"Las cajas rurales vamos a refundar el grupo para evitar más disensiones"

  • Preocupado por el rumbo que ha tomado la economía, reconoce que su entidad ha tenido que revisar a la baja los objetivos marcados en el plan estratégico, por lo que sólo se abrirán oficinas "muy puntuales"

-La crisis de las hipotecas basura convirtió 2007 en un ejercicio bastante difícil. ¿Qué balance hacen desde la Rural del Sur?

-Para nosotros ha sido un año marcado por el objetivo de dejar los máximos colchones posibles, ya que la situación económica aconseja ser muy cautos y prudentes.

-El negocio de la caja creció a un ritmo bastante moderado, ¿a qué lo atribuye?

-Fundamentalmente, a la cartera de créditos. Hemos sido más selectivos a la hora de conceder préstamos, pero también ha influido el parón del mercado inmobiliario.

-Imagino que en esa apuesta por la selección habrá pesado el alto endeudamiento de las familias y las crecientes dificultades que tienen para afrontar sus deudas...

-Sí. En el verano de 2006, vimos que los créditos se estaban dando con demasiada facilidad, y decidimos modificar el áerea de riesgos y ser más exigentes en las garantías. Eso explica que en 2007 concediéramos la mitad de los préstamos hipotecarios que veníamos dando. Lo cierto es que nos dio miedo la situación generada por el boom inmobiliario, aunque sólo el 13% de nuestra cartera crediticia se concentra en ese sector y el 60% de nuestras promociones están prácticamente terminadas. Por otra parte, no hemos hecho otra cosa que seguir las recomendaciones que el Banco de España ha estado haciendo al sistema financiero en los últimos años.

-¿Y cómo se presenta 2008?

-Pues, pese a que los criterios que seguimos son los mismos que los de 2007, estamos creciendo más que en ese ejercicio. En cualquier caso, pienso que la coyuntura sigue mal, y Dios quiera que lo que está por venir no sea lo peor. La situación es grave, y me preocupa mucho el impacto de la Ley Concursal, que avala no sólo la suspensión de pagos entre las empresas, sino también entre las familias. Hemos vivido una etapa de una brillantez económica inusitada; posiblemente estábamos en una nube, y la gente no concibe ahora el paso atrás.

-¿Afectará esa situación a los planes de crecimiento de su entidad?

-De momento, vamos a revisar a la baja los objetivos de nuestro plan estratégico 2007-2010 y moderaremos la expansión geográfica, de modo que las aperturas de oficinas serán muy puntuales.

-¿Cuáles serán entonces los ejes de actuación sobre los que se sustentará el avance de la caja?

-La captación de depósitos nos interesa sobremanera. Intentaremos ser imaginativos en el diseño de productos, pero sin caer en propuestas excesivamente novedosas o que entrañen mucho riesgo.

-En cuanto a la expansión geográfica, la caja se ha propuesto contar con 50 oficinas en Málaga en tres o cuatro años, ¿prevén entrar en alguna provincia más, que sea ajena a su área natural de influencia?

-En el caso de Málaga, como la caja rural se unió a la Rural de Almería [ahora Cajamar] y otras cajas aprovecharon para abrir en esa provincia, nosotros también desembarcamos allí. Respecto al resto de las provincias, ya veremos la posibilidad de llegar a acuerdos con otras entidades.

-La conyuntura actual está pasando factura al ratio de morosidad de bancos y cajas, ¿cómo está evolucionando esa magnitud en el caso de la Rural del Sur?

-En diciembre de 2007 estábamos en un 0,97%, y a estas alturas de 2008 hemos superado ya el 1%. Esperemos no llegar al 2% a final de año; estamos buscando soluciones para facilitar a nuestros clientes el pago de sus deudas.

-Los mercados internacionales se han convertido en una de las grandes apuestas de las cajas de ahorros, ¿qué hay de su sector? ¿Tiene la Rural del Sur algún proyecto de ese tipo a medio plazo?

-Las cajas rurales creamos en 1990 el Banco Cooperativo, a través del que nos relacionamos con Europa. Además, tenemos el 15% del alemán DZ Bank, que nos permite operar en todo el mundo. Es más, las rurales estamos en un proceso de refundación de nuestro grupo.

-¿En qué consistirá el proceso?

-Queremos cambiar de modelo de funcionamiento. Ha habido algunas disensiones lastimosas, como las de Cajamar y la Rural del Duero, y queremos formar un grupo con entidades comprometidas. Creíamos que teníamos un grupo con estatutos sólidos, pero hemos visto que no es así: cuando alguien se separa del grupo, tiene que devolver las acciones de las empresas participadas y Cajamar no ha cumplido con ello, lo que nos ha obligado a entrar en pleito. Esa circunstancia se ha dado, precisamente, porque el acuerdo de obligatoriedad que establecimos no era perfecto.

-¿Qué otros objetivos persiguen con esa refundación?

-Pues, crear una imagen común, aunque garantizando siempre la independencia de las entidades. También compartir servicios, aprovechar sinergias, sacar jugo a las oportunidades insospechadas que tenemos con Europa y a nuestras posibilidades de negocio, y mejorar las calificaciones que nos dan las agencias de rating, algo que nos interesa especialmente, ante el actual escenario de escasez de liquidez. En definitiva, queremos que haya un director de orquesta.

-Tras el nacimiento de Cajamar y la Rural del Sur, ¿cree necesario que continúe el proceso de concentración en el sector?

-Cuando hay bonanza económica, a la gente le ocurre como el cuento de la hormiga y la cigarra, nadie piensa en que vaya a producirse una situación como la que vivimos ahora, y las entidades no se plantean fusiones para afrontar el futuro. Es posible que con las incertidumbres que en estos momentos rodean a la economía se den integraciones en todo el sistema financiero en general.

-¿Y qué planes tiene la caja que preside al respecto?

-Hace tiempo, el Banco de España nos ofreció una fusión en Cáceres, pero allí tomaron otros derroteros. Si surge la oportunidad, sería cuestión de analizarlo, aunque nunca pondremos en riesgo a la clientela y los socios por el prurito de la dimensión.

-Cajasol, la caja de ahorros fruto de la unión de El Monte y San Fernando, tiene el mismo área de influencia que la Rural del Sur: Sevilla, Huelva y Cádiz, ¿teme la competencia que esta entidad pueda hacerles?

-Al contrario, me parece un proyecto estupendo, y no nos preocupa la competencia que pueda hacernos, porque cada entidad tiene su propio nicho de clientes. Es más, pienso que Andalucía debería tener una caja de ahorros grande, la más grande posible, por lo que, si después de Cajasol hubiera más fusiones, sería beneficioso para la economía regional.

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