.

También supone un cambio en el mosaico accionarial. Sacyr deja de ser el primer accionista de la petrolera presidida por Antonio Brufau. La Caixa refuerza su papel de garante de la estabilidad de la compañía con el 12,8% de las acciones. Pemex cuenta con el 9,49% y su situación es una incógnita, ya que Sacyr considera "resuelto" el pacto suscrito el pasado mes de agosto por el que ambas compañías acordaron sindicar sus acciones para alcanzar el 30% de los títulos y dar así un golpe de timón a la petrolera.

La otra gran pregunta sin resolver es el destino del 10% adquirido por Repsol. Desde Rusia -donde se encontraba para firmar un acuerdo con la  petrolera rusa Alliance Oil para crear una joint-venture por 840 millones de euros-, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, indicó que la adquisición del paquete accionarial es una medida transitoria.  Según la información remitida a la CNMV, una posible salida es la venta a "inversores institucionales y/o estratégicos",  operación que podría ser muy jugosa para la propia compañía si el valor tiene un recorrido al alza en los próximos meses. Otra fórmula que baraja la dirección sería que "parte de estas acciones podrían ser utilizadas como fórmula de remuneración al accionista".

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