Pedro delgado. ex ciclista y comentarista deportivo

"Me han tentado del PP y del PSOE, pero quiero seguir viviendo feliz"

-Está presentando su libro Las escapadas de Perico, el tercero que publica... -Después de tanto golpe, A golpe de pedal y A golpe de micrófono, he decidido ahora escaparme haciendo rutas por España [risas].

-Ya tiene en mente la segunda parte, ¿no es así?

-Es cierto, la idea de este libro surge de la propia editorial, que me envía un correo electrónico diciendo que querían hacer un libro de rutas ciclistas, por si me apetecía hacerlo. Al principio no estaba muy convencido, pero luego me lié y lo he llevado a cabo.

-¿Qué aporta este libro en comparación con otros?

-Yo hago en él mi visión de cómo tiene que ser un libro de rutas y ellos, una vez que lo vieron, han quedado muy satisfechos. Llevamos con la presentación desde finales de abril y están muy contentos de cómo está evolucionando, tanto es así que me han dicho que vamos a dejarle vida a éste para ir a por el siguiente porque ocurrió una cosa: cuando iba avanzando, tuvimos que cortar para que no se hiciera muy pesado. Por eso sacaremos otro en el que vamos a incluir rutas que se quedaron fuera, por las islas, también puntos estratégicos ciclistas como pueden ser Tourmalet, Mont Ventoux, también una ruta muy bonita por Portugal, además de las provincias españolas que no he tocado.

-¿Todas las rutas que aparecen en el libro las ha hecho Perico?

-Sí, yo las hice todas, pero tengo que decir que las más complicadas no han sido fáciles, pues yo vengo del ciclismo deportivo, conozco la geografía española y ahí no ha sido fácil escribir sobre esas rutas. Lo que ocurre es que los que somos muy ciclistas, nos cuesta trabajo convencer a la mujer o a los niños para hacer una salida en bici, te ven llegar destrozado y no parece una invitación para ellos lo de coger la bici. Un día, hablándolo con otros padres del colegio comentamos cómo podíamos hacer una salida todos en bicicleta, y ahí tienes que tener en cuenta que hay niños de siete, diez o doce años y padres que no han montado nunca en bici, así que me dije que tenía que pensar algo para que todos se sintieran a gusto. Ahí pensé en rutas cortas, de 30 ó 40 kilómetros, llanas y, a ser posible, segregadas para el tráfico. También hay rutas familiares en zonas donde he echado mano de amigos ciclistas.

-¿Quién le ha chivado información para algunas rutas?

-Por ejemplo, Paco Cerezo, por Castilla-La Mancha, también Óscar Sevilla por la zona de Ruidera, que me han echado una mano para completar algunas rutas.

-¿Son todas para bici de carretera?

-Las rutas duras son para bici de carretera, se pueden hacer con cualquier bicicleta, pero si ya son duras, si vas con una de montaña o con una de rueda ancha, te puedes morir. Las rutas fáciles se pueden hacer con bici de montaña, algunas con la de carretera, pero incluso con esa primera bici más básica que les traen los Reyes Magos a los niños, con la rueda más gordita. Lo que sí he tratado de evitar han sido senderos donde pueda haber piedras o raíces de árboles. Son rutas amables.

-Por otro lado, está muy comprometido con la seguridad vial. ¿Qué iniciativas tiene en marcha ahora?

-Se puede decir que estamos en un punto muerto. Hay un descontento personal y de mucha gente que estuvimos luchando por un cambio de la normativa, donde se ha despenalizado una serie de cosas. Por ejemplo, un conductor que, por desgracia, sin entrar en quién es más o menos culpable, atropella a un ciclista, no le da socorro y no le pasa nada. Antes siempre se trataba de proteger o preservar al más débil, esa era la intención de la ley, pero esto ha dejado de ser así y la sensación de impunidad es generalizada. Por ello, tenemos un descontento muy grande con este cambio en la normativa que se llevó a cabo el año pasado, después de haber luchado muy duro para que no se produjese.

-En las ciudades ya se ven más bicicletas, una buena noticia, ¿no?

-Ahí tenemos mucha alegría con las políticas de muchos ayuntamientos que están incorporando la bicicleta como medio de desplazamiento en sus ciudades. Es una asignatura pendiente que teníamos en España desde hace muchos años, no es ninguna panacea lo que tenemos ahora, pero en las grandes ciudades, con la contaminación o la reducción de la velocidad, está permitiendo que se alquilen bicis y que cojan más protagonismo en las calles. Es un camino lento, pero que va ganando adeptos, la gente está perdiendo el miedo para estos desplazamientos cortos, aunque aún estamos muy lejos de casi todos los países europeos.

-Ahora que estamos en precampaña electoral, ¿qué mensaje lanzaría a los partidos?

-Yo creo que todos tenemos un desencanto. Además de desproteger al ciclista y al peatón de una manera descarada y vergonzosa, cuando hablas con los políticos ahora, en campaña, todos son muy receptivos y te lo venden muy bien, pero luego pasan años y se produce ese desencanto, no sé si el sistema es muy difícil de cambiar o si es culpa de falta de voluntad o de prioridades. Por eso les pido a los políticos que sólo hagan promesas que sean capaces de cumplir.

-Impulsar la bici en la ciudad es un asunto político. ¿Alguna vez le han tirado los tejos para ir en una lista por un partido?

-Sí, claro que me han tentado, tanto el PP como el PSOE, pero dentro de la rabia que provocan esos escándalos que leemos a veces, también es verdad que yo tengo una cierta admiración por el político porque podría ser una persona con un negocio, viviendo feliz, y hay que tener muchas ganas de complicarse la vida. Por eso yo pienso: 'Si yo vivo muy bien, no quiero arruinar mi vida, quiero seguir viviendo feliz'.

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