Condenados los dos vecinos que homenajearon a dos etarras en las fiestas de Amurrio

  • La Audiencia Nacional condena a 2 años de cárcel a los vecinos que nombraron "reina" y "dama de honor" de las fiestas patronales de la localidad vasca a dos etarras en 2005

La Audiencia Nacional ha condenado a un año de cárcel a dos vecinos de Amurrio (Álava) -Alfredo Remírez y Arkaitz Quincoces- como autores de un delito de enaltecimiento del terrorismo por homenajear a dos etarras nombrándoles "reina" y "dama de honor" de las fiestas patronales de agosto de 2005.

En su sentencia, la sección primera de la Sala de lo Penal acuerda también absolver por estos mismos hechos al alcalde de Amurrio, Pablo Isasi, y al ex concejal de Cultura Eleder Zaldibe, al haber retirado la Fiscalía al término del juicio la acusación que dirigía contra ambos por entender finalmente que no incurrieron en un delito de enaltecimiento.

Según el relato de hechos probados, el día del comienzo de las fiestas patronales de Amurrio de 2005, la cuadrilla Herriarenak fue ese año la encargada de designar a la reina y dama de honor de las fiestas y optó por los etarras José Angel Viguri y Santos Berganza, ambos en prisión. La decisión fue posteriormente comunicada al alcalde, quien, según la sentencia, no dio relevancia "a tal nombramiento dado que, al ser precisa la presencia física de los designados en el acto de investidura" de las bandas "derivaba imposible" el nombramiento por estar ambos terroristas encarcelados.

Cuando se procedió al acto de nombramientos en el Salón de Plenos del Ayuntamiento y al ser llamada la cuadrilla Herriarenak, Quincoces apareció con un monigote en cartón de gran tamaño con la cara de Viguri y en ese momento el concejal de Cultura, al que correspondía imponer la banda, fue a colocársela a Quincoces, pero este forcejeó para que se la pusiera al monigote.

Cuando llegó el turno de nombrar a la reina, el otro acusado que ha sido condenado se acercó al alcalde con otro monigote con la cara de Berganza y el regidor le dio a Remírez la banda y el ramo de flores, a pesar de que éste trató que se lo pusiera al muñeco de cartón. Días después, el día mayor de las fiestas, Quincoces y Remírez pretendieron encabezar la comitiva tradicional que transcurre desde el Ayuntamiento hasta la iglesia con los dos monigotes, pero el alcalde les conminó a colocarse detrás.

El tribunal concluye que los dos miembros de la cuadrilla son autores de un delito de enaltecimiento porque utilizaron las dos figuras en cartón con la cara de los etarras para "otorgar a los mismos un puesto de relevancia y un homenaje reivindicativo", conociendo que ambos son terroristas y se encuentran por ello en prisión.

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