El aumento de la edad de jubilación aísla a Zapatero

  • Partidos políticos y sindicatos rechazan la propuesta del Ejecutivo de retrasar dos años la fecha de la retirada laboral.

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La decisión del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de aumentar la edad de jubilación en España de los 65 años actuales a los 67 ha provocado un terremoto político. Los sindicatos y los partidos de la izquierda no sólo dijeron que dejarán solo en su empeño al Gobierno socialista, sino que le advirtieron de que se ha situado en arenas movedizas.

"Rechazo frontal", sintetizó la postura del principal sindicato de España el secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Ignacio Fernández Toxo. Tampoco la Unión General de Trabajadores (UGT) está por la labor de aceptar la reforma. La edad media de jubilación de los españoles ya está por encima de la media del resto de la Unión Europea (UE), aseguró su secretario general, Cándido Méndez.

"Habrá problemas en la Cámara y que no le quepa duda de que habrá problemas en la sociedad", advirtió al gobierno por su parte el portavoz parlamentario de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares. Iniciativa per Catalunya-Verds (ICV) y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) se unieron al rechazo. Y el Partido Comunista de España (PCE), integrado en IU, anunció por su parte "una gran campaña de movilización" contra la medida.

La izquierda española no entiende el instrumento que el Ejecutivo socialista pretende aplicar en lo que se presenta como un intento por salvar el sistema de pensiones y de seguridad social de un país en el que según las previsiones, la mitad de la población será dependiente en 2049.

De momento, la seguridad social se mantiene a flote en España. De hecho, y según lo anunciado por la vicepresidenta segunda del Ejecutivo, Elena Salgado, es la única administración pública del país que cuenta con superávit. El resto -el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos- es responsable de que el déficit del conjunto de las administraciones públicas se disparase en 2009 hasta el 11,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), frente al ya elevado 9,5 por ciento que el Ejecutivo había previsto inicialmente. La seguridad social cerró 2009 con un superávit de 8.500 millones de euros, un 0,81 por ciento del PIB. Pero no va a durar mucho, según la tendencia que ya se aprecia: el sistema ha perdido un 40,8 por ciento de su superávit en un año.

Las proyecciones publicadas el jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en un anuncio que desde algunos sectores se ha interpretado como intencionado por parte del Ejecutivo de Zapatero de cara al consejo de ministros en el que se aprobó la controvertida propuesta sobre la jubilación, aseguran que de aquí a 2049 se duplicará la población mayor de 64 años. Representará el 31,9 por ciento del total. Unido este porcentaje al de menores de 16 años, la edad legal a partir de la cual se puede comenzar a trabajar en el país, la población dependiente será dentro de 40 años casi el 50 por ciento, lo que significa que habrá 10 trabajadores en activo por cada nueve personas que generen gasto y no aporten al Estado.

"No habrá ningún problema en el sistema de pensiones en diez años, pero si no hacemos nada en una década, entonces sí", argumentó el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. "Debemos ser conscientes del envejecimiento de la población y la sostenibilidad del sistema", manifestó en rueda de prensa la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega. "Hay que trabajar por los pensionistas de hoy y por los de mañana". dijo. Desde el Ejecutivo y algún medio afín se insistió en que otros países de la UE como Holanda han tomado caminos similares.

Pero los españoles rechazan el "mal de muchos, consuelo de tontos". Aunque no se trata de estudios demoscópicos, radios y ediciones on line de diarios no dudaron en preguntar a los propios afectados y la mayoría no parece nada favorable a tener que extender su vida laboral dos años más. La reforma del sistema de pensiones propuesta por Zapatero, que incluye también y entre otros asuntos la reforma de las pensiones de viudedad, el final de la aportación del Estado a las prejubilaciones, aún tiene que ser debatida en el marco del Pacto de Toledo, el instrumento creado en 1995 e integrado por los partidos parlamentarios y los agentes sociales para establecer las líneas de actuación y de reforma en el sistema de pensiones.

De momento, de los participantes en esas conversaciones, la patronal CEOE parece la única que ha acogido de forma positiva la intención del Ejecutivo. Hace pocos días, su presidente, Gonzalo Díaz Ferrán, proponía incluso elevar hasta los 70 años la edad laboral de los españoles. Por su parte, el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy también ha criticado al gobierno socialista. Pero estas críticas parecen centrarse más en la forma que en el fondo. Frente a ello, la izquierda parece tenerlo claro: Zapatero ha dado "un giro a la derecha" y corre el riesgo de tener que "romper con la izquierda parlamentaria", le amenazó Llamazares.

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