Elpidio josé silva, Ex juez

"Blesa tuvo que asumir lo que hizo en la vida y no pudo"

"Blesa tuvo que asumir lo que hizo en la vida y no pudo" "Blesa tuvo que asumir lo que hizo en la vida y no pudo"

"Blesa tuvo que asumir lo que hizo en la vida y no pudo" / m. g.

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-En su libro La Justicia desahuciada: España no es país para jueces deja clara la animadversión de este país por la Justicia...

-No diría que hay animadversión, sino que la Justicia aquí no es un valor que haya sido reforzado. Históricamente no existía ningún tipo de concepción de Estado constitucional, porque es un país muy cargado a nivel nobiliario y eso se nota. La sociedad es muy corrupta, y el Estado, también.

-¿Existe la separación de poderes?

-No ha existido nunca y menos hoy. En España lo que hay es un régimen plutocrático que tuvo que adaptarse a una reforma democrática, y eso se ha hecho con grandes dificultades.

-¿En qué medida dictamina el Ejecutivo la libertad de los jueces?

-Creo que es muy acertado el concepto que ha matizado Podemos de "la trama". Es una red complicada que arranca en el Poder Ejecutivo y que tiene una gran incidencia en la Justicia a través de organismos que son constituidos por políticos. Esto supone un debilitamiento profundo de los trabajadores del Derecho. Además de que los mecanismos de persecución son muy variados: por ejemplo, si eres un policía y te pones a investigar sobre un tema de la venta de un chalé que puede estar relacionado con el blanqueo, te dirán: "Oye, no te pases" y a la siguiente, traslado forzoso.

-¿Se está refiriendo al ex fiscal Anticorrupción Manuel Moix?

-Me estoy refiriendo, en general, a todas las posibilidades que hay desde el poder de manipular el aparato. Ahora, si quieres, me preguntas por casos concretos.

-¿Se siente una víctima del sistema, entonces?

-Una más, sí. Creo que hice lo que tenía que hacer [se refiere al caso Blesa, por el que fue inhabilitado como juez por 17 años y medio] y ha tenido un fruto muy grande para lo que hubiera podido pasar. Se montó una campaña mediática alrededor del caso, se cuestionaron cosas que hoy se admiten con normalidad. Todo esto generó un daño muy grande en el que yo padecí, pero también se llevaron por delante gran parte de los intereses de la sociedad.

-Fue precisamente el caso Blesa el que le alejó de la carrera judicial. ¿Esperaba este desenlace del director de Caja Madrid?

-Yo sólo hacía mi trabajo y jamás imaginé que por eso a nadie se le ocurriera ni darme un premio ni hacerme una entrevista. Titulares de prensa, un banquero a prisión, vosotros hacíais vuestro trabajo y yo el mío. En cuanto a Blesa, hay un momento en el que una persona tiene que aceptar su responsabilidad y a lo mejor esto le supera y no puede asumir todo lo que ha hecho, eso hay que respetarlo.

-¿Es demasiado delgada la línea que separa la lectura de la ley de la prevaricación?

-No, en absoluto. La prevaricación es algo bastante evidente. Hablamos de una violación bastante indiscutible de las leyes. Una persona que en su proceder hace una lectura de la Justicia desde el punto de vista personal, persiguiendo con esto un ánimo lucrativo, poniendo su voluntad por encima de todo lo demás.

-Se alejó de la carrera judicial, pero se metió en política intentando dar el salto a Estrasburgo. No lo consiguió y culpó a los medios…

-Sí, hay una situación de extrema dificultad para los que quieren iniciar un camino político sin ningún tipo de financiación. Los partidos minoritarios lo sabemos, porque el sistema electoral no es un sistema justo. Una plutocracia monta un sistema electoral a su medida, un sistema que maneje las grandes políticas del país.

-¿Qué le parece la primera sentencia a prisión permanente revisable aplicada en nuestro país?

-Cuando se analizan los temas jurídicos que interesan a la sociedad, como la pena de muerte o la perpetua, no se sabe de lo que se está hablando. Nadie puede estar toda la vida en el talego. Una prisión debe entenderse como un lugar donde poca gente controla a mucha. No ha habido la más mínima madurez en este cambio. Son medidas más electorales que jurídicas.

-Muchos juristas aseguran que en la declaración de Rajoy en el caso Gürtel se le trató más como a un investigado que como a un testigo…

-Ese juicio demuestra que es necesario que los políticos entiendan que responsabilidad política no es responsabilidad judicial. La declaración de Rajoy no se tendría que haber producido porque se trata de alguien que es presidente del Gobierno. Además, él es testigo de algo que estaba pasando a su lado. Es un interrogatorio muy complicado, en el que según lo que conteste está pillado ya como acusado o no.

-¿Ante delitos jurídico-patrimoniales no sería mejor aplicar una pena meramente económica?

-Creo que si eso fuera así estarían brindando con champán. Hablamos de delincuencia económica de tipo sistémico, de gente que controla países. Si ellos supieran que la única pena sería el dinero ya habría quién los financiara. Lo que da miedo es el centro penitenciario, ése es el camino y, además, que todo lo robado sea intervenido.

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