El Gobierno vasco equipara los atentados con los accidentes de tráfico

  • El Ejecutivo vasco mete en el mismo saco la última acción de ETA, haciendo estallar cinco kilos de cloratita en Balmaseda en Nochebuena y la situación que viven "familiares de presos que mueren en accidentes de tráfico cuando van a visitar sus familiares".

Después de que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, comparara los atentados de ETA con la ilegalización de Batasuna o con últimas sentencias contra el entorno de la banda, el Gobierno vasco volvió hoy a insistir en su postura al meter en el mismo saco la última acción de ETA, haciendo estallar cinco kilos de cloratita en la localidad vizcaína de Balmaseda en plena Nochebuena y la situación que viven "familiares de presos que mueren en accidentes de tráfico cuando van a visitar sus familiares". Hoy la que hizo gala de este peculiar punto de vista fue la portavoz del Gobierno de Ibarretxe, Miren Azkarate, que además lamentó la estrategia de "conmigo o contra mí" en virtud de la que "se acusa de equidistantes a quienes nos atrevemos a decir que la solución no pasa ni por la violencia de ETA ni por considerar que todo es ETA".

En su comparecencia ante la prensa tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Azkarate hizo público un comunicado del Ejecutivo vasco en el que, bajo el título 'Declaración del Gobierno por el recrudecimiento de la violencia en Navidad', condenó tanto el atentado del pasado 1 de diciembre en Francia, en el que ETA asesinó a dos guardias civiles, como la última acción de la banda terrorista en Balmaseda. Pero además, el Gobierno vasco también critica en esta declaración tanto el encarcelamiento de dirigentes de Batasuna como la situación de los familiares de los presos de ETA.

Así, después de denunciar que ETA "ha provocado que acabemos este año con la misma imagen que concluyó el anterior", con "asesinatos, bombas contra sedes judiciales y partidos políticos, ataques a batzokis, violencia callejera, amenazas, extorsiones y familias que en plena Nochebuena tienen que abandonar sus domicilios", Azkarate también se refirió a los "familiares de presos que mueren en accidentes de tráfico cuando van a visitar a sus familiares". Algo que, denunció, genera "un dolor y sufrimiento que a la sociedad le cuesta entender, porque es incomprensible sentir solamente el dolor propio y mantenerse inerme ante el sufrimiento ajeno".

Pero Azkarate también estrategia de "conmigo o contra mí", lamentó que "se acusa de equidistantes a quienes nos atrevemos a decir que la solución no pasa ni por la violencia de ETA ni por considerar que todo es ETA". "Se puede estar, como estamos la mayoría de esta sociedad, radicalmente en contra de la violencia siendo solidarios con las víctimas, sin tener por ello que dar la razón al PP y al PSOE?", proclamó Azkarate, que reivindicó la posibilidad de "estar en contra de ETA y discrepar de la utilización política de la Justicia y de la ilegalización de las ideas".

Pero pese a la declaración del Gobierno vasco y los intentos de Azkarate de matizar o al menos de justificar las declaraciones del lehendakari siguen lloviendo críticas por las afirmaciones que Ibarretxe realizó en un artículo publicado el pasado lunes. "Toda esta violencia nos devuelve al pasado. Amenazas, extorsiones, ilegalización de fuerzas políticas, sentencias judiciales que de jurídicas tienen poco y de impulso político tienen mucho, dispersión de presos, muerte de sus familiares en accidentes cuando van a visitarlos a las cárceles. Negación del diálogo como fórmula para resolver los problemas... Nuevamente la espiral sin fin", señaló el lehendakari.

Unas afirmaciones que llegaron después de que el pasado sábado los familiares del preso alavés de ETA Unai González sufrieran un accidente cuando acudían a verle a Teruel, después del cual, murió la suegra de González, Natividad Junko. Algo que no justifica unas palabras "irresponsables" para el PSOE e "inadmisibles e intolerables" para el PP.

Para el secretario de Política Municipal y Libertades Públicas del PSOE, Álvaro Cuesta, estas declaraciones tanto del propio Ibarretxe como del Gobierno vasco no son otra cosa que un intento desesperado, y un tanto "irresponsable", para intentar "aglutinar el voto del radicalismo nacionalista" de cara a las próximas elecciones, ante la eventual ilegalización de ANV.

Más contundente se mostró la secretaria ejecutiva de Política Autonómica y Local del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, que calificó de "inadmisibles e intolerables" las palabras de Ibarretxe. Además, la dirigente popular reclamó al lehendakari "más respeto" a la democracia a la que, recordó, "le debe su puesto".

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