Aguirre niega ambiciones personales y Gallardón le acusa de poco "elegante"

  • El alcalde madrileño advierte a la presidenta que no tendrá el apoyo mayoritario para hacerse con el liderazgo del PP · La dirigente popular replica que su debate "no es de personas, sino de ideas"

La brecha abierta en el PP por la sucesión de Rajoy sigue desangrándose, especialmente en Madrid. El entorno del alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, y el de la presidencia de la comunidad madrileña, Esperanza Aguirre, se enfrentan ya abiertamente con la vista puesta en el cónclave de junio, donde Rajoy aspira a renovar su liderazgo, más frágil después de encadenar su segunda derrota frente a Zapatero. Las aspiraciones de Aguirre, que juega a la ambigüedad con la opción de erigirse en alternativa a su número uno, han dado pie a una indisimulable batalla mediática entre los afines a Gallardón y los partidarios de Aguirre.

Un día después de que se encarasen dialécticamente el número dos de Gallardón, el vicealcalde Manuel Cobo, y la propia Aguirre fue el alcalde de la capital quien tomó el relevo de su escudero para arremeter nuevamente contra su compañera de filas, con la que ha mantenido sonoras desavenencias. Desde Pekín, lugar al que se desplazó para conocer de cerca la organización de los Juegos Olímpicos, Gallardón aclaró que, de cara al Congreso Nacional su apoyo será para Rajoy, "aunque haya otros candidatos".

"Y creo que no seré parte de una minoría", advirtió el primer edil madrileño. Gallardón anticipó sus deseo de que Aguirre no se convierta en la nueva líder del partido; pero "el hecho que desde mi deseo y desde mi pronóstico no vaya a ser presidenta del PP no significa ni muchísimo menos que no tenga sitio en el PP, porque lo tiene", aunque le advirtió de que no tendrá el apoyo mayoritario del partido.

Sirviéndose de ese tono calculadamente conciliador, Gallardón también lanzó dardos contra la presidenta madrileña por las formas y el momento de hacer públicas sus aspiraciones. "Aguirre ha ofrecido no una decisión, sino una indecisión sobre si iba a comunicar o no su candidatura", ironizó el alcalde, que añadió que "siendo el Congreso en junio y no teniendo semanas, sino meses de plazo para anunciar una decisión, el día menos adecuado para expresar su indecisión era el día anterior al debate de investidura del Gobierno". "Cualquier otro día habría sido no sólo más elegante, sino también más colaborador con Rajoy", reiteró Gallardón.

"Si la indecisa Aguirre convierte su indecisión en decisión no será una candidatura que tenga el apoyo mayoritario de los militantes del PP", concluyó el alcalde de Madrid, que optó por no secundar las palabras de su mano derecha, Manuel Cobo, que la víspera consideró que la presidenta ha "montado un espectáculo".

La réplica a Gallardón fue de la propia Aguirre que aseguró que no tiene interés personal de cara al cónclave de junio y que su única pretensión, "lo que de verdad interesa, es abrir el debate ideológico". "Les puedo asegurar que el único interés que yo no tengo es el personal", aclaró.

Por ello, Aguirre incidió en que lo importante es la apertura de un debate ideológico. "Es importante que el PP dé la batalla ideológica al PSOE porque nuestras ideas, valores y principios son superiores ética y moralmente a los de los socialistas", indicó Aguirre, que tampoco desaprovechó la ocasión de recordar la renovación de su mayoría absoluta en Madrid.

Poco antes de las palabras de Aguirre, su mano derecha en la Comunidad, el vicepresidente Ignacio González, declaró que su jefa "no tiene pensado presentarse" como candidata a liderar el PP. El número dos de Aguirre lamentó la "habitual coincidencia de planteamientos" entre Ruiz-Gallardón y "el señor Pepiño Blanco" y replicó al alcalde que es él y no la presidenta quien muestra continuas "indecisiones", ya que en distintos momentos ha anunciado su retirada del Ayuntamiento o de la política, en alusión a su malestar por no figurar en las listas al Congreso, y no lo cumplió.

El evidente clima de enfrentamiento en el PP es una baza que el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, no dejó escapar. A su juicio, Aguirre está "ofreciendo un espectáculo lamentable" para ver si le dan "un puestecillo". En declaraciones a TVE, dijo compartir "la reflexión" de Gallardón, aunque añadió que lo que sucede es que "en el PP ya nadie confía en Rajoy" y que la discusión es entre unos que creen que "el momento de sustituir a Rajoy es ahora" y otros ques "después de las elecciones del 2011". "Pero nadie da un duro por Rajoy, eso es la verdad", remachó.

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