Manuel rAvina. Director del archivo general de indias

"Sevilla y Cádiz no supieron aprovechar el monopolio"

-¿Qué siente como director del Archivo de Indias?

-La enorme responsabilidad de dirigir uno de los archivos más importantes del mundo. Es el único que está en el Patrimonio Mundial de la Humanidad, de la Unesco. Hay documentos de toda América, parte de Asia y es fundamental para la historia no sólo de España, sino de Europa. El 90% de la clientela es de fuera.

-Es una suerte tenerlo en Sevilla.

-Pues sí, porque más de la mitad de lo que hay en el Archivo procede del Consejo de Indias, y llegó desde Madrid por decisión de Carlos III. Y aquí están todos los documentos de la Casa de la Contratación. Hay archivos más grandes, pero este tiene una gran importancia histórica.

-¿Qué se investiga más?

-Vienen grupos especializados en las redes comerciales. También las familias, los grupos sociales, la prosopografía. Y temas tradicionales, como fortificaciones, mestizaje, la conquista, o la esclavitud. Por ejemplo, en Cádiz aún hay descendientes de esclavos. Se fue diluyendo, pero quedan rasgos en algunas personas.

-¿De dónde acuden más investigadores?

-De los países ricos. El ranking sería EEUU, Alemania y Francia. De los hispanoamericanos, México, Argentina y Colombia.

-¿Hay muchos investigadores locales?

-En Sevilla siempre ha existido un americanismo fuerte, aunque creo que ahora no es lo suficientemente potente para la riqueza del Archivo.

-¿Cómo influye la digitalización de documentos?

-Ha disminuido el número de investigadores presenciales. Está digitalizado entre un 13% y un 15% de los documentos, pero entre ellos están los más importantes y los más consultados, de modo que se puede atender el 50% de las peticiones. Hay que decir que ya no se permite ver los originales de los documentos que estén digitalizados.

-¿Por qué?

-La digitalización no se hizo para difundir los documentos por intenet. Se equivoca quien piense eso. El Archivo de Indias fue pionero en digitalizar y se hizo para proteger los documentos. Algunos estaban muy deteriorados por el uso. Había legajos que salían hasta 200 veces a sala.

-Aun así, siguen viniendo.

-El año pasado, en la sala de lectura se sirvieron 17.000 legajos, algunos repetidos, claro. En internet hubo dos millones de consultas. La diferencia es que no sabemos quién investiga en internet.

-Ahora tienen una exposición dedicada a Miguel de Cervantes.

-Es pequeña y barata, pero muy importante. En el Archivo de Indias está el único documento oficial donde se dice que fue herido en Lepanto. Eso se conocía. Pero aporta novedades: por ejemplo, se ha sabido que en 1605, a poco de publicarse, se enviaron a América 360 ejemplares del Quijote. La otra gran noticia es que en algunos documentos de entonces ya pone Don Quijote y Sancho Panza, lo que significa que ambos eran personajes populares desde el principio.

-También hay más datos de la vida de Cervantes.

-Sí. Cervantes iba por los pueblos comprando trigo para enviarlo a América en los barcos. En los libros de cuentas se ha comprobado que estuvo por la provincia de Sevilla, incluso que acudió a Villamartín.

-¿Qué puede decir de los documentos de la Casa de la Contratación?

-Aquí hay 5.000 legajos. Está todo lo de Sevilla y todo lo de Cádiz. Los barcos iban en grupos protegidos, a Veracruz y a Cartagena de Indias. En el Archivo hay un expediente para cada barco, de ida y vuelta. Es una fuente importantísima para la historia de la navegación.

-¿Le parece bien que en Cádiz celebren el Tricentenario del Traslado de la Casa de la Contratación?

-Me parece estupendo. El Archivo General de Indias va a colaborar.

-¿Tan importante fue?

-Se ha relacionado el esplendor y la decadencia de Sevilla y de Cádiz con la Casa de la Contratación. Y es verdad que crecieron, pero se debió a que les concedieron un monopolio. Sevilla no era el mejor puerto del siglo XVI, pero tuvo el monopolio. Cádiz también se benefició de eso. Imagine cómo estaría hoy Cádiz si sólo se pudiera exportar a América desde su puerto.

-¿Se ha exagerado?

-Creo que se debería estudiar mejor ese periodo. No fue un mérito de las ciudades. Ni Sevilla ni Cádiz supieron aprovechar el monopolio de Indias. Hubo más riqueza, pero faltó una industrialización adecuada a esos beneficios.

-¿Por falta de espíritu emprendedor andaluz?

-Algo así. Venían los extranjeros, sí, pero una parte del dinero que entraba se iba fuera. La Casa de la Contratación controlaba las entradas de oro y plata. Pero los barcos llegaban con más oro, y en la misma Bahía una parte se traspasaba a barcos genoveses, flamencos o ingleses para pagar lo que se les debía.

-Pero fue un periodo de esplendor económico.

-Hasta que se acabó el monopolio. Cuando en 1778 se implanta el reglamento del libre comercio, empiezan a subir otros puertos, como Barcelona, Málaga, Alicante o La Coruña. Cádiz siguió un tiempo, por la inercia. Su decadencia fue lenta, como si bajara unas escaleras, pero no de golpe.

-En fin, que no fue fácil.

-El comercio con América fue difícil. Unos se enriquecieron y otros se arruinaron. Se pudo aprovechar mejor. No fue posible por un problema de mentalidad.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios