El mercado nipón se abre a la calidad andaluza

  • La región es hoy la segunda por ventas al país asiático, donde el aceite, el vino, los productos cárnicos, el flamenco y la enseñanza del español concentran las mayores oportunidades de negocio

La cultura andaluza se ha convertido en la mejor carta de presentación de las empresas de la comunidad autónoma en Japón, un mercado de difícil acceso, pero en el que nuestros productos empiezan a hacerse un hueco. Muestra de ello es la evolución seguida por las exportaciones con destino al país del sol naciente, ya que prácticamente se han multiplicado por dos en el último lustro. Tanto ha sido su dinamismo que, con 297 millones de euros -el dato corresponde al ejercicio 2007-, Andalucía es hoy, tras Cataluña, la segunda región española que más vende a los nipones.

La tarea no es fácil, y así lo reconoce la directora de la unidad de negocio (UPN) que posee Extenda (Agencia Andaluza de Promoción Exterior) en Tokio, Dong-Suk Yun, quien recalca que se trata de un mercado "muy maduro, saturado y sumamente exigente".

Este diagnóstico es consecuencia de la propia apertura comercial del país, donde se dan cita todos los artículos y marcas de prestigio mundial, fabricantes y proveedores muy competitivos y numerosas empresas extranjeras. A ello se une que la representación de productos del segmento medio es cada vez menor, dando paso a una polarización del mercado entre segmento alto y segmento bajo. Dong-Suk Yun apunta que el grueso de los productos andaluces se enmarca en la primera de esas divisiones y que, al no poder competir en precios (suelen ser iguales o más elevados que los de otros artículos europeos), su mejor llave de acceso a Japón es la oferta de valor añadido en calidad y diseño. Pero también "disponibilidad y flexibiliad para todo lo que soliciten las empresas" de la zona, "adaptándose a las exigencias del mercado".

En cuanto al área geográfica donde pueden encontrarse mayores oportunidades de negocio, la responsable de la UPN de Extenda destaca Tokio: concentra todo el dinamismo comercial, tiene 30 millones de habitantes y la mayoría de los distribuidores radicados allí opera a nivel nacional. Desde el punto de vista de la oferta andaluza, esas oportunidades se concentran, fundamentalmente, en el aceite, el vino, los productos cárnicos, el flamenco y la enseñanza del idioma español, aunque el pescado y el marisco también están haciendo furor -las exportaciones se han triplicado durante el último año.

El abordaje del mercado nipón tiene sus ventajas y sus escollos. Entre las primeras resaltan, además de la admiración cultural que los japoneses sienten hacia España en general, la propia coyuntura económica del país y el consumismo de su sociedad, muy receptiva con los productos de calidad media y alta (los artículos andaluces cumplen, precisamente, con los estándares que exigen). En el lado de los escollos, Dong-Suk Yun apunta, sobre todo, al idioma. "El uso del inglés en Japón es bastante limitado, y se han dado casos en los que el negocio no avanzaba como debía por la dificultad de mantener una comunicación fluida. A eso hay que añadir las diferencias culturales", explica al respecto.

Esa particular idiosincrasia de los japoneses desaconseja la toma de contacto en frío, de modo que para presentar la empresa o solicitar una cita es preferible recurrir a intermediarios, como las cámaras de comercio, la Oficina Comercial de España en la zona o Extenda. Debido al "elevado coste" que suelen tener las primeras etapas de introducción en Japón, la Agencia Andaluza de Promoción Exterior recomienda a las firmas de la comunidad autónoma que inicien su relación con el país asiático a través de las exportaciones, y no con una implantación directa. Una vez establecido el contacto comercial, y siempre que la empresa lo vea oportuno, podría plantearse su desembarco de la mano de algún socio local. De momento, a Extenda no le consta que haya ninguna compañía andaluza con sede allí.

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