Elizabeth kostova. escritora

"Todos los días fracasas con una página"

Elizabeth Kostova. JOSÉ ÁNGEL GARCÍA Elizabeth Kostova.  JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

Elizabeth Kostova. JOSÉ ÁNGEL GARCÍA / josé ángel garcía

-Cuando debutó con La historiadora, ¿esperaba obtener tanto éxito?

-¡Oh, no! Estuve trabajando en la novela durante 10 años y no estaba ni siquiera segura de que algún día la publicaría, porque sabía lo suficiente como para entender que es un libro muy difícil de catalogar. Es un libro de viajes, luego tiene un elemento sobrenatural, también trata sobre la historia real, y claro, yo me decía a mí misma: "La verdad es que no sé qué es en realidad esto. Ni siquiera las librerías van a saber en qué estantería colocarlo".

-Vender en España más de 400.000 ejemplares no es fácil... Se lee poco.

-La gente lee mucho más de lo que uno piensa. Para mí es un gran honor que se venda tantísimo.

-¿Le molesta que la encasillen como autora de best-sellers?

-Sencillamente, escribo lo mejor que puedo escribir.

-¿Se siente envidiada?

-Bueno me imagino que puede ser cierto, pero la verdad es que he tenido muchísima suerte y además de forma inesperada. Pero desde el principio, con el éxito de La historiadora he querido devolver parte de mis circunstancias a la comunidad; quería ayudar a los escritores más jóvenes y también devolver algo a Europa del Este, donde he creado una pequeña fundación que trae escritores anglófonos de todo el mundo y los pone en contacto con escritores búlgaros.

"Es tristísimo cuando un país [Bulgaria] no puede ofrecer algo para mantener a sus jóvenes allí"

-¿Cuál es su receta para hacer una buena novela?

-Imagino que la primera receta es simplemente romper todas las recetas, porque, la verdad, no creo que exista una receta para escribir una novela. Escribir siguiendo una formula está abocado al desastre. Sí que existe una pauta que es simplemente escribir sobre algo que verdaderamente te llene, dedicarle el tiempo suficiente e implicarte en ello.

-¿Se prepara también para el fracaso?

-Sí, claro que sí. Todos los días fracasas con una página, porque nada de lo que escribes está al nivel de lo que te gustaría que estuviera. Y todo trata precisamente del fracaso. Además, prefiero escribir un buen libro que escribir un libro que es un best seller, si tuviera que elegir entre los dos; aunque es fantástico que las dos cosas vayan de la mano.

-¿Tierra de sombras es una invitación a viajar a Bulgaria?

-Espero que sí. He oído a muchas personas en EEUU que están planeando ir a Bulgaria y me hace muy feliz.

-Debería cobrar comisión.

-[Risas] Bueno, creo que cuando amas de verdad un sitio lo promocionas con mucho cariño.

-¿Bulgaria estará libre de la influencia rusa algún día?

-Espero que sí, porque Rusia tiene una posición muy fuerte allí ahora. Tiene un monopolio en el sector energético, tiene muchísima influencia en la vida política y en otros muchos ámbitos… También hay mucha interferencia del Gobierno de Putin. En toda Europa y en EEUU ha habido también interferencias… En Bulgaria existe ya una tradición que viene de lejos. Y aunque la cultura rusa ha hecho grandes aportaciones en la vida búlgara, ahora mismo, en realidad es un auténtico problema.

-¿Por qué la juventud búlgara no apuesta por su país? Ha perdido 2 millones de personas en tres décadas.

-Han sido más de dos millones de personas en realidad, porque cuando fui en 1989 había 12 millones de habitantes y ahora hay 7.100.000. Se ha producido una salida de los jóvenes que tienen más energía, más ganas y más formación. Es tristísimo cuando un país no puede ofrecer algo para mantener a sus jóvenes allí. Sin embargo, estoy muy contenta porque hay muchas personas de mi generación que están volviendo a Bulgaria para hacer cosas absolutamente increíbles.

-¿Cuándo remontará Europa del Este? Parece seguir anestesiada.

-Es muy difícil que las sociedades remonten cuando las personas simplemente están tratando de afrontar su día a día. Los búlgaros además han luchado muchísimo contra las dificultades económicas, la mayor parte de las cuales han sido el resultado de un gobierno corrupto. Europa del Este necesita una clase media más solida, más fuerte, para poder ocupar el lugar que le corresponde en el mundo.

-Los campos de trabajo de la zona comunista continúan siendo un tema oculto... Dan lugar a muchas historias.

-No han sido denunciados lo suficiente. No es ilegal hablar sobre ellos, pero sí que ha habido una enorme opresión y olvido a lo largo de los años de los acontecimientos verdaderos que tuvieron lugar en realidad y de las actividades de las instituciones de seguridad del Estado. No hubo un proceso de verdad y reconciliación, que es algo que ayuda muchísimo a los países. Bulgaria precisamente sufre de esto.

-Tiene una fundación para el fomento de la literatura búlgara. ¿A qué escritores debemos estar atentos?

-Soy una parte muy pequeña de la fundación. Me siento muy orgullosa de lo que hemos conseguido trayendo a escritores muy distinguidos a Bulgaria y llevando escritores búlgaros muy distinguidos hacia publicaciones inglesas mediante la concesión de premios. Es una cuestión de tiempo antes de que Bulgaria tenga un autor que reciba el Premio Nobel de Literatura. Lo digo muy en serio.

-Autores como Ken Follett han escogido Andalucía como escenario de sus obras. ¿Tiene en mente algún proyecto relacionado con nuestra tierra?

-Sería fantástico hacerlo. Sería un placer volver para poder investigar aquí. Y además hay muchísima historia y una gran tradición literaria también.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios