Solbes reconoce ya que el PIB crece a un ritmo "bastante inferior" al 3,5%

  • El ministro de Economía se pliega ante la evidencia de los datos, aunque duda, en contra del criterio del Banco de España, de que el superávit desaparezca · En el precio del petróleo "poco se puede hacer"

Las continuas revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento y los sucesivos síntomas de desaceleración obligaron ayer al ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, a reconocer por primera vez, de forma explícita, que la economía española está inmersa en una dura fase de reajuste que se plasmará en el dato del PIB del primer trimestre. No concretó la cifra, pero el vicepresidente del Gobierno adelantó que el dato será "bastante inferior" al registrado en el periodo anterior (el 3,5% de crecimiento registrado en el cuarto trimestre de 2007).

Durante su intervención en la segunda jornada del XV Encuentro del sector financiero, Solbes asumió que el avance del Producto Interior Bruto "bajará claramente" del 3,5%, aunque confió en que la recuperación comenzará en el segundo semestre de 2009. Más reticente se mostró con las previsiones para España presentadas la pasada semana por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que a su juicio están "desviadas hacia la baja". El organismo prevé que la economía española mejore un 1,8% durante este ejercicio y un 1,7% en 2009, muy lejos de los ansiados umbrales del 3% en los que se ha movido durante los últimos años.

Frente a esos datos de los que recela, el vicepresidente calculó que "a finales de 2010 o principios de 2011" el crecimiento económico español estará de nuevo "próximo al 3%", un avance que se traducirá en que el superávit público escale otra vez hacia cifras cercanas al 2% del PIB. Solbes señaló que no debería registrarse déficit "ningún año", aunque reconoció que eso depende del crecimiento económico. Esa teoría contradice las previsiones del Banco de España y otros organismos internacionales, que dudan del saldo positivo de las cuentas públicas si el crecimiento se contrae y se mantienen los actuales niveles de gasto público. El superávit fiscal y el saldo positivo logrado hasta ahora, señaló, dan un "mayor margen de maniobra" para responder al menor dinamismo económico. En su opinión, el margen presupuestario disponible para impulsar la economía se tiene que utilizar en "dosis proporcionales a la ralentización". En este sentido, matizó que el superávit no tiene valor en sí mismo, aunque sí para afrontar situaciones de menor dinamismo, y debe usarse de forma "juiciosa".

En ese escenario, Solbes insistió en prestar "especial atención" al perfil "temporal" de las medidas adoptadas, entre otras la deducción de 400 euros en el IRPF para trabajadores pensionistas y autónomos, pues estamos en una situación transitoria que debería remitir en la segunda mitad de 2009, para conseguir en 2010 tasas de crecimiento "normales".

Preguntado por las medidas para combatir la inflación, aseguró que ésta es consecuencia del encarecimiento del petróleo (ya supera los 115 dólares) y los alimentos, "donde poco se puede hacer", y añadió que el Gobierno seguirá trabajando para reducir el diferencial de 1 punto con los precios de la Zona Euro. El otro gran caballo de batalla, el de la desinflada burbuja de la construcción, pasa, según sus recetas, por potenciar la obra civil y la vivienda protegida, siempre sin obstaculizar el ajuste de la vivienda libre. Eso sí, Solbes es consciente de que "no podemos aspirar a que el peso de la construcción en el PIB se mantenga porque es probablemente excesivo".

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