El 'ensobrador' Rajoy pide que no se divida el voto moderado

  • El líder del PP afirma que sería un "monumental error" cambiar de rumbo y reclama confianza

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La imagen política del presidente del Gobierno en funciones y candidato a repetir puesto por el PP, Mariano Rajoy, parece que va ligada a los sobres. Los supuestamente entregados por Bárcenas le metieron en un lío y el presidente del PP en Andalucía, Juan Manuel Moreno, le dio ayer un nuevo giro, aunque en este caso positivo. Comentó Moreno ayer en Málaga que, momentos antes de que se iniciara el mitin, Rajoy ayudó a ensobrar votos como un afiliado más, a sabiendas de que va a necesitar muchos en las urnas si quiere gobernar otros cuatro años.

El ensobrador Rajoy ha marcado claramente su estrategia en esta semana que queda de campaña y ayer lo repitió hasta la saciedad: la única opción para evitar que gane Unidos Podemos es votar al PP. "Las encuestas sólo dejan claras dos cosas. La primera es que el PP va a ganar y la segunda es que Podemos e Izquierda Unida son la segunda fuerza. Son segundos porque se han unido y nosotros tenemos que hacer lo mismo. No se puede dividir el voto moderado, hay que sumar en el PP a todos los que pensamos igual", destacó el líder popular intentado captar así a los votantes de Ciudadanos e incluso a los del PSOE. "Si el voto moderado se une en torno al PP ganará la sensatez, el equilibrio y la moderación, pero si se divide entre dos o tres fuerzas saldrán beneficiados los extremistas", reiteró.

Las palabras sensatez y moderación están escritas en negrita en el discurso del PP. "Sé que hay mucha gente que nos retiró su apoyo tras cuatro años muy difíciles, pero la unión hace la fuerza y eso es lo que hay que transmitirle a todas las personas que quieran políticas sensatas como se hace en Europa", remarcó Rajoy, quien explicó que "un solo partido con 50.000 votos tiene más escaños que tres partidos con 15.000 votos cada uno". Las cosas de la Ley D'hont que otros partidos quieren derogar.

El candidato popular hizo hincapié en que estos siete meses ha habido un gobierno en funciones porque PSOE y Ciudadanos no les apoyaron. "Hicieron mucho daño y además no plantearon una alternativa", dijo, y posteriormente pasó a relatar los logros en materia económica de esta última legislatura ante, según los organizadores, unas 4.000 personas que ondearon sus banderas y gritaron "presidente" en varias ocasiones con el Teatro Romano y la Alcazaba como históricos testigos. "¿Quién iba a decir hace cuatro años que España iba a ser el país de la Unión Europea con mayor crecimiento económico?", se preguntó Rajoy subrayando que "a finales de 2011 había 1.470 españoles que perdían su empleo al día y a finales de 2015 hay 1.500 personas que consiguen un empleo cada día". El presidente del PP criticó que, pese a esa creación de empleo, otros partidos "dicen que hay que derogarlo todo y empezar de nuevo. Es razonable que lo que funcione se mantenga y cambiar lo que no funcione, pero ya ha pasado lo peor y hemos superado la etapa más difícil, aunque quedan muchas cosas por hacer". En este sentido, Rajoy -que curiosamente por la mañana había dado un mitin en Malagón (Ciudad Real) por lo que se jugó con la famosa frase de Málaga a Malagón entre los asistentes- resaltó que "sería un monumental error cambiar de rumbo. Hemos vivido la peor crisis en décadas y se ha dado la vuelta a la tortilla manteniendo pilares básicos como la sanidad, la educación o las pensiones".

El candidato popular destacó que "este partido no es una operación de marketing ni se ha creado en un plató de televisión, sino que el PP es un partido en el que, con sus aciertos y errores, se puede confiar porque lleva 40 años en la vida pública y siempre hemos estado a las alturas de las circunstancias". Y para evitar malas interpretaciones desgranó los cinco puntos básicos de su programa que son la creación de empleo -500.000 empleos nuevos al año-; mejorar la sanidad, la educación, las pensiones o los servicios sociales; defender la unidad de España; defender la vida, derechos y libertades de los ciudadanos contra el terrorismo; y la estrategia de unir el voto de los moderados. No quiso desaprovechar la ocasión para lanzar algún halago a Málaga, que siempre gusta a los presentes. Afirmó que Málaga "es una de las mejores ciudades del mundo para vivir, un polo tecnológico y cultural de primer orden, tierra de emprendedores y el mejor destino turístico del mundo", ante los aplausos de los asistentes.

Como teloneros de Rajoy estuvieron el presidente del PP en Andalucía, Juan Manuel Moreno; el presidente del PP en Málaga, Elías Bendodo; y la candidata número uno al Congreso, Carolina España. Los tres, muy animados, fueron en la misma línea, creando claramente dos polos entre el PP y Unidos Podemos para intentar hacer ver al votante que confiar en PSOE y Ciudadanos es darle alas al partido liderado por Pablo Iglesias. Moreno afirmó que "hay candidatos a presidente que no han sido ni concejales en su pueblo y hacen falta muchas horas de vuelo para gobernar". El máximo responsable del PP andaluz señaló que Rajoy era una persona "honesta, sacrificada y gran patriota" y destacó que Unidos Podemos "me intranquiliza muchísimo porque el populismo y el extremismo es una política rancia que nos lleva al empobrecimiento y no queremos una España como Grecia o Venezuela". Sólo hubo una alusión a la corrupción en todo el mitin. La hizo Carolina España. "Quienes han manchado nuestro nombre ya no están con nosotros", dijo. Pero abrieron la veda contra el PSOE en Andalucía, acusando a Susana Díaz de "haber colocado a toda su familia en los cursos de formación".

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