La Villa Turística de Grazalema retoma el timón tras estar tres años cerrada

  • La Junta de Andalucía reabre el hotel y 10 de las 38 casas después de ejecutar obras de mejora en su interior

Vestidos con uniformes impolutos reciben a los primeros huéspedes, a media mañana, en la recepción del flamante hotel. Las caras andan ya más relajadas. El sufrimiento lo han llevado por dentro. Han sido tres años, tres meses y ocho días. Un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) detrás y mucha incertidumbre. Es la crónica de la lucha de los 25 trabajadores de la Villa Turística de Grazalema, que ayer por fin reabrió, de nuevo, sus instalaciones después de un largo y complejo trance. Lo hace de la mano de la Junta de Andalucía, que asume su explotación, y la Red de Villas Turísticas de Andalucía.

El buque insignia del turismo rural en la Sierra grazalemeña abre parcialmente sus instalaciones tras la remodelación del hotel, que cuenta con 24 habitaciones, y la puesta en funcionamiento, en principio, de 10 de las 38 casas que tiene. Y lo hace con la misma plantilla con la que cerró sus puertas un 10 de enero de 2010, tras 25 años a pleno rendimiento, con la idea fallida de un proyecto hotelero que se fue a pique. El consejero de Turismo de la Junta, Rafael Rodríguez, asistió ayer a esta reapertura y adelantó que "en un plazo prudente" y en "los próximo meses" se pondrá en funcionamiento el resto de los apartamentos que componen el complejo. Rodríguez habló del "compromiso" cumplido de Turismo con esta puesta en funcionamiento, que reconoció que no ha sido fácil. "Esta Villa nunca se debió cerrar", reflexionó. Eso sí, los trabajadores inician, por ahora, la nueva etapa con una contratación a media jornada. Por eso la alcaldesa de Grazalema, María José Lara, pidió ayer directamente que se devuelva a los trabajadores su jornada completa. "Sería el premio más justo para estas personas que han hecho un esfuerzo que no les correspondía para que esta apertura sea una realidad", alumbró Lara, en un discurso contundente y en el que repartió alguna crítica.

Reconoció que "nunca debió interrumpirse" la actividad de la Villa de Grazalema, viable económicamente, porque "ha sido mucho el daño hecho a la economía" local y comarcal. "Si extrapolamos los datos de lo que suponen 25 empleos para un pueblo de 2.200 habitantes, equivaldría a una empresa naval en una gran ciudad. Mi pregunta es a quién se le ocurriría cerrar una firma viable", dijo la regidora socialista.

Y es que el propio consejero reconoció en el acto que esta reapertura es imprescindible para relanzar el proyecto de Red de Villas Turísticas, que ahora, añadió, es cien por cien de titularidad pública y que cuenta con cinco emplazamientos. Cabe recordar que esta red de alojamientos era una sociedad mixta de la que formaban parte la administración, varias entidades bancarias y la empresa Hotelux, cuya situación de concurso de acreedores provocó la paralización del plan previsto de mejora para Grazalema. "Este proyecto resultó un auténtico fiasco por la inclusión de Hotelux, que no realizó las obras comprometidas", añadió el consejero. Rafael Rodríguez contó las vicisitudes que ha tenido que enmendar su Consejería, desde que IU la asumió como los retrasos del pago de los salarios del conjunto de trabajadores de esta red de alojamientos y las deudas de 1,3 millones a la Seguridad Social y 314.000 a Hacienda, entre otras que había.

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