Una brújula para las finanzas domésticas

  • Expertos coinciden en la necesidad de impulsar la cultura financiera de los ciudadanos para que mejoren la gestión de su dinero y eviten situaciones de riesgo

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Democratizar las finanzas es el mandato. Desentrañar el argot oscuro que a veces se emplea en este sector y explicar en qué consisten las operaciones más cotidianas es lo que persiguen múltiples iniciativas de instituciones públicas y privadas, universidades, colegios o think tanks. ¿Por qué? Para que los ciudadanos tengan unos conocimientos básicos que les permitan gestionar sus finanzas personales y sortear posibles engaños y situaciones de riesgo.

Los españoles tienen un nivel medio-bajo de cultura financiera, como constatan diversos estudios en la materia, lejos del nivel de países como Noruega, Suecia o Dinamarca. Pero la importancia de inculcar hábitos en la vida cotidiana que mejoren la salud financiera de los hogares es clave. Ahorrar en lugar de endeudarse, elaborar presupuestos mensuales, calcular la pensión y planificar la jubilación, diversificar posibles inversiones, leer y comprender las condiciones de un producto antes de contratarlo… son cosas que, por sensatas que parezcan, no todo el mundo pone en práctica.

Es necesario plantear acciones concretas para que ningún colectivo caiga en la exclusión financiera

Seis expertos reunidos por Grupo Joly -editor de este periódico- en un desayuno de redacción patrocinado por la Fundación Unicaja, bajo el título Educación y Finanzas, coinciden en que la situación de España en este terreno es "bastante mejorable". "Hay una falta de información financiera generalizada y esto es un problema de la sociedad que hay que abordar de manera multisectorial", en palabras de Fernando Tejada, director del Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones del Banco de España. "Con la reciente crisis, la gente ha tomado conciencia de lo importante que es tener unos conocimientos financieros mínimos", subraya Sergio Corral, director general de la Fundación Unicaja. "Hay que ser activo en la toma de decisiones, no se puede delegar todo en un tercero, uno no puede perder el control de su dinero", añade María Dolores Oliver, vicerrectora de Ordenación Académica e Investigación de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). "El sistema educativo tiene que cambiar, estamos ante un elemento crítico, de supervivencia", reflexiona Francisco José Pérez Fresquet, adjunto al Rector de la Universidad Loyola Andalucía. "La educación financiera es un objetivo a largo plazo, pero debemos empezar lo más pronto posible a formar a consumidores responsables en el futuro", añade Gloria Caballero, subdirectora de Educación Financiera de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). "Esta formación se debe usar como medio de inclusión social, llegar a todas las capas de la población y no dejar fuera a ningún colectivo", reivindica David Naranjo, vicepresidente Ejecutivo de Fundaciones de la Universidad Pablo de Olavide.

Todos parten de la base de que la educación financiera que se debe proporcionar a los ciudadanos debe ser sencilla, de cosas cotidianas, con el objetivo de dotarles de destrezas para su manejo diario. "El objetivo no es hablarles de swaps o hedge funds, sino formarles para que sean conscientes de lo que hacen y sepan qué preguntar antes de tomar decisiones", aseguran. "Ha habido un serio problema de comercialización de productos financieros en este país y deben estar preparados para enfrentarse a esas situaciones", añaden. "Muchas personas mayores, y otras no tanto, se han sentido engañadas; la gente debe aprender a tomar las riendas de su dinero y a no tener tanta fe ciega en terceras personas", aconsejan.

En materia educativa, la mayoría de los expertos coincide en que la formación debe ser transversal en todos los ámbitos de estudio (secundaria, universidad, Formación Profesional…) y no introducirse como una asignatura única, sino como un conocimiento abordado desde diferentes ópticas: matemáticas, ciencias sociales, lengua (la comprensión lectora es crucial en este tema, insisten). También podrían funcionar los sistemas mixtos, que combinan asignaturas específicas, como hacen Suecia o Dinamarca, con la inclusión de esos contenidos en otras materias.

