pierre labouverie. embajador de bélgica en españa

"Hablar de Molenbeek como centro del yihadismo europeo es exagerado"

-Visita Andalucía en un momento complicado para su país. ¿Cómo ha vivido la situación desde Madrid?

-La respuesta de las autoridades ha sido fantástica. Hemos recibido mucho apoyo de todos, para empezar del Rey y la Reina, que vinieron a mi casa a firmar en el libro de condolencias. Hubo otros momentos importantes, como el minuto de silencio en el Congreso con todos los partidos juntos.

-¿Qué le trasladan sus compatriotas desde allí?

-Sabían que había riesgo máximo, pero quién iba a pensar que podría ocurrir algo así en nuestro país, como pasó en España en 2004.

-Se ha abierto un debate sobre el papel de las fuerzas de seguridad belgas.

-Ha habido muchas críticas, pero es muy fácil decir que no lo hemos hecho bien. Seguro que hubo errores, pero es muy difícil prevenir este tipo de ataques, que también han ocurrido en otros países

-¿Cuál podría ser la solución al problema?

-Necesitamos una mejor coordinación de países europeos con la ayuda de Estados Unidos, que tiene medios muy importantes y nos los han ofrecido. Además los posibles fallos de las fuerzas de seguridad belgas se van a analizar en una sesión en el Parlamento con una comisión de investigación para analizar qué problema hubo y también las relaciones entre los grupos de población.

-El problema es que ahora los terroristas son europeos. ¿Cómo se puede luchar contra eso?

-Son personas que viven en nuestros países. Belgas, franceses o españoles que se radicalizan, no sólo por haber ido a zonas como Siria, sino a través de internet o por la influencia de personas que utilizan a los jóvenes para que hagan cosas terribles.

-¿Hay un problema de integración en Bélgica?

-Es posible que no hayamos hecho bastante para evitarlo, pero cuando hablamos de Molenbeek como centro del yihadismo europeo creo que es exagerado. Un ministro francés dijo que había cien barrios como Molenbeek en Francia. Es una responsabilidad de todos los países europeos, pero hay que reconocer que es muy difícil luchar contra eso.

-¿Pero existe un problema de convivencia?

-Creo que es algo muy general, pero, ¿cómo explicar que hay gente que ha vivido en nuestros países y ha ido a nuestras escuelas y que parecían normales hasta meses antes de los atentados?

-¿Le preocupa que haya brotes de islamofobia?

-También es un problema terrible porque hay gente que va a pensar que los atentados vienen de un grupo concreto de población, pero es algo que existe y tenemos que mejorar en integración, entender mejor lo que pasó y facilitar contactos más cercanos.

-¿Hay un auge de la extrema derecha como ha pasado en países vecinos como Alemania o Francia?

-El fenómeno no es tan fuerte en Bélgica. Hay un grupo de extrema derecha pero no es mayoritario.

-¿Qué tiene que decir sobre la respuesta europea a la crisis de los refugiados?

-Es la misma que la del resto de países de la Unión. Es un acuerdo que tenemos con Turquía, que no es el mejor, seguro, pero tenemos que respetarlo igual que ellos.

-Bélgica estuvo 541 días sin Gobierno. Se pueden hacer paralelismos con la situación en España

-Es similar, pero también muy diferente. Nosotros tenemos gobiernos de coalición desde hace décadas. Estamos muy acostumbrados que haya pactos entre derecha e izquierda y sabemos que cada uno tiene que poner un poco de agua en el vino para que haya acuerdos. Aquí es algo nuevo y hace falta que los políticos se den cuenta de que es la solución. No puedo decir nada de la situación interna española pero creo que estaría bien que alcanzaran un acuerdo.

-¿Cómo se vivió la situación de crisis institucional en Bélgica?

-La diferencia con España es que durante la crisis había un Gobierno en funciones que tenía la mayoría en el Parlamento. Tenía capacidad para hacerlo casi todo, aunque no podía cambiar cosas importantes, como los presupuestos. Por aquel entonces nos tocó la presidencia rotatoria de la Unión Europea y fue muy bien, pero eso no significa que los belgas podamos vivir sin Gobierno. Aquello era una broma que había en Europa sobre la capacidad de Bélgica de funcionar sin un Ejecutivo por un periodo tan largo, pero necesitamos que haya Gobierno y fue un momento difícil para el país.

-La crisis se debió, en parte, a diferencias entre los partidos flamencos y los valones. ¿Tienen un problema por la existencia de estas dos comunidades?

-No sólo fue por los grupos flamencos y valones, sino por diferencias entre izquierda y derecha. Los valones votan un poco más hacia la izquierda y los flamencos hacia la derecha y todo eso hace más difícil alcanzar un acuerdo. Podemos comparar un poco con España, pero es muy diferente porque nosotros tenemos experiencia de coalición, como el resto de países europeos.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios