josé María Pérez, 'Peridis'. arquitecto, dibujante, novelista

"Antes los odios eran enormes y las reconciliaciones inmediatas"

-Esperando al rey. La maldición de la reina Leonor. ¿Suena a trilogía?

-No hay dos sin tres. El fundamento de estas tres novelas será ver en la Historia qué ocurre cuando los reinos se separan y qué ocurre cuando los reinos se unen. En el primer caso, derrota segura y guerra civil; en el segundo, gran posibilidad de victoria. Ahí están Alarcos y las Navas de Tolosa.

-Lo dice bien claro Averroes en su novela...

-La frase de Averroes era de Platón: "No existe peor gobierno que el que hace de una sociedad varias".

-Castilla era Nueva York...

-Y el escenario está hecho. Monumentos, catedrales, castillos, paisajes desolados de la Mancha.

-¿Una España de Sanchos y Urracas?

-De Sanchos y Quijotes porque los caballeros eran caballeros no andantes, pero tenían sus Dulcineas.

-¿Era muy fina la línea que separaba a las reinas de las amantes?

-Algunas amantes llegaron a reinas, como Ana Tudor con Enrique VIII. Y reyes bastardos, siempre que no fueran judíos.

-El regreso de Tristán a Laredo, el mentís a la viuda, recuerda El retorno de Martin Guerre, película con Gerard Depardieu.

-Esos regresos se convertían a veces en un problema. El abad de San Emeterio delega en su sobrina, medio viuda, la atención del joven visitante.

-Que era arquitecto. ¿Es un guiño biográfico?

-Es un pegote personal. En la Escuela de Arquitectura había verdaderos ligones y a alguno de ellos lo he tomado de modelo.

-Doña Berenguela, reina de Castilla, reina consorte de León, ¿no se hará con su hijo Fernando y su nieto Alfonso reina del Sur, como la de la Biblia o la novela de Pérez-Reverte?

-No. Doña Berenguela es una reina del norte. Mientras su hijo Fernando III hace las campañas de Al Andalus, ella se dedica al gobierno de lo cotidiano, a la intendencia. De allí salieron cinco reinas y dos reyes santos: San Luis y San Fernando.

-En una reciente viñeta se remite a una estadística: sólo un dos por ciento ven bien o muy bBien la cosa...

-Los del parné y el poder.

-El arquitecto de su novela es arrogante. ¿Va en el oficio?

-Sobre todo, los arquitectos estrella. El arquitecto es un demiurgo, creador de mundos, de edificios.

-En su novela aparece en España un arquitecto inglés. Norman Foster también conquistó a una española...

-Pero el Ricardo de mi novela es más alto que Norman Foster, más joven que Norman Foster. Mide 1,90, tiene 28 años, melena roja, ojos azules.

-¿Ha hecho el camino de Santiago?

-A cachos. Nací en una de las paradas, en Cabezón de Liébana, Cantabria. Al lado del Beato de Liébana. Mi padre era guarda forestal, casi nazco en el monte como Fernando el Santo.

-La novela la sitúa en 1184, el año que empiezan a construir la Giralda.

-Fernando III es el único rey que no tiró una mezquita. Dejó intacta la de Córdoba y se hizo construir al lado una capillita. La próxima novela estará más en el sur que en el norte, narraré el mundo musulmán desde los dos lados.

-¿Qué rey es más literario: el santo o el sabio?

-Los santos son poco literarios. La literatura los prefiere pecadores. Se casaban entre primos para evitar la guerra. Los separaba el Papa y volvía la guerra, porque el Papa quería la paz, pero no quería el incesto.

-Una Leonor en el título y una Leticia en la dedicatoria...

-Es mi reina y mi musa, mi compañera. La que me cuida la hacienda y los hijos en mis ausencias permanentes. En realidad, el libro es un homenaje a aquellas mujeres, fueran reinas, amas de cría o simples campesinas, fundamentales para mantener la especie y la estirpe.

-La reina y la amante no dejaban de ser esclavas.

-Una para el placer, otra para la procreación y el deber. Ahora casi nada permanece. Por eso hay casi tantos divorcios como matrimonios.

-¿La Edad Media está de moda?

-Hay una diferencia fundamental con Juego de Tronos. En la saga la religión apenas aparece y era importantísima. Estaba en el lecho y daba el visado, el billete de avión a la vida eterna.

-¿Obama es el último emperador?

-Habrá más.

-¿Por qué le atrae la novela histórica?

-Prefiero llamarla histórico-artística, monumental. Las catedrales eran el AVE y las autopistas de aquella época. La fuentes de empleo y de formación. Mis hijos han ido naciendo coincidiendo con la muerte de Carrero, la caída del muro de Berlín, el derrumbe de las Torres Gemelas.

-¿Las nuevas catedrales?

-Los estadios y los rascacielos, pero éstos son del becerro de oro.

-¿Cómo se llevan el arquitecto con el dibujante y el novelista?

-Estupendamente. Yo trabajaba en Magisterio Español, calle Quevedo esquina con Cervantes, frente a la casa natal de Lope de Vega, que me decía: "Escriba, escriba, está perdiendo el tiempo".

-¿Recuerda su primer dibujo en El País?

-De Areilza. Estaba a punto de nacer mi hija María.

-¿Hemos aprendido de la Historia?

-Las mismas motivaciones. La lucha por el poder y por la supervivencia. La Edad Media era nosotros, pero más exagerados. Los odios eran enormes, las reconciliaciones, inmediatas; las traiciones, naturales.

-¿El que pierda hoy las elecciones pierde su papel en la historieta?

-El que se sale de la Historia se sale de la historieta. Le pasó a Suárez, Felipe González y Zapatero. Mi gran descubrimiento ha sido Errejón. No encontraba nada parecido desde que dibujaba a Fraga como los policías de Charlot.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios