Los constructores exigen 2.800 millones al año de obra pública en Andalucía

El freno que ha supuesto la política de austeridad de las administraciones públicas no le ha sentado nada bien a Andalucía. Los niveles de licitación de obra pública caen en picado desde hace cinco años y se está bastante lejos de la cantidad que sería deseable para tener un sector de construcción sano, con la correspondiente creación de empleo y generación de riqueza. Los constructores exigen a las administraciones una inversión de 2.800 millones de euros al año para que haya una recuperación clara y asegurar 225.000 empleos, una cantidad que no es baladí en una región con un millón de desempleados. El año pasado, por ejemplo, la licitación no llegó ni a la mitad y en los cuatro primeros meses del presente ejercicio, con la incertidumbre política nacional, descendió más aún. En este contexto, los ingenieros andaluces prevén que la inversión pública no remontará, al menos, hasta 2018. Estos fueron varios de los mensajes que los expertos lanzaron ayer ante cerca de un centenar de profesionales en la jornada técnica El Impulso de las Infraestructuras en Andalucía. Málaga como punta de lanza, organizada en Málaga por Grupo Joly -editor de este diario-y patrocinado por Acciona.

"Estamos en un momento crucial y no podemos parar, porque seguimos sin estar en la media de inversión de otros países europeos y nos alejamos de ellos", explicó Maximiliano Muñoz, director de zona Sur de Acciona Construcción, quien confió en que "después de las elecciones se forme gobierno y haya estabilidad". Julián Núñez, presidente de Seopan, no pudo asistir a la jornada, pero sí envió una comunicación en la que subrayaba que "España está en los puestos de cola de los 27 países de la Unión Europea por volumen de inversión pública y necesitaría con urgencia destinar entre 38.000 y 54.000 millones a infraestructuras cada año".

Muñoz destacó el impulso económico que supone la obra pública, pues de cada millón desembolsado se generan 14 empleos directos e indirectos, y subrayó que Andalucía "está por debajo de España en inversión hospitalaria o en educación". En su opinión, esta comunidad "tiene que rentabilizar su potente sistema portuario pues Cádiz, Algeciras y Málaga mueven la cuarta parte del tráfico nacional", a la que vez que consideró necesario hacer más infraestructuras ligadas al gas "porque Andalucía es un punto de entrada".

José Abraham Carrascosa, decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Andalucía, criticó que la construcción "ha sido el pagano de la crisis, pero no el culpable" y lamentó que en los últimos años se han perdido 300.000 empleos y el 35% de empresas en este sector en la región. Culpó a la situación económica y al anterior gobierno entre PSOE e IU en la Junta de Andalucía, al que calificó de "nefasto". Carrascosa recalcó que la inversión pública prevista en España entre 2014 y 2016 era de 68.000 millones de euros, "el 28% de Francia o el 33% de Alemania, pero no vamos a llegar ni a la mitad". El decano de los ingenieros vaticinó que el sector "va a seguir sufriendo ajustes hasta 2018" y marcó como objetivo para 2023 que se destine un 3,3% del PIB nacional para resurgir. Carrascosa aseguró que desembolsando 65.000 millones de euros se genera un millón de empleos en la legislatura y, además, revierte al Gobierno 40.000 millones por impuestos, consumo, etcétera.

Pero una cosa son los presupuestos y otra la vida real. Emilio Corbacho, vicepresidente de Fadeco, denunció que "los presupuestos no se cumplen, son una mentira continuada, un telón de fondo para sacar pecho y luego se repiten capítulos de años anteriores porque las Administraciones están absolutamente paradas y van a lo suyo", a la vez que comentó que "Andalucía no tiene una lista de obras para el plan Juncker" de fondos europeos.

Francisco Fernández, presidente de la patronal Ceacop, fue en la misma dirección. "La obra pública ha pagado las consecuencias de la crisis y la austeridad con uno de cada dos parados y ya no admite más prórrogas", dijo, mientras afirmaba que "hemos perdido a nuestro principal cliente: la Administración". Fernández lanzó un listado de obras importantes por hacer: ampliación del hospital Reina Sofía en Córdoba, la ciudad sanitaria de Jaén, las ciudades de la Justicia de Huelva y Jaén, varias carreteras en Sevilla, el Metro... Otra asignatura pendiente, según el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre es "sacarle más partido al aeropuerto de Málaga conectándolo con el AVE, algo de lo que hemos hablado en las reuniones con Sevilla, Córdoba y Granada".

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