El Gobierno destinará 1,5 millones para combatir la crisis alimentaria en Haití

  • Moratinos anuncia una ayuda de urgencia al país más pobre de Latinoamérica y se compromete en su estabilización

"Ahora o nunca". Haití es el país más pobre de América Latina y Caribe, una nación donde la población gana menos de dos dólares al día y donde la atención sanitaria deficitaria, la falta de formación y la degradación medioambiental son sólo algunas de las lacras que sacuden a esta castigada república. A ello se une una situación de inestabilidad política crónica a la que algunos vieron una salida con la llegada del Gobierno de René Préval pero que ahora sigue de nuevo amenazada por la subida del precio de los alimentos que afecta la zona y que ha provocado revueltas callejeras que han acabado al menos con cinco personas.

El Haití que se aprecia en un recorrido por su capital, Puerto Príncipe, nada tiene que ver con esa estampa idílica que en ocasiones se vende al exterior. La postal que se plasma en una foto a la ciudad es la de un enclave abandonado y pobre, dos fantasmas que contribuyen a marchas forzadas a la merma de una estabilidad ya de por sí en la cuerda floja.

España es el cuarto donante bilateral de Haití y con ese aval ha visitado el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, la capital de la república, donde ha mantenido una reunión con el presidente Préval para analizar las relaciones. De partida, Moratinos anunció ayer la asignación de 1,5 millones de euros para atender las demandas urgentes en materia de sostenibilidad de los precios de los productos alimentarios. Desde el Ministerio se mantiene que lo primero es dar respuesta a las necesidades de la población, pero a partir de ahí surge la pregunta: ¿Es mejor proporcionar los peces o dotar de medios y herramientas para que aprendan a pescar? La respuesta parece apuntar a una conclusión que se acompaña de una lectura final, y es que los precios de los productos alimenticios, como mantienen en Exteriores, no van a bajar.

Por ello, la reflexión sobre el camino de la cooperación lleva a apostar a medio plazo por el incremento de la superficie cultivable y por el desarrollo de proyectos intensivos en mano de obra que permita a los trabajadores ingresar un sueldo por un periodo de tiempo más largo. "Perseguimos la soberanía alimentaria", apuntan fuentes diplomáticas, lo que conlleva la generación de empleo y el fortalecimiento de la estructura agraria antes que la mera concesión de ayudas. Sea como sea, España ha multiplicado por 30 su cooperación económica con Haití entre 2003 y 2008. Sólo en el año 2007 se situó en 17 millones de euros.

Moratinos resaltó el compromiso del Gobierno con el país latinoamericano, cuya estabilidad es relevante para España desde el punto de vista de que una situación convulsa en el país haitiano afectaría, por ejemplo, a la República Dominicana, donde "tenemos intereses", recuerdan desde Exteriores. La visita del ministro era una de sus prioridades dado que no lo pudo realizar la pasada legislatura. No obstante, el objetivo de su estancia quedó descafeinado por la suspensión de la Conferencia de Donantes, prevista para ayer.

El ministro aprovechó la visita para condecorar a 20 guardias civiles y 12 policías de los 46 que desempeñan su labor en la misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah). Los homenajeados llevan más de seis meses en esta tarea. Tras visitar Haití, Moratinos recalará en Lima, Buenos Aires y Brasilia.

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