Los expertos invitados por Grupo Joly a la mesa de debate explicaron las iniciativas que promueven desde sus entidades. La Fundación Bancaria Unicaja abandera un proyecto bautizado como Edufinet -nació en 2007 y hoy participan en él 11 universidades y una veintena de instituciones y organizaciones empresariales- que persigue aumentar el grado de autonomía del usuario de servicios financieros mediante la transmisión de conocimientos relativos a este sistema. "Nosotros nos basamos en tres pilares: internet, con nuestro portal www.edufinet.com, donde explicamos y actualizamos los conceptos y operaciones más importantes; el papel, con la publicación de unas guías de consulta; y las actuaciones presenciales, con jornadas o encuentros por los que han pasado más de 75.000 personas, de las que más de 55.000 son jóvenes", indica el director general de la Fundación Unicaja, Sergio Corral, que recuerda que el proyecto está basado en el "altruismo", para que no haya connotaciones comerciales en los conocimientos que se imparten, y en "la validación de la formación", para comprobar que, efectivamente, los alumnos han aprendido.

Dentro de Edufinet han surgido dos subproyectos enfocados a diferentes colectivos: por una parte, emprendedores y empresarios (Edufiemp, que arrancó en 2010) y, por otra, jóvenes (Edufinext, que se inició en 2012). "El vocabulario que se emplea para llegar a unos y a otros no es el mismo, ni los temas de interés tampoco; es importante paquetizar para ser eficiente en la educación financiera", asegura.

En esta idea de dirigirse a determinados colectivos también abunda David Naranjo, de la UPO, que insiste en que "existen serios riesgos de exclusión de determinados estratos de la población". Por ello, desde esta universidad promueven iniciativas para integrar en el circuito financiero a capas marginadas (tienen un proyecto en las Tres Mil Viviendas, en Sevilla) y a las personas mayores, con sesiones y jornadas en pueblos de la provincia sevillana. "En las zonas rurales, se ve la relación con el banco como un tema de confianza, mientras que en las ciudades es más cuestión de conocimiento", analiza. "Me preocupa la tercera edad: en el mundo de la digitalización, las personas mayores pueden pensar que se les está expulsando del sistema financiero", añade Fernando Tejada, del Banco de España. María Dolores Oliver, de la UNIA, también hace hincapié en la necesidad de que los programas se adapten al colectivo al que se dirigen: "Con los jóvenes hay que dar un salto y llevarlos al terreno de lo práctico y, por otro lado, no podemos olvidarnos de los mayores, que son los que tienen capacidad de invertir; por eso, nosotros hemos introducido cursos de productos financieros".

Los organismos reguladores y supervisores también están muy involucrados en este terreno. El Banco de España y la CNMV, de hecho, son los socios impulsores del Plan de Educación Financiera a nivel nacional. Uno de los proyectos que llevan a cabo está relacionado con los colegios. Su función es la de formar al profesorado y proporcionar el material y los recursos necesarios para aumentar los conocimientos financieros de los alumnos. Son los propios centros escolares los que deciden adherirse de forma voluntaria a esta iniciativa. "Nosotros no entramos a dar las clases, no somos pedagogos", aclara Gloria Caballero, de la CNMV. Cada centro decide a qué edades empiezan a introducir estos contenidos. "Lo ideal es que lo hagan en tercero o cuarto de la ESO, que es un buen momento para que los alumnos puedan interiorizar los conceptos más relevantes de la capacidad financiera que luego se miden en los informes PISA". Actualmente, participan en el programa, que ya va por su sexta edición, unos 500 colegios de España al año. "Andalucía es la comunidad autónoma más implicada, con unos 200", subraya la subdirectora de Educación Financiera de la CNMV.

Más allá de los colegios, el BdE y la CNMV tienen otros proyectos en esta línea, como el portal www.finanzasparatodos.es o el Día de la Educación Financiera, que este año cae el 2 de octubre. Pero, sin duda, una de las iniciativas más importantes, es la Encuesta de Competencias Financieras, que para de una muestra de 21.000 sujetos y cuyos resultados verán la luz en 10 ó 12 meses. "Gracias a ella tendremos, por fin, una medida real y fiable de la cultura financiera de los españoles", enfatiza Fernando Tejada.

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