España envía a Somalia al embajador en Kenia para atender al 'Playa de Bakio'

  • El atunero está fondeado ante la costa, con nuevos asaltantes a bordo que ya han robado objetos personales a los marineros.

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El Gobierno español sigue movilizado para lograr la liberación de la tripulación del atunero ‘Playa de Bakio’, secuestrado desde el domingo frente a las costas somalíes. Con este objetivo, el Ejecutivo ha subido un escalón en sus esfuerzos diplomáticos enviando a Mogadiscio -ciudad sometida estos días a continuas escaramuzas entre milicias islamistas y tropas etíopes- a su embajador en Kenia, Nicolás Martín Cinto, para seguir de cerca la crisis. A través de las conversaciones telefónicas de algunos de los 13 tripulantes españoles del buque, se ha podido conocer el buen estado de salud de todos ellos, si bien ha aumentado el número de secuestradores a bordo y ya habrían robado algunas pertenencias personales de sus rehenes.

El Ministerio de la Presidencia informó en un comunicado del viaje, "a la mayor brevedad posible", del cónsul en Kenia, a quien le proporcionará seguridad un equipo del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía dada la inestabilidad que vive Somalia. Martín Cinto pretende acelerar la solución de la crisis mediante su viaje a Mogadiscio, actualmente convulsa a causa de los enfrentamientos con la insurgencia, mientras prosiguen los trabajos de la comisión coordinadora presidida por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.  

A la espera de la llegada a la zona de la fragata de la Armada Méndez Núñez, el Ejecutivo realiza también contactos con las autoridades del Gobierno federal de transición de Somalia y los familiares de los 13 tripulantes españoles retenidos. El ministro de Seguridad de Puntland, Andullahi Said Samatar, anticipó que las fuerzas locales podrían asaltar el atunero para liberarlo, extendiendo así la estrategia ya adoptada en las últimas horas con éxito en otro barco con bandera de Dubai.

El ‘Playa de Bakio’ se encuentra fondeado frente a las costas somalíes y, a bordo, habría en torno a una decena de asaltantes, después de que el acercamiento a tierra haya propiciado la subida de otros seis al atunero. Así al menos lo confirmó uno de los marineros, Mikel Arana, en una llamada a su padre de apenas tres minutos. Posteriormente, confirmó que los asaltantes mantienen a la mayoría de pescadores confinados en el comedor, y aunque les "han tratado bastante bien", les habrían robado algunas pertenencias personales guardadas en los camarotes.

Por su parte, la mujer del patrón del buque, Angelines Mariño, también se refirió al relativo buen trato proporcionado por los captores a sus rehenes, que "están bien", como pudo conocer a través de una llamada. A este optimismo se sumó la madre de Jaime Francisco Candamil, también retenido, y que resumió los objetivos de este tipo de secuestro parafraseando las palabras de su propio hijo: "Lo único que quieren es que el dueño les mande el dinero para que los suelten". De momento, se desconoce la cantidad de estas supuestas exigencias.

La situación ante las costas africanas está siendo seguida en España con atención no sólo por el Gobierno central, sino también por otros partidos y, particularmente, por los Ejecutivos regionales de Galicia y País Vasco, de donde proceden los tripulantes del Playa de Bakio.  

En este sentido, pese a que el gabinete de crisis mantiene contactos con otras formaciones, algunas ya han reclamado la comparencia en las Cortes de distintos miembros del Gabinete, especialmente del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. A esta petición, el BNG añadió la de la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa y la titular de Defensa, Carme Chacón. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáenz de Santamaría, reclamó "información exhaustiva" al Gobierno, y le recordó que la petición de comparecencias no es ningún "ataque", sino un ejercicio de "responsabilidad política".

El portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, afirmó que el Gobierno realiza gestiones de manera "responsable y prudente". Sin embargo, las críticas más duras han llegado desde el PNV, que hoy reiteró sus reproches a las actuaciones oficiales en boca de su portavoz, Josu Erkoreka. A su juicio, el Ejecutivo no ha hecho "nada" para garantizar la seguridad de la flota pesquera en los caladeros de Somalia frente a los ataques piratas, habituales en la zona. Precisamente a este efecto, el de la prevención, muchas miradas se encuentran puestas en Bruselas y en la búsqueda de un consenso que agrupe a la Unión Europea, pese a que la portavoz del Ejecutivo comunitario, Pia Ahrenkilde, recalcó que es competencia de los Estados miembros abordar la posible protección militar de sus barcos.

Entre el rifirrafe político la palabra que más suena es la de "prudencia". Se pudo escuchar hoy a través de la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, y del presidente de la Asociación Española Náutico-Pesquera, Xosé Manuel Muñiz. Y es que, en opinión de este último, "un cálculo equivocado o mal dado puede provocar una situación desagradable" y daños a la tripulación.

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