¿De qué se habla en campaña?

  • Del 'sorpasso' a los pactos, pasando por Venezuela.

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La crisis en Venezuela, el tan manido sorpasso, los inevitables pactos de investidura, el reto independentista en Cataluña o la bajada de impuestos, son algunos de los temas de los que se está hablando en esta campaña electoral del 26J, para muchos una "segunda vuelta" de los comicios de diciembre.

Una prórroga del 20D en la que parece claro que ha quedado obsoleta la clasificación de partidos "nuevos" y "viejos" porque todos han pasado ya por el Congreso y prácticamente todos tienen también ya responsabilidades de Gobierno en las instituciones. De hecho, el papel que han jugado unos y otros en el fracaso de la XI legislatura, la más corta de la democracia, es uno de los argumentos más utilizados para ajustar cuentas en esta campaña.

Repartir culpas

El PP culpa al PSOE de haberse negado una y otra vez a un gobierno de "gran coalición", el "único posible" y hace ahora un llamamiento al "voto útil" para impedir que el radicalismo de Podemos se instale en el Palacio de la Moncloa.

Los socialistas por su parte reclaman su espacio y defienden el ejercicio de responsabilidad de Pedro Sánchez al someterse a la investidura y cerrar un acuerdo con Ciudadanos, a pesar de no contar con los apoyos suficientes. Unidos Podemos se alza como "referente" del voto socialdemócrata -para estupor de los socialistas- y lamenta que el PSOE no fuera "valiente" y aceptara un gobierno de coalición. En una campaña tan polarizada, Ciudadanos parece haberse quedado sin sitio, e intenta conservar su resultado del 20D ante el temor de que la llamada al "voto útil" surta efecto y engorde las filas del PP.

¿Llega el 'Sorpasso'?

Si en la legislatura frustrada la palabra fetiche era "líneas rojas, ahora el vocablo repetido mil veces en esta campaña es "sorpasso". Temido para el PSOE y anhelado en Unidos Podemos, todas las encuestas vaticinan que Pablo Iglesias -potenciado con los votos de IU- superará a Pedro Sánchez, tanto en votos como en escaños.

Algo nunca visto en la reciente historia democrática, en la que los socialistas jamás han sido terceros. De producirse ese cataclismo -algo que niega el PSOE- casi nadie apuesta por el futuro de Pedro Sánchez al frente de su partido. Ese futurible abriría de par en par la opción de una abstención del PSOE al Gobierno de Mariano Rajoy como "mal menor" y para dar un portazo al Ejecutivo de Iglesias.

Pactos

Convencidos todos de que no habrá unas terceras elecciones, sólo queda pactar pese a que el escenario electoral no parece que vaya a cambiar demasiado, más allá de ese anunciado cambio de papeles entre Podemos y el PSOE.

En esta campaña sólo se habla de dos quinielas posibles. O un pacto de izquierdas entre el PSOE y Unidos Podemos, que ahora sí podría tener una mayoría suficiente para gobernar, o un Ejecutivo en minoría del PP con o sin apoyo de Ciudadanos. Ese segundo escenario necesitaría de la abstención del PSOE impulsada por la confirmación del "sorpasso" y el relevo de Pedro Sánchez.

Elecciones nuevas, viejas propuestas

A siete meses de los anteriores comicios, la mayoría de los partidos se han limitado a hacer ajustes o cambios de imagen en sus programas electorales. No sin críticas, el PP ha mantenido su promesa de una rebaja del impuesto sobre la renta pese a la amenaza de multa de Bruselas por incumplir el objetivo de déficit público.

Caducado su acuerdo con Ciudadanos, el PSOE se ha decidido a disputar el voto a Podemos, con un ambicioso Plan de Emergencia Social que incluye, entre otras medidas, un "ingreso mínimo vital" de al menos 426 euros al mes, o la garantía de que en seis meses ningún ciudadano se verá privado de agua, luz, calefacción o gas. Unidos Podemos ha tirado de catálogo de Ikea para envolver de diseño sueco su proyecto político y económico que, sin embargo, mantiene sus ideas fuerza: aumento del gasto público y de los impuestos para los más ricos y refuerzo de los derechos sociales junto a la regeneración democrática. Ciudadanos se pone como objetivo rescatar a las clases medias bajando el IRPF en 2018 una media de un 3 por ciento y la creación de 2,5 millones de empleos. Propuestas que ven "viables" frente a la "teletienda" de otros partidos.

La campaña también se juega en Venezuela

La crítica situación que se sufre en Venezuela, en la que viven casi 200.000 españoles, ha entrado de lleno en la campaña electoral del 26J. El ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero ha proseguido con su labor de mediación, mientras el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, no ha dudado en visitar el país suramericano para dar su apoyo a la oposición y denunciar los vínculos con el chavismo de partidos como Podemos.

También, apenas unas horas antes de que comenzara oficialmente la campaña, Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, acudía a España para pedir ayuda. El PP, Ciudadanos y PSOE arropaban a la mujer del opositor encarcelado, mientras que Podemos critica la utilización política de la situación en Venezuela y pedía que se hable de los problemas de los españoles y no de lo que ocurre a miles de kilómetros.

Y de nuevo...Cataluña

La situación de bloqueo institucional que se ha vivido en España en la XI legislatura parecía que había dejado algo aparcado el llamado "problema catalán" por unos meses, pero la realidad ha vuelto a poner el reto independentista en el centro del tablero.

La negativa de la CUP a apoyar los presupuestos que había presentado el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, abre una nueva crisis en el Gobierno catalán y deja abierto el escenario para nuevas elecciones en otoño, las que serían las cuartas en seis años. Antes toca votar en toda España y de lo que digan las urnas el 26 de junio dependerá también buena parte del futuro de Cataluña.

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