Concha Velasco. actriz

"De política no hablo, ya sólo veo Teletienda"

-En sus comienzos, para ser de Valladolid, parecía una chica del sur...

-Con 16 años, en 1955, trabajé con la compañía de Manolo Caracol en el espectáculo Color Moreno que hacía con su hija Luisa Ortega después de su separación artística de Lola Flores. Me hice muy amiga de Manuela, una hija de Caracol que era de mi edad.

-Lola Flores también hizo de Juana la Loca...

-Pero fue en una locura maravillosa de Mariano Ozores. Para mi espectáculo pensé en otras actrices que la interpretaron. Yo estudio mucho y he visto muchas veces a Aurora Bautista. La admiro, me estremezco, no hago ninguna caricatura de su trabajo. Pilar López de Ayala empezó conmigo, era mi hija en una serie de Antena 3, Yo, una mujer. Pienso mucho en ella cuando en el monólogo digo: "Mi madre ha muerto", la reina Isabel la Católica. Irene Escolar lo lleva en la sangre, de la estirpe de las Gutiérrez Caba. Cuando ellas terminan, con la muerte de Felipe el Hermoso, yo empiezo. Por eso sus películas se titulan La corona perdida o Locura de amor. Es otra cosa.

-¿Qué tiene de ella?

-Los 76 años con los que ella murió, de los que pasó 45 encerrada. Pensamos en El conde de Montecristo, pero esta mujer no llegó a firmar su documento de renuncia. Su hijo, el emperador Carlos V, muere un año después. Fue rey de Castilla, Aragón, Nápoles, Sicilia y toda América, un rey digamos en funciones.

-Hace Reina Juana dirigida por Gerardo Vera, que dirigió a Juanita Reina en Azabache...

-¡Cómo la sigue queriendo la gente! Caracolillo, su marido, trabajaba en ese espectáculo de Caracol. Soy muy amiga de Federico, su hijo, crítico de cine.

-¿Qué sintió al oír su nombre de labios de Mariano Ozores cuando le dieron el Goya de honor?

-Estaba de gira con Olivia y Eugenio. Ese día no hubo función, pero no quise formar un batiburrillo para ir a la gala. Mariano es como si fuera de la familia, mi hermano mayor. La que sería su mujer, Teresa Arcos, era la tercera vedette de Celia Gámez, que me dijo que yo la iba a sustituir en la compañía. Como dice Pepe Sacristán, gracias a él tenemos agua corriente y caliente. Buero Vallejo, José María Forqué, Manolo Gómez Bur y yo fuimos testigos en la boda de su hija.

-De chica yeyé a Teresa de Jesús. ¿La verdadera teología de la liberación?

-Yo estoy muy orgullosa de toda mi carrera. Ya sufro bastante con la reina Juana. No tengo ninguna nostalgia, no soy rencorosa, sólo vivo del agradecimiento y el cariño de la gente, lo tengo asegurado porque cada dos años recorro España con una obra. No me preocupa el pasado ni el futuro, sólo vivo el presente, yo soy presente.

-Dice Gerardo Vera que Juana la Loca completa, con María Estuardo y María Antonieta, el triángulo de grandes mujeres de la historia...

-Antonio Gala escribió para mí un texto sobre Agustina de Aragón, La carcajada, que lo hacemos hoy y nos queman vivos.

-¿Y Mariana Pineda?

-La interpreté en Las arrecogías del beaterio de Santa María Egipciaca. ¡Menudo escándalo que formó Adolfo Marsillach! Franco había muerto unos meses antes y cada vez que alguien se levantaba del patio de butacas pensaba que venía a por nosotros. Mariana Pineda, una granadina recreada por un escritor también granadino maravilloso, Martín Recuerda. En España tenemos excelentes dramaturgos. Con música de Enrique Morente, coreografía de Mario Maya y cantaba Carmen Linares, que tenía 16 años y nos casamos el mismo día, 18 de abril de 1977. Como Morente era autodidacta, escribía las canciones, las grababa en un magnetófono y nos pasaba la partitura. Lástima que la perdiéramos.

-¿Es actriz de clásico?

-Yo empecé con Shakespeare, La fierecilla domada, con Alberto Closas y Carmen Sevilla. Gerardo Vera hace algún guiño de esa obra, no sé si el público se da cuenta. En el Lope de Vega hice un Fausto con Alfredo Kraus.

-En 1965 canta Soy una chica yeyé en Historias de la televisión y en 1966 gana la Copa de Europa el Madrid yeyé. ¿Señales de una misma época?

-Soy socia del Madrid desde 1960. Como no nos dejaban entrar en el estadio para rodar El tigre de Chamberí con José Luis Ozores, Santiago Bernabéu nos hizo socios a Tony Leblanc, José Luis López Vázquez y a mí. Rodamos allí El día de los enamorados con Antonio Casal. Íker Casillas es el ídolo de mi nieto Samuel, que tiene siete años y está con los más pequeños de la cantera del Madrid. ¡Di Stéfano, qué maravilla! Me ha dado mucha pena la muerte de Johan Cruyff. Cuando entrenaba al Barcelona, si íbamos de gira nos invitaba siempre al palco y dejaba que mis hijos jugaran en el Camp Nou.

-Se han muerto Paco Algora y Chus Lampreave...

-Con Chus Lampreave nunca trabajé, las dos tuvimos la suerte de hacerlo con Berlanga. Paco Algora era amigo y compañero. Cada vez que yo iba por Cádiz, me visitaba en el teatro Falla. Mientras me pintaba nos reíamos recordando una escena de Yo soy fulana de tal.

-También coinciden en La Colmena...

-Un elenco maravilloso.

-¿Le sacó alguna ventaja a ser paisana de Delibes?

-Decir Valladolid es decir Delibes. Estuve a punto de hacer Cinco horas con Mario, dirigida por José Luis García Sánchez y con guión de Manuel Gutiérrez Aragón, al que han hecho académico. Delibes primero dijo que sí, después dijo que no. Dio permiso para el monólogo en teatro, pero en cine no le convenció.

-Firmó la plataforma de apoyo de artistas a Zapatero y le dieron el Goya de honor el primer año de Mariano Rajoy en La Moncloa. ¿Casualidad?

-De política no hablo, ya sólo veo Teletienda. La vida a través de Teletienda es maravillosa. Lo último que he visto es un aparato que plancha la ropa y la desinfecta.

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