Los hogares más pobres y más ricos soportan la mayor presión fiscal

  • El sistema tributario apenas reduce las desigualdades por el peso de los impuestos indirectos y las cotizaciones

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Los impuestos sólo reducen la desigualdad de la renta bruta de los hogares un 2,82%, con lo que la mayor parte de la política redistributiva (un 30%) se lleva a cabo a través de prestaciones sociales, sobre todo pensiones, ayudas al desempleo y becas, según un estudio de Fedea.

De este modo, los hogares más pobres (en torno a un 20% del total) y los más ricos (un 10%) son los que soportan una mayor presión fiscal en España, medida en porcentaje de impuestos que pagan en relación a su renta.

Estas conclusiones se recogen en el primer Observatorio sobre el reparto de los impuestos entre los hogares españoles, elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada con datos de 2013, y que medirá a partir de ahora la incidencia de la actuación del sector público sobre la distribución de la renta entre los hogares.

En el caso de los más pobres (con una renta anual media de 7.000 euros), hay una presión fiscal del 28,21%, que se explica por el efecto de la imposición indirecta (principalmente el IVA), ya que a pesar de su baja renta no dejan de consumir vía ahorros anteriores o endeudamiento, y por las bases mínimas en las cotizaciones sociales.

También por las rentas negativas de autónomos, que en 2013 pudieron tener pérdidas en plena crisis, según el director ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente, y los analistas y autores del informe Jorge Onrubia y Julio López Laborda.

En el caso del 10% de los más ricos (renta media de 165.571 euros anuales), la imposición media es del 33,1%.

En este contexto, el IRPF es el único impuesto que realmente tiene un efecto redistributivo, puesto que los más pobres dedican un 1,55% de su renta, aportación que se incrementa proporcionalmente hasta el 25,1% de los más ricos.

Según Onrubia, "el sistema en su conjunto es redistributivo" y en términos globales "no estamos ni mejor ni peor que los países de la OCDE", ya que el problema del sistema fiscal español es más la capacidad recaudatoria, y que es un sistema "con bastantes parches" en el que habría que ampliar las bases imponibles. Laborda hace hincapié en que la causas de la modesta capacidad redistributiva de los impuestos se basan en que los indirectos son "claramente regresivos" y pagados por todos por igual.

En cuanto a la propuesta electoral de una renta básica universal, Laborda lo considera una "mala idea" que podría desincentivar la búsqueda de empleo.

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