"Andalucía, al final, hará en Sanidad igual que Cataluña"

-¿Qué pasó? ¿Por qué nos hemos empobrecido?

-Europa vive su angustia con una mirada corta. El mundo no está en crisis: nosotros estamos en crisis. Europa ha vivido de la riqueza de las colonias y ahora esas colonias han montado sus propias economías. Nuestros ideales de equidad se sustentaban en la inequidad con los demás. Pero ahora que 400 millones de chinos han salido del umbral de la pobreza...

-¿Habrá corralito?

-Viví el corralito en Buenos Aires y hay similitudes. El euro fue una asimilación del marco alemán igual que los sudamericanos en los 90 se dolarizaron. Unificar moneda sin unificar la fiscalidad produce situaciones como la actual. Pero no, no creo. Hay instituciones comunes que Sudamérica no tenía para tener capacidad de reacción.

-¿Es sostenible nuestra sanidad? Dígame que sí.

-No, no lo es. Hace falta un debate. Hay voces, como la Asociación Española de Economía de la Salud, que ya trabajan en ello. El sistema de salud español cuesta 100.000 millones, más que el déficit total de Portugal. De esa cantidad tenemos un déficit añadido de unos 15.000 millones.

-¿Y cuánto de ese déficit corresponde a Andalucía?

-Más de 2.000 millones.

-Caramba...

-Cuando hablamos de un país de mileuristas no pensamos que la sanidad y la educación son gratis. Canadá no es un país de mileuristas, pero cada sueldo tiene que destinar una cantidad a salud y a educación.

-Muy impopular esto.

-Sí, es impopular decir que otros países han creado sistemas de protección con corresponsabilidad ciudadana. Aquí, tenemos conceptos infantiles. El Estado está ahí y no tiene que ver con nosotros, no somos nosotros. Eso no sucede en otros países desarrollados. El Estado sí son ellos.

-Cuando lleguen los recortes, que llegarán, ¿saldrá la gente a la calle?

-A mí lo que me sorprendía es que la gente no saliera a la calle en los años de derroche gritando pero qué hacéis con nuestro dinero.

-Perdón, me desvié. ¿Dijo que Andalucía tiene un déficit de 2.000 millones? Pues aquí no se recorta.

-Ese déficit existe y tarde o temprano aflorará.

-Mucho dinero bajo la alfombra. ¿Dónde está?

-Las cuentas no salen. Se dilata el pago de proveedores y si un día un proveedor de vendas deja de suministrar, paraliza un hospital. Entonces, aflora. Pasó en Castilla-La Mancha.

-¿Cómo llegamos a este punto?

-Todo parte de que el sistema centralizó el pago del personal, quitando el poder a los médicos. No es de ahora, viene del franquismo. El personal sanitario es de los más baratos de Europa. A esto se añade una red social de cobertura muy amplia. Las familias se hacen cargo de los enfermos crónicos al punto que tenemos unos niveles que están diez veces más bajos que en el norte de Europa en hospitalización de estos enfermos.

-Entonces, todo funciona.

-No, le cuento la base sobre la que se construye el sistema. A partir de ahí, empezamos a levantar uno de los mejores sistemas sanitarios de Europa en un momento en que Andalucía se convierte en receptor de inmigrantes como no sucedía desde los años 20 en Estados Unidos. No es criticable, tiene una justificación ética. Pero si a esto se añade una población europea de altos recursos instalada en la Costa del Sol que utiliza gratis esos recursos... En Suecia se recomienda en artículos de prensa acudir a la sanidad española.

-¿Lo malo es que somos muy buenos?

-Nuestro problema es que nos hemos comprado un Maserati y no tenemos para mantenerlo. Necesitamos un coche para ir de un sitio a otro, un Seat, pero no estamos en condiciones de tener un coche de lujo. Tenemos que reconocer esa situación. Cataluña ha sido la primera en hacerlo, la primera que ha dicho que tenemos un problema brutal. Cataluña tiene una red de hospitales comarcales excelente, pero nadie comprobó si ese servicio era asumible económicamente. Y no lo es. Por lo tanto, vayamos a lo fundamental.

-¿Qué es lo fundamental?

-Recordemos las bases. La Seguridad Social, el acceso universal a la sanidad nace para solucionar cuestiones catastróficas. Si una persona sufre un cáncer, debe de ser tratada gratuitamente sin provocar, como sucede en Estados Unidos, la ruina de toda la familia.

-Y ahí no entra el cambio de sexo o la odontología gratis para los menores.

-Un cambio de sexo tiene unos costes de seguimiento tremendos, de tratamientos hormonales... Es fantástico, pero ¿dando esos recursos qué otros recursos tienes que eliminar? Una vez escuché a Chaves jactarse de que los europeos venían a tratarse al sistema sanitario andaluz y me dije Dios mío, no sabe lo que dice. La sanidad es muy cara y aquí es gratis. Para crecer de manera sostenible hay que hacer un catálogo de servicios y ver cuáles puedes dar y cuáles no, pero las transferencias pasaron a 17 comunidades autónomas sin hacer economías de escala. Los hospitales de tercer nivel deben estar instalados en zonas de influencia de 700.000 habitantes. ¿Se cumple en La Rioja, por ejemplo? No.

-Pues la Sierra de Cádiz pide un hospital.

-Y el político, hace unos años, se lo daría. Y un AVE si hace falta. Pero seamos sensatos. Lo que hace Cataluña es inexorable. Andalucía, al final, hará lo que está haciendo Cataluña. No es un anatema que los hospitales compartan recursos públicos y privados, ni tampoco lo son los sistemas de copago o reformar la mutuas privadas, que expulsan al sistema público a los pacientes más caros. Pero para eso hace falta una política común que prime la eficiencia. Ya que tenemos un Maserati, no vendamos el Maserati, pero busquemos fórmulas para mantenerlo. De lo contrario, el colapso es inevitable.

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