La sangría de votos del PSOE despierta críticas contra la dirección provincial

  • Algunas figuras contrarias a la gestión realizada por el 'aparato' empiezan a mover ficha a las puertas del proceso congresual

Los resultados cosechados el 26-J por el PSOE en Granada han provocado la aparición de voces críticas con la dirección de la agrupación provincial. La pérdida de 7.198 votos (irrelevante en el porcentaje al incidir en un 0,01% menos) en relación a la convocatoria electoral del pasado 20 de diciembre ha hecho más profundas las heridas abiertas hace ahora justo un año. Por estas fechas en 2015, la formación 'pugnaba' internamente por la elección del candidato a presidir la Diputación Provincial de Granada.

Un sector crítico con la dirección planteó el nombre del actual alcalde de Maracena, Noel López, que incluso se autopostuló como alternativa al elegido por el 'aparato': el vicesecretario general de los socialistas granadinos, José Entrena, cuya candidatura fue impulsada por la Comisión Ejecutiva Provincial del PSOE.

El Comité Extraordinario Provincial que se celebró en Monachil el 15 de junio del año pasado ratificó finalmente la propuesta. La lista en la que figuraba Entrena con otros diez integrantes para formar el equipo de gobierno de la institución provincial fue aprobada por la Ejecutiva Provincial con cuarenta votos a favor, siete en contra y uno en blanco.

Las disconformidades manifiestas de ese sector con la cúpula del PSOE ha vuelto a hacerse patente tras la cita electoral. También hay que apuntar que a los miles de sufragios que se han perdido esta vez, hay que sumar los 28.282 que ya 'volaron' el 20-D en comparación con los comicios de 2011. Un registro que llevó a los socialistas al peor resultado de su historia en Granada, incluso afectando a la representación en el Congreso de los Diputados.

Hasta la legislatura anterior -que tuvo un ciclo de vida exprés al no alcanzarse la formación de un nuevo Gobierno- y la que ahora debe comenzar a partir del próximo 19 de julio, el PSOE nunca había tenido menos de tres diputados en el hemiciclo de la madrileña Carrera de San Jerónimo. Una cuota que queda lejos de los cuatro representantes que en 1989, 1993, 2000, 2004 y 2008 pusieron voz a los problemas de Granada desde la bancada socialista de la Cámara Baja. Con mayor distancia se ven los cinco diputados con los que contó el PSOE en 1982 y 1986.

Desde 2011 la historia cambió. El PP aprovechó la salida del presidente José Luis Rodríguez Zapatero y su más que entredicha gestión de la crisis económica para dar 'bocado' al máximo rival. Los populares no han perdido desde entonces en Granada en las tres últimas elecciones generales. Bien es cierto que la entrada de los nuevos invitados al ruedo político (Podemos y Ciudadanos) ha restado a los dos en la cuota de representación en Madrid. Ese fenómeno ha acuciado, sobre todo, los problemas hegemónicos de las filas socialistas. Un hecho que en los comicios del pasado domingo quedó patente. Y eso que la coalición Unidos Podemos no ha sido capaz de alcanzar las cotas que las encuestas pronosticaban: desplazar al PSOE al tercer puesto como fuerza política en España.

Con este contexto nacional aplicado a la esfera provincial, ayer mismo hubo voces en el seno de la agrupación granadina que reivindicaron una renovación del 'aparato' y de las caras que integran las listas que el partido ha elevado al Congreso y el Senado.

La más crítica en este sentido fue la secretaria general del PSOE de Motril, Flor Almón, quien ya en su día mostró su apoyo a Noel López. En declaraciones a Radio Granada manifestó el malestar de la militancia con la dirección actual. La sangría de votos es constante en la provincia, cambio de rumbo en la agrupación provincial. "A nivel provincial estoy más que enfada y triste, se siguen perdiendo votos. Padecemos una sangría de votos desde hace mucho tiempo. Las personas que ahora mismo tenemos relevancia en la provincia debemos sentarnos para pensar en cambios que la gente nos está apuntando", señaló ayer Almón.

La también alcaldesa de la capital costera reclamó reflexión al entender que "no sólo hay que hacer autocrítica también cambios. Cuando las cosas caducan en política es porque cada vez se va a peor. Han caducado las formas de hacer política, las caras que se han puesto -en alusión a los candidatos- no le ha gustado a la gente y no han arrastrado. Es algo obvio", incidió.

En el mismo medio, también se pronunció el regidor de Armilla, Gerardo Sánchez, que se mostró "preocupado" después de conocer el dictamen emitido en las urnas. "No sabemos cuál es nuestro suelo, algo que tiene que conllevar una profunda reflexión en el partido que tiene que estar encaminada a cambios en nuestro proyecto y a las personas que son capaces de llevarlo a cabo. Lo suscribo para la provincia y por qué no en Armilla", señaló Sánchez.

Por otra parte, el presidente de la Diputación y vicesecretario general del PSOE de Granada, José Entrena, achacó los resultados del 26-J a que los ciudadanos han votado en clave nacional, y no local o autonómica, motivados por el "miedo" que a su juicio se ha generado en parte del electorado ante la alternativa de Gobierno que, según las encuestas y la "estrategia" seguida por el PP, podía suponer Podemos. Una opinión que también manifestó el alcalde de Baza y vicepresidente de la Diputación, Pedro Fernández.

A preguntas de los periodistas, Entrena se congratuló de que, a pesar de lo que vaticinaban las encuestas, en estas elecciones "se ha demostrado" que el PSOE es la alternativa al gobierno del PP en España. Además, subrayó que a ambas formaciones le diferencian "muchas cosas", mostrando por tanto su rechazo a la coalición que plantea Rajoy para gobernar.

Desde la capital, el secretario general del PSOE de Granada, José María Rueda, consideró ayer "precipitado y desacertado" el análisis en clave provincial. "Son nacionales por tanto la lectura debe ir en consonancia con el proyecto político del PSOE a nivel nacional y la polarización que PP y Podemos han querido dar a la campaña".

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