Los pilotos de Iberia convocan la huelga para los días 18 y 29 de diciembre

  • El sindicato dice que se han agotado todas las negociaciones con la empresa. El paro afectará al 10% de los vuelos programados para esos días.

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Los pilotos de Iberia han decidido convocar huelga los días 18 y 29 de diciembre como protesta por la creación de una filial de bajo coste, Iberia Express, que se dedicará, a partir de marzo de 2012, a cubrir los vuelos de corto y medio radio.

El presidente del sindicato de pilotos de Iberia (Sepla-Iberia), Justo Peral, anunció este miércoles en rueda de prensa que esta medida se adopta tras haber agotado las negociaciones con la dirección de la compañía y comprobado un "hecho insólito", como es la creación de una nueva aerolínea en tres meses. Las fechas elegidas para los paros se han adoptado, según el Sepla, para evitar "hacer daño" a los viajeros en unos días tan señalados como son las vacaciones de Navidad "y para no perjudicar al turismo español".

No obstante, desde el sector turístico se considera "improcedente" esta decisión ya que se trata de unas fechas "señaladas" y "familiares", y, además, según el vicepresidente de la patronal Exceltur se envía al exterior un mensaje muy negativo para España. Las agencias de viajes calculan que los dos días de huelga van a suponer que entre un 15% y un 20% de los turistas que pensaban visitar España de vacaciones se vayan a otros países.

Peral ha acusado a la dirección de Iberia de querer convertirse en una compañía de bajo coste al servicio de British Airways, y que se quiere convertir a España y al aeropuerto de Madrid-Barajas en el mercado de bajo coste de la línea aérea británica. Los pilotos de Iberia no están dispuestos a que British Airways haga sus negocios de referencia con Asia y América aprovechando Barajas, desde Londres. Según el presidente del Sepla-Iberia, en este momento British Airways se está quedando con Iberia, y puso como ejemplo la situación que tenía la aerolínea británica antes de la fusión, "que estaba en bancarrota", que fue salvada por "la caja de Iberia".

El representante de los pilotos dijo que no entiende las razones por las que la dirección de Iberia no ha aceptado la propuesta de este colectivo de ahorrar costes y salarios si se ubicase la nueva línea aérea de bajo coste en el seno actual de la compañía y no fuera de ella, aunque pertenezca al grupo. Desde el Sepla-Iberia se acusa al consejero delegado de la compañía, Rafael Sánchez Lozano, de no haber querido negociar y de estar aprovechando la huelga para maquillar las pérdidas de la aerolínea, que hasta septiembre ascienden a 60 millones de euros, e incluso Peral dijo que debería "dimitir".

La convocatoria de huelga fue presentada ante el Ministerio de Trabajo para cumplir con la obligación de cumplir los diez días de preaviso, y ahora será el Ministerio de Fomento el departamento del gobierno que deba fijar los servicios mínimos que deben respetar los pilotos los días 18 y 29 de diciembre. La legalidad de la huelga se basa en que la creación de Iberia Express se salta la legalidad y los acuerdos firmados en el VII Convenio Colectivo, al igual que la situación de acoso que están recibiendo algunos comandantes con sanciones por velar por la seguridad.

El Ministerio de Fomento deberá marcar en los próximos días los servicios mínimos que deben cumplir los pilotos, en torno a un 90 % de las operaciones, en los días señalados para la huelga. Estos servicios mínimos serán "respetados" por los pilotos, dijo Peral, si bien destacó que esperan que no sean "abusivos".

Por su parte, la compañía, ha vuelto a solicitar del Sepla que desconvoque la huelga y adopte una postura de "responsabilidad", ya que la creación de Iberia Express no va a perjudicar a los pilotos de la compañía. Los pilotos no se niegan a negociar, ya que, según Peral "nuestra filosofía es la de negociar", y en ella se van a mover, confiando en alcanzar acuerdos antes de que Iberia Express comience a volar en marzo, y aun no han considerado "si se harán más jornadas de huelga en el futuro si no se alcanza un acuerdo".

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recordado que, ante la cancelación de un vuelo, las compañías aéreas deben informar de cualquier cambio y alteración de los billetes. No obstante, Iberia ya ha anunciado que va a poner en marcha un plan de contingencia que contempla la reorganización de las operaciones y la posibilidad de facilitar a los afectados los cambios o reembolsos oportunos en función de la disponibilidad de plazas.

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