javier pascual. guionista de 'el ministerio del tiempo'

"No queremos enmendar la plana a la Logse, sólo divertir"

-El Ministerio del Tiempo se ha convertido en un fenómeno. Pensaba si no sería porque los españoles sabemos poco de Historia y ahora nos chifla enterarnos.

-Bueno, no sabría decir. Javier Olivares, que es el creador de la serie, es historiador y con Anais Schaaff levantó Isabel, que era muy rigurosa, pensando que realmente la Historia siempre es un buen argumento. Acertaron y descubrieron un filón. El público quería Historia.

-Insisto. ¿Quizá porque no sabemos de Historia?

-Tampoco creo que sea eso. Nosotros partimos de hechos históricos identificables, conocidos por casi todo el mundo, para contar algo de intrahistoria, que es lo que la gente puede conocer un poco menos.

-De chico, ¿le gustaba la Historia? ¿Tuvo buenos profesores?

-Sí, era de los que me gustaba más que otras asignaturas, pero, vamos, no soy historiador y ahora me divierto mucho investigando cada uno de los personajes que tengo que trabajar.

-Van a conseguir lo que no consiguió la Logse en muchos años.

-Bueno, de verdad que no queremos enmendar la plana a la Logse ni a nadie ni meternos en el trabajo de los demás. Sólo queremos entretener.

-Mi hijo de once años es fan de la serie. En el colegio la recomiendan. Conseguir eso en estos tiempos no parece sencillo.

-Eso es lo mejor. Nos llega que hay institutos donde en las clases de Historia se comenta el capítulo del día anterior. Si aportamos algo...

-De los personajes reales, ¿cuál es el que mejor les creció?

-Pues sin tener una secuencia demasiado larga, parece ser que Lorca es el que ha estado más conseguido. A veces no se sabe cómo logras esto, que sin que ninguno le hayamos conocido todos digamos: ¡es que es Lorca! Aparte de Lorca, naturalmente, todos queremos a ese egomaníaco que es Velázquez, ese tratamiento tan divertido. La próxima semana le vamos a dejar que se vaya de misión.

-Ahora, a cuatro manos con Anais, han escrito una novela.

-Lo daba un poco la dinámica de la serie. Hay muchas ideas de capítulos que, por los motivos que sean, aun siendo muy buenas, no encajan, no entran en la dinámica, son complicadas de producir. Todo eso es lo que hemos metido en la novela, con lo que si la lees estás viendo un capítulo más de la serie. Y si sigue funcionando supongo que habrá material para alguna novela más.

-¿Había escrito alguna novela antes?

-No, es la primera. No me había planteado escribir novelas.

-Es una técnica narrativa muy distinta a la del guión.

-Sí, pero al final de lo que se trata es de encajar una trama y que los personajes sean creíbles. La patrulla de El Ministerio del Tiempo es el material con el que trabajamos a diario, los conocemos tan bien que ellos van marcando la historia, es como si supieras lo que van a decir antes de que lo escribas, por lo que los diálogos salen muy fluidos.

-Se lo tienen que pasar bomba ideando los chistes sobre los cambios en el tiempo.

-Es lo más divertido, claro. Salen solos. Al fin y al cabo tenemos a un personaje del siglo XVI que desembarca en el siglo XXI con lavavajillas y microondas. Claro, es un impacto.

-Pregunta tonta: ¿en qué se basa el éxito de una serie?

-Si alguien tuviera esa fórmula, todas las series tendrían éxito. Ni idea. Nunca sabes lo que va a gustar.

-Usted estuvo en Víctor Ros, una serie de gran factura, también histórica. Y aquello no cuajó.

-Pues sí, pienso que era una gran serie con muy buenos guiones y muy trabajada, pero era un material literario clásico pensado para otro tipo de público. Ya existían series de este tipo. El Ministerio del Tiempo era un material absolutamente inédito, único, que te permitía jugar con muchísimas posibilidades. Pero eso no le aseguraba el éxito.

-Al punto de que quitan a Hugo Silva, al sustituto de Rodolfo Sancho, y se monta una zapatiesta en las redes sociales.

-Sí, se ha montado una buena. Y mira que había gente en el equipo que no lo veía. Pero ha funcionado bien. Pero era una sustitución. No podemos hacer una patrulla de cuatro. En fin, ya encontraremos una puerta por donde meterle algún día.

-¿Trabajan con la lengua fuera con los guiones?

-En televisión siempre se trabaja con la lengua fuera, pero somos varios equipos. Al final sale. La tormenta de ideas dura un mes y escribimos en otro mes y pico. No trabajamos sobre el vacío.

-¿Habrá película de la novela para cerrar el círculo?

-El cine tiene una financiación más complicada. En una industria audiovisual sólida sería lo suyo.

-No me lo niegue. Ustedes son del Atleti.

-Jajaja, ¿en qué lo ha notado?

-No quiero ponerle colorado. No se apure, tengo la misma patología.

-Ah, bien, si es entre nosotros... Sí es verdad que casi todos somos del Atleti. Hay alguno del Madrid, pero no les dejamos meter baza. Y tenemos que cortarnos para no meter más cosas, pero cada vez que podemos... incluso en la novela hemos metido alguna cosilla.

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