Las bolsas mundiales se desploman por temor a una recesión en EEUU

  • El selectivo español lidera las caídas europeas con un recorte del 7,54%, el mayor de su historia, y una pérdida de capitalización de más de 40.000 millones de euros

Las bolsas vivieron ayer un lunes negro en el que el miedo a una crisis en EEUU y su contagio al resto del globo provocó una oleada de ventas en las principales plazas mundiales. La desilusión por el plan de reactivación económico anunciado el pasado viernes por el presidente Bush se tradujo en un mar de números rojos en la renta variable de medio mundo.

El Íbex 35 cayó a plomo, con un descenso del 7,54 por ciento, el mayor de la historia del selectivo -y el segundo de la historia de la bolsa tras la caída del 8,25 por ciento de 1991, fruto del golpe contra Mijail Gorbachov-, un batacazo que lo sitúa en los 12.625,8 puntos y que equivale a una pérdida de capitalización de más de 40.000 millones de euros en un sólo día -cifra superior al presupuesto de Andalucía para 2008, de 32.000 millones-. El indicador español, el más castigado entre sus pares europeos, pierde ya un 16,8 por ciento desde comienzos de año, más del doble de lo que ganó en todo 2007, y se sitúa a años luz del máximo de 15.945 puntos alcanzado el pasado mes de noviembre.

En el resto de plazas continentales hay que remontarse a los atentados del 11-S para recordar un desplome similar. Y es que, en la jornada de ayer, restaron algo más de 200.000 millones de capitalización a la renta variable del Viejo Continente.Así, el Cac-40 galo se dejó un 6,83 por ciento; el Dax de Frankfort, un 7,16; el Mib de Milán, un 5,09 por ciento, y el FTSE-100 de Londres, un 5,48 en una sesión en la que, paradójicamente, el británico Northern Rock, primera víctima europea de la crisis de las hipotecas subprime, fue noticia con una fuerte revalorización de sus acciones, después de que el Ejecutivo británico anunciara un plan para sanear sus cuentas y facilitar la venta de la entidad. Además, Europa no tuvo en la recta final de la jornada la referencia de los mercados estadounidenses, puesto que ayer permanecieron cerrados debido a la festividad de Martin Luther King. En cualquier caso, los augurios para la jornada de hoy no son buenos, puesto que los futuros de los principales índices estadounidenses anticiparon ayer fuertes recortes.

El euro también se vio arrastrado por el desplome, ya que por primera vez en lo que va de año se situó por debajo de los 1,45 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijó su cambio oficial en 1,4482 dólares.

Fuera de Europa, los datos provenientes de Asia con los que desayunaron los mercados fueron también muy negativos. La desconfianza de los inversores sobre los planes del Gobierno de EEUU para enderezar el rumbo de la mayor economía del mundo ha tenido funestas consecuencias en las bolsas de la región. El selectivo Nikkei de la Bolsa de Tokio, la segunda mayor del mundo tras Nueva York, registró ayer la peor sesión del año al perder un 3,86 por ciento, hasta situarse en 13.325,94 unidades, su nivel más bajo desde el 25 de octubre de 2005. Por su parte, el índice Hang Seng de la plaza de Hong Kong perdió un 5,49 por ciento, su peor caída porcentual desde el 12 de septiembre de 2001. El indicador de la Bolsa de Bombay retrocedió otro alarmante 7,4 por ciento.

"El mercado ha entrado en una tendencia bajista y ahora mismo toca caer y no hay prácticamente ningún valor que se pueda salvar. Es una cuestión de inercia desatada por el temor a que la economía de Estados Unidos entre en recesión", indicaron los analistas. "Es un efecto de bola de nieve y lo están acusando todas las grandes compañías. En un escenario de este tipo, el inversor se pone nervioso, le entra el pánico y sale de la bolsa sin importarle de qué valores se trate", añadieron. Para los expertos de Renta 4, los mercados están dejándose llevar por "una espiral de pesimismo que parece a todas luces injustificada de momento, antes de confirmarse la temida recesión".

El plan de choque presentado por Bush el viernes pretende reanimar la actividad económica del país con la inyección de 150.000 millones de dólares (el 1 por ciento del PIB) en forma de ayudas a individuos y empresas, pero los analistas consideran que este paquete de medidas de emergencia es insuficiente para cambiar la tendencia económica. El origen de la crisis se remonta a los problemas hipotecarios del país, ya que que las entidades financieras sufrieron un duro golpe al confiar en las hipotecas basura gran parte de su negocio, algo que acabaron contagiando al resto del globo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios