fernando paz Historiador

"Los nazis eran humanos, no una banda de alienígenas"

"Los nazis eran humanos, no una banda de alienígenas" "Los nazis eran humanos, no una banda de alienígenas"

"Los nazis eran humanos, no una banda de alienígenas" / M. G.

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-ha escrito un libro sobre el Juicio de Núremberg.

-Fue un encargo editorial. La II Guerra Mundial es mi especialidad y me viene de lejos. Los primeros libros que compré con diez añitos o así eran o de animalitos de la guerra. Sobre el juicio, no hay gran cosa en castellano. Es un episodio que me fascina.

Es duro asumirlo, pero el exterminio sistemático en el nazismo era un mecanismo burocrático"

-Lo aborda con sus sombras. Siendo un libro histórico que se lee como una novela plantea un debate muy interesante sobre el andamiaje, un endeble andamiaje, jurídico.

-La acusación sobre los altos cargos del nazismo elegidos para el juicio tenía respaldo jurídico y moral. Pero era un juicio más sobre el nazismo que sobre las personas. Es un proceso en el que el juez, los aliados, no admite pruebas que pueden incriminarle a él. Desde el punto de vista del derecho hubo aspectos difícilmente defendibles.

-Katyn es una de esas contradicciones.

-Habían aparecido 22.000 cadáveres de oficiales polacos. En el juicio se demuestra que no fueron los alemanes los autores de la matanza. Lo lógico es que cuando en un juicio queda impune un delito, éste se siga investigando. Hoy sabemos que fueron los soviéticos, pero lo soviéticos enNúremberg eran juez y parte. Se enjuiciaban unos delitos y otros no.

-También sucedió con la acusación contra el jefe de la flota submarina alemana, Karl Donitz.

-La acusación contra él consistía en que ordenó que no se recogiera a los supervivientes de los navíos aliados atacados. Pudo demostrar que la misma orden la tenían los almirantes de los submarinos aliados. La razón era sencilla. Si el submarino intentaba rescatar a los supervivientes era bombardeado. Era la misma orden en uno y en otro lado.

-Por supuesto, su libro no tiene nada de negacionista. Todo lo contrario. Pero sí que humaniza a los nazis. Eso, aún hoy, no deja de ser un riesgo.

-Existe una coerción política que tenía sentido años atrás, pero no ahora, que han pasado 70 años. Pero como historiador no puedo caer en un miedo que perjudica a la verdad histórica. Los nazis no eran una banda de alienígernas que cayeron aquí y colonizaron el mundo como una serie B. Los nazis eran humanos como nosotros que se convirtieron en lo que se convirtieron en un proceso histórico. Hitler no era un demonio. Hitler era humano. No estaría de más que lo subrayáramos porque a veces parece que inconscientemente no lo asuminos. Y en ese sentido, naturalmente, humanizo a los protagonistas porque eran humanos y tenían miedos y amaban y hacían las funciones básicas de cualquier ser humano.

-Ya causó controversia Hannah Arendt, testigo directo del juicio, cuando habló de la banalización del mal.

-Me sorprendieron unas apreciaciones de Pablo Iglesias hablando del nazismo como un proceso burocrático. A simple vista puede parecer una tesis reaccionaria. Pero tiene razón. Por muy duro que parezca, es lo que sucedió. El exterminio sistemático en el nazismo se convirtió en un mecanismo burocrático. Era de lo que hablaba Arendt. Podemos asumir el mal, ser más crueles que nunca, con sólo apretar un botón.

-El secretario de Estado de Roosevelt, Henry Morgenthau, proponía el exterminio alemán.

-Morgenthau era un judío alemán del que la mujer de Roosevelt decía que era la conciencia del presidente. Y propuso la esterilización del pueblo alemán y su regreso a una sociedad rural. No era cualquiera. Hay que situarse en los instintos de aquel tiempo.

-Núremberg supuso la aplicación jurídica del castigo por genocidio.

-El término se expresó por primera vez en Madrid en 1933 y hacía referencia a la aniquilación por motivos raciales o religiosos. El caso judío podía vincularse a lo segundo, pero muchos judíos eran ateos. Se supone que uno deja su religión a un lado y deja de ser judío o católico o lo que sea, Pero eso ya no era así. Hicieron una encuesta en Irlanda del Norte y preguntaban si eran católicos o protestantes y alguno contestaba "yo soy ateo". Bueno, sí, pero ateo católico o protestante. Algo así ocurrió con con los judíos. Pero sí, Núremberg aplicó el término. No nos ha dejado mucho más. Jurisprudencialmente existe porque hubo sentencias, pero su influencia ha sido casi cero. Algún juicio aislado por los crímenes en la guerra de los Balcanes y muy poco más.

-¿Fue justicia o fue venganza?

-Hubo de las dos cosas. En general se hizo justicia, aunque fue una justicia parcial, sólo la de los vencedores. Hubo sentencias blandas y otras demasiado duras. Albert Speer, el ingeniero de Hitler, fue condenado a veinte años. Era un hombre brillantísimo que supo situarse ante el tribunal aceptando una culpa general y negando cualquier culpa concreta. Su implicación en la explotación de mano de obra era evidente; sin embargo, fue condenado a pena de muerte el hombre que le proporcionaba esa mano de obra y no él, que la explotaba. Es difícil hablar en términos tan tajantes.

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