Walter Riso. Psicólogo clínico

"El apego es la fuente del sufrimiento psicológico"

  • Sus libros de divulgación y autoayuda han sido traducidos a 10 idiomas y son bestsellers de éxito mundial.

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-¿Por qué ha escrito un libro sobre el desapego?    

-Me motivó que el apego es la principal fuente del sufrimiento psicológico. Si educáramos a los niños en el desapego, mejoraría su calidad de vida.

-¿De qué debemos desprendernos?

-De todo lo que se vuelva obsesivo. Una cosa es la pasión armoniosa y otra la obsesiva. Con la armoniosa, se disfruta; con la obsesiva se malgasta energía y se pierde libertad. 

-¿Cuándo hay dependencia de algo o de alguien?

-Cuando hay cuatro cosas negativas. Primero, un deseo insaciable que no manejas. Segundo, falta de autocontrol para regular emociones. Tercero, que la ausencia cause malestar psicológico, como la abstinencia del drogadicto. Y cuarto, que sabiendo las consecuencias, se siga haciendo, como algo irracional. 

-¿Todos los apegos son negativos?

-Hay apeguitos, más manejables, y apegotes…

-¿Cuál sería el más peligroso?

-No hay uno más peligroso. Podría citar los derivados de las tres P: prestigio, poder y posesión. Son peligrosos los apegos posmodernos, como la belleza, el ejercicio físico sin mesura, las compras compulsivas, o las nuevas tecnologías derivadas de internet.

-¿Internet es un apego?

-Las nuevas tecnologías, según el uso que se les da. Por ejemplo, algunos no tienen un teléfono móvil, sino que el teléfono móvil los tiene a ellos. Están todo el día enganchados, tecleando, sin parar.

-¿Tuitear es negativo?

-Cuando hay una adicción. Afecta al fenómeno de la espera, que consiste en tener una reserva de espacio y de tiempo. Si estamos permanentemente conectados, contando todo, nos supera, hay un yaísmo. Así hemos quitado la paciencia, que ahora casi no existe.   

-Critica la fama y el poder. ¿No le interesan?

-Me importan un rábano, por no decir una grosería. El poder es una tortura china. La fama sólo vale hasta donde la puedas manejar. La gente que ansía ser famosa lo hace para buscar la aprobación de los demás.

-¿El placer y la seguridad crean dependencia?

-Son dos de las tres puertas que conducen a depender. Al buscar sólo placer, se crea vulnerabilidad, no se resiste el dolor, se enganchan a vínculos que suponen placenteros. En la seguridad, me refiero a la búsqueda de ayudas externas para superar las inseguridades, que después convertimos en permanentes. Por ejemplo, para cruzar un río busco un salvavidas y después lo uso permanentemente, en vez de aprender a nadar.  

-¿Y cuál es la tercera?

-La compulsión por querer ser más, que crea dependencias. No debo sobreexigirme, con una ambición desmedida. Ahora el cansancio parece que está prohibido. La lentitud, tomarse el tiempo debido, también es importante.

-Ha escrito diversos libros sobre el amor. ¿Cómo lo define?

-Más que definirlo, lo conceptualizo en tres elementos. Está el eros, el deseo, que sería el postre, porque te gusta, pero puede empalagar; la filia o amistad, que es importante para los proyectos comunes y la comunicación de la pareja; y el ágape, la ternura en la relación ideal de la pareja.

-¿En la pareja deben coincidir los tres conceptos?

-Lo ideal sería una pareja que hace el amor con deseo, amistad y ternura. Hay parejas que ponen más énfasis en el deseo, o la amistad, o la ternura, pero si falta uno no es completo. No se soluciona todo bajo las sábanas, o sólo siendo amiguitos.

-¿Somos muy egoístas?

-Para la psicología, el yo es importante. Debe existir, es autorreferencial. Otra cosa es el mi, el yo posesivo que se apodera de las cosas o las personas. Eso es el ego.

-¿Cuándo se detecta el problema del ego?

-Cuando pensamos: mi hijo es mío, o mi mujer es mía. Si lo incorporo al yo, eso ya es apego. En el amor, no se pertenece a otro, se participa del otro. 

-Asume influencias de las filosofías orientales 

-Hay aspectos de la filosofía oriental que nos muestran horizontes. Pero, sin adaptarlas a nuestra realidad, que es occidental, terminan por crear fanatismos. Nuestra herencia histórica es latina y griega. Escribí buscando esas fuentes de la sabiduría.

-¿Qué papel juegan las religiones en los apegos?

-Depende de la religión. Las monoteístas favorecen el apego a las creencias, cuando se llega a un dogmatismo por una fe ciega. El budismo, en cambio, tiene una espiritualidad laica, que aconseja el desapego.

-¿Y en el catolicismo?

-Hay tratados que se basan en el desapego. Está en San Anselmo, o en San Ignacio. Quizá los jesuitas lo han trabajado más. 

-El nuevo Papa es jesuita. Y argentino de origen italiano, como usted.

-Me cae bien, pero no es por eso. Me gusta lo que dice. Me pareció demoledora su frase de que le gustaría una Iglesia de los más pobres. Un Papa debe ser conservador, pero este rompe los protocolos, muestra humildad y desapego.

-Messi también es argentino de origen italiano. 

-Sí. Dicen que en Argentina tenemos a Dios (Maradona), el Messías… y el Papa. ¡A ver quién aguanta a los argentinos!

-¿La crisis nos lleva a una revisión de valores?

-La crisis es una revisión de valores. Es como un terapeuta que te lleva al desapego a la fuerza. Ayuda a ser superviviente.


-¿Sobre qué escribirá en sus próximos libros?

-Tengo en mi cabeza una novela. Y hasta un libro de cocina. Pero, sobre todo, dos libros sobre el amor, para cerrar el tema. Quiero trabajar sobre las pérdidas afectivas. Hay mucha gente que sufre por amor.

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