La inflación asfixia a España y la UE

El retorno de una inflación fuerte a toda Europa, tras años de alzas modestas, preocupa a consumidores y gobiernos. Y es que la inflación de la Eurozona, alimentada por el petróleo caro y el alza de los precios de los productos alimentarios, alcanzó el 3 por ciento en noviembre, su mayor nivel en seis años y medio.

El alza de precios en los 13 países de la Eurozona subió más de lo previsto por los economistas, que esperaban un 2,8 por ciento, tras los repuntes del 2,6 por ciento en octubre y del 2,1 en septiembre. Se trata, así, de la mayor tasa de inflación desde mayo de 2001. Un nivel ampliamente superior al objetivo del Banco Central Europeo (BCE), para quien los precios están bajo control cuando se mantienen por debajo de 2 por ciento. La inflación fue claramente empujada al alza por el fuerte encarecimiento de los precios del petróleo y los productos alimenticios.

La inflación alemana y española fueron dos de las principales causantes del récord registrado en la Eurozona, aunque otros países como Italia y Bélgica también asistieron a repuntes del IPC -un 2,4 y un 2,9 por ciento, respectivamente-. Y es que, en Alemania, los precios al consumo subieron un 3 por ciento en noviembre, una cifra que no se alcanzaba desde hacía más de 13 años, mientras que, en España, la inflación se disparó hasta el 4,1 por ciento interanual, su mayor nivel desde febrero de 2006.

En tan sólo tres meses, de agosto a noviembre, la tasa de inflación en España se ha duplicado. Del 2,2 por ciento de agosto se ha pasado al 4,1 de noviembre, según el primer avance de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Un alza que da al traste con las previsiones del Gobierno y que tendrá un coste para las arcas del Estado y las empresas. La desviación de precios obligará a desembolsar cerca de 3.000 millones para evitar la pérdida de poder adquisitivo de los más de ocho millones de pensionistas, y las empresas deberán afrontar un coste cercano a los 2.700 millones por la aplicación de las claúsulas de garantía salarial.

Aunque el Ejecutivo venía advirtiendo desde hace meses que la inflación repuntaría a fin de año, la evolución de los dos últimos meses ha superado las previsiones más pesimistas, no sólo del Gobierno, sino de instituciones como la Fundación BBVA o Caixa Catalunya, que preveían cierta aceleración del IPC, pero no tan acusada.

El problema de la inflación afecta a todos los países de la Eurozona, pero en España, los precios crecen más, una mala noticia para los bolsillos de los consumidores y para la competitividad de los productos nacionales en el exterior.

En tiempos normales, el Banco Central Europeo (BCE) ya habría aumentado sus tasas de interés para enfrentar el alza de precios, pero, en este momento, con la contracción crediticia generada por la crisis subprime, un ajuste del crédito también plantea riesgos para el crecimiento económico, que da señales de estar desinflándose.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios