"No se puede demonizar a un sector por cumplir sus objetivos antes de tiempo"

  • Pablo Alonso es desde hace un mes el representante en Andalucía de UNEF, la nueva federación creada por cuatro patronales para superar las diferencias entre los profesionales de la energía solar fotovoltaica.

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La ilusión sigue siendo la seña de identidad de Pablo Alonso, pese a los varapalos que ha sufrido la energía solar fotovoltaica en los últimos meses, incluyendo un recorte de primas con carácter retroactivo que ha puesto en pie de guerra a cientos de promotores en toda España. Ingeniero Industrial por la Universidad de Sevilla y director de Irradia, es uno de los veteranos del sector en Andalucía. Hace apenas un mes fue elegido delegado en Andalucía de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), la federación formada por las cuatro patronales -AEF, ASIF, Appa y Anper- con el fin de dar una imagen de cohesión en la batalla que se avecina por el nuevo mapa energético.

-¿En qué situación se encuentra actualmente la fotovoltaica?

-En general podemos decir que es infinitamente mejor que hace 15 años. Ya contamos en el mix energético, algo que era impensable en su momento. Sin embargo, la falta de planificación ha sido muy dolorosa para muchas empresas. Es un sector que ha crecido demasiado rápido y ya se han alcanzado objetivos que estaban pensados para 2015. Tecnológicamente, la fotovoltaica está en un momento espectacular porque está al borde de ser competitiva. Pero a nivel empresarial y de seguridad jurídica, se ha creado mucha desconfianza.

-Algunos de los promotores que se opusieron a los recortes han desistido de presentar recursos.

-Estamos hablando de dos partes distintas. Hubo un gran crecimiento en 2008 y entonces salió una ley que nosotros apoyamos para pillar a los que no habían hecho los deberes. Como siempre, el Gobierno llegó tarde y lo hizo mal. Y la segunda fue hace justo hace un año, el 23 de diciembre, porque me amargaron la Navidad. En ese momento, si hubiera tenido un botón, habría apagado la empresa. Después de que ya en noviembre de 2010 se aprobara una normativa donde se reducían las tarifas drásticamente, sacaron el Real Decreto 14/1010, que cambió las reglas del juego a pasado. Y eso no se puede hacer. Al final se va a ganar en los tribunales pero el daño ya está hecho, no sólo a la fotovoltaica sino a todo el país, ya que creo que nos ha costado muchísima prima de riesgo. Durante tres años la gente ganará menos, y curiosamente, el recorte se queda en el umbral de los bancos para que sólo sufra el particular, lo cual es todavía más doloroso para mucha gente normal que había invertido sus ahorros. Pero es tan caro recurrir en este país y es tan lenta la justicia, que aunque lo ganemos la solución va a llegar cuando ya han pasado estos tres años. Uno se pregunta, ¿y ahora qué?

-Precisamente con el cambio de Gobierno, ¿ahora qué?

-En primer lugar, hay que pedir que restablezca la seguridad jurídica. No somos un Estado bananero. Las reglas del juego tienen que ser claras, transparentes y mantenerse siempre. Los que en su día pudieron haber ganado dinero con esto ya no están en el sector. Ahora sólo quedan los ahorradores, los que confían en el sistema a largo plazo. Y el segundo tema importante es recuperar el discurso del interés general. Las primas a las renovables, y en concreto a la solar, han demostrado que son la mejor fórmula para generar empleo y desarrollar un país a futuro. La industria ha hecho sus deberes y España está mejor posicionada que nadie tanto porque es el país con más sol que de Europa como porque tenemos la mejor tecnología. ¿Qué significa a la contra? Que el gobierno no se pliegue a las grandes empresas eléctricas.

-¿Se sienten demonizados por el resto del sector eléctrico?

-Como dice un compañero del comité de dirección de una de las asociaciones, al final la verdad es tozuda y se impondrá. Dentro del oligopolio que supone la generación de electricidad, están irrumpiendo una serie de tecnologías que le quitan parte de la tarta a grandes empresas como Iberdrola, Endesa, Eon, Enel... Y se da la coyuntura de que la demanda ha caído y que esas empresas han hecho muchas inversiones en ciclos combinados que aún no han amortizado. Además, se han aprovechado de ayudas públicas para tecnologías que necesitaban mucho capital, como la eólica, que también recibe una prima equivalente a la solar fotovoltaica. Ellos se lo callan o dicen que la eólica genera mucha más cantidad de energía. Pero es que lleva prácticamente 15 años recibiendo primas, mientras que la fotovoltaica sólo cuatro o cinco.

-Pero también hubo mucha especulación con la retribución.

-Lo que hubo en principio era un escenario muy generoso y un montón de empresarios que se pusieron las pilas para cumplir el objetivo del Gobierno, que era montar cuanta más solar mejor. No se puede demonizar una industria por haber cumplido sus objetivos.

-¿Y las acusaciones de fraude por producir de noche?

-Eso es bastante absurdo. No es ni rentable, porque producir electricidad con gasóleo costaba más caro que la prima que te daban, aparte de que los contadores, que son elementos que están perfectamente regulados, tienen un reloj. Esto forma parte de una campaña de desprestigio para intentar demonizar un sector. El gran crecimiento de la fotovoltaica en 2008 vino después de que se paralizara el sector inmobiliario, que era intensivo en capital. Nos encontramos con tipos de interés muy bajos, con unos bancos que todavía soltaban bastante capital y con un producto a largo plazo con una rentabilidad generosa porque los costes habían bajado más rápidamente de lo que el gobierno pensaba. Falló todo el mundo. La administración tenía que haber sido más cautelosa y haber vigilado más pero no tenía medios.

-¿Les ha perjudicado no tener una voz única en el sector?

-Divide y vencerás. El anterior Gobierno quiso transmitir la imagen de que estaba negociando cuando en realidad no quería negociar. Como dije antes, un crecimiento demasiado rápido provocó que se desestructurara en parte el sector y eso lo aprovechó el Gobierno en su momento. Ahora hemos reaccionado y hemos visto que estábamos de acuerdo prácticamente en todo.

-¿Cuáles serán sus próximos pasos en Andalucía?

-Nos encontramos en una coyuntura complicada. Ha habido un cambio de Gobierno a nivel nacional y en Andalucía hay elecciones en marzo. El gran debate de UNEF para los próximos seis meses se encuentra en Madrid: recuperar la seguridad jurídica y transmitir al Gobierno que la industria ha hecho sus deberes y que debe abanderar el sector de las renovables como una de las industrias punteras en Europa a nivel tecnológico.

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