Álex Rovira. Economista y escritor

"¡Hagamos algo, que nos comen los chinos!"

  • Al hilo de la campaña publicitaria lanzada por Cruzcampo bajo el lema 'No pierdas el sur', Rovira teje una reflexión sobre la necesidad de equilibrio entre los dos conceptos que, metafóricamente, representan el norte y el sur.

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-¿Cómo ve la crisis, a estas alturas?

-Hace tres años, en La buena crisis, adelantaba todo lo que está pasando. La palabra crisis comparte etimología con crisálida, crisol y Cristo, que contienen los conceptos de metamorfosis, alquimia y consciencia.

-¿Quiere decir que el reto es cambiar?

-Una crisis deriva en una situación crítica. Lo que, desde el razonamiento adecuado, nos lleva a criterio. La crisis exige que demos lo mejor de nosotros mismos. Y que dejemos de hacer estupideces.

-¿De qué estupideces habla?

-Comprábamos, con dinero que no teníamos, cosas que no necesitábamos para impresionar a quienes no conocíamos o no nos interesaban.

-Dicho así, suena bastante idiota.

-Y todo ello avalado con activos que no valían lo que costaban, en un sistema financiero no regulado.

-De locos, desde luego.

-Todo es fruto de una perversión psicológica que se ha traducido en una perversión económica. Y el precio que estamos pagando es altísimo.

-¿Tanto influye la psicología en la economía?

-Es fundamental. Parto de la premisa de que la psicología crea la economía. Todo proceso económico no es más que la manifestación de la calidad o no de los procesos que la preceden.

-¿Diría que hemos perdido el norte?

-El mundo occidental, en general, llevaba tiempo perdiendo el norte. Lo que no podemos hacer ahora es perder también el sur: el entusiasmo, la esperanza… Como decía Balzac, "la resignación es el suicidio cotidiano".

-¿Por qué identifica el sur con el entusiasmo?

-Históricamente se ha relacionado el sur con la alegría por los efectos beneficiosos de la luz solar sobre la salud. Hay investigaciones que prueban los efectos positivos de la insolación, en el mejor de los sentidos, en el estado de ánimo.

-¿Y qué simboliza el norte?

-En un plano metafórico, el norte simboliza lo mental, lo estructural, el silogismo, el orden y el razonamiento. Mientras que el sur está relacionado con la emoción, la pasión, el entusiasmo, la alegría y la fuerza.

-O sea, el aburrimiento contra la diversión.

-No exactamente. En la dialéctica entre estas dos fuerzas y en el equilibrio está la vida. Los taoístas, hablaban del principio activo y del principio pasivo, el yin y el yang.

-¿Entonces es cuestión de dosis?

-Paracelso, que era un gran alquimista, siempre decía que el veneno está en la dosis.

-¿De verdad cree que en el sur somos más felices?

-Hay estudios según los cuáles el nivel de optimismo en Andalucía es, históricamente, mayor del que se declara en el norte de España.

-¡Pero a los del norte les va objetivamente mejor!

-Probablemente sí. Pero ya sabe que, muchas veces, la objetividad no es el patrón que define la lectura emocional. Los parámetros económicos pueden ser mejores según que zonas, pero también marca mucho el ambiente.

-¿Y dice que es bueno ser optimista?

-Martin Seligman, de la Universidad de Pensilvania, sostiene que las variables personales vinculadas con lo emocional son más potentes que el cociente intelectual e influyen más que éste en los resultados académicos y el éxito profesional.

-¿Cuál es el mecanismo?

-El optimismo tiende a generar hormonas, como la oxitocina, que facilitan mucho el pensamiento creativo, la visión sistémica y la tendencia al diálogo.

-¿Y el pesimismo?

-El pesar, la tristeza, la tensión y el estrés generan adrenalina, que también se produce cuando necesitamos dar una respuesta física para sobrevivir. Ello genera graves problemas a nivel de pensamiento.

-¿Por qué?

-Porque activa una actitud defensiva que nos hace ver hostilidad en los demás y facilita una relación agresiva con el entorno.

-¡Pero habrá que mantener los pies en el suelo!

-La cuestión está en el equilibrio. Lo que no cabe es el optimismo ingenuo. Es peligroso que alguien diga que todo va a ir bien y no haga nada para que vaya bien.

-Eso me suena de algo.

-Hay dos tipos de países: los serios y los que no lo son. Nos puede pasar lo que a Grecia. Tenemos que decidir lo que queremos ser. Apostar por la educación y aprobar regulaciones que eviten la indecencia y la banalidad.

-¿De lo contrario…?

-De lo contrario se nos comen los chinos por el Este y los brasileños por el Oeste. Los niños, en las escuelas chinas, reciben diez horas de clase al día, sábados incluidos. Y se nos comerán porque, además, tienen hambre.

-¿Con qué receta podemos mejorar?

-No creo en las revoluciones asimétricas, de un líder salvador. Creo que la ejemplificación de actuar testimonialmente es más necesaria que nunca.

-¿Luego es cuestión de actitud?

-Victor Frankel, un médico psiquiatra superviviente de Auswitch, decía que "te lo pueden quitar todo, salvo la libertad de elegir y ejercer tu mejor actitud en cualquier circunstancia, por difícil que sea".

-¿A qué filósofo recurre en el actual contexto?

-Epícteto habla de la necesidad de asumir nuestras responsabilidades, ejercer nuestras competencias y ser educados: si nos prestaron, devolvamos; si abrimos, cerramos; si ensuciamos, limpiemos.

